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El PSOE se propone como primer objetivo salvar el Gobierno andaluz

Todo el partido se volcará en ayudar a José Antonio Griñán en Andalucía

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José Antonio Griñán, en un receso de la reunión del comité federal del PSOE.

Salvar Andalucía. Esa es la misión de todos los socialistas de España a la vista de las malas perspectivas electorales de sus compañeros andaluces. Los sondeos y la traslación de los votos en Andalucía del pasado domingo a unos comicios autonómicos arrojarían la mayoría absoluta para el PP. Por eso, en el comité federal de ayer se apreció una enorme preocupación ante la eventual perdida del Gobierno andaluz.

En estos momentos, los socialistas solo tienen el poder en esa región y en País Vasco, donde las perspectivas no son en absoluto halagüeñas, aunque hasta la primavera de 2013, fecha límite para celebrar las elecciones, los socialistas vascos aún confían en remontar la situación. Esa esperanza también la mantienen el PSOE y el Gobierno andaluz para sus elecciones del próximo marzo, solo tres semanas después de que los socialistas celebren su congreso y elijan al sucesor de José Luis Rodríguez Zapatero.

Todos los intervinientes en este comité se mostraron muy concernidos con las elecciones andaluzas, porque la pérdida de las mismas tendría el efecto devastador “de fin de ciclo” para los socialistas, y “durante mucho tiempo”, auguraba ayer un miembro del federal. El más animoso fue José Antonio Griñán, presidente de la Junta de Andalucía y secretario general de los socialistas andaluces. “Las elecciones están al borde de la mano, un solo punto que se mueva cambia radicalmente el semblante electoral del pasado 20 de noviembre”, aventuró. A última hora de la mañana de ayer el presidente andaluz había recibido el compromiso de todos los secretarios regionales del PSOE de “volcarse” en Andalucía de la forma y manera que pueda resultar más útil para sus compañeros.

La fecha del congreso la decidió el presidente de la Junta

No por casualidad el PSOE celebra su 38º congreso en Sevilla; de la misma manera que el PP celebrará el suyo también en la capital andaluza dos semanas después.

Dos congresos muy distintos. El del PP, con su flamante victoria electoral en España y como arranque de la campaña andaluza, convencido de que será la siguiente victoria. El PSOE, por su parte, celebra su cónclave después de una debacle electoral sin precedentes y con la incógnita de lo que pueda pasar en ese congreso.

Todos los intervinientes hicieron ayer votos porque el congreso en el que relevarán a su cúpula y debatirán y aprobarán su proyecto para los próximos cuatro años se produzca en paz. Ahora bien, en un congreso nada hay asegurado, y menos cuando es casi seguro que habrá competencia para hacerse con la secretaría general. “En ningún caso se cercenará la capacidad de decisión de los militantes: la libertad y la democracia hacen ruido y nos gusta el ruido”, lanzó Griñán.

Tan pendientes están los socialistas de Andalucía que incluso la fecha del congreso federal se ha elegido en función de las elecciones. Rubalcaba lo reveló quizá involuntariamente. Una interviniente había sugerido la conveniencia de que el congreso federal se celebrara más tarde para que hubiera tiempo para reflexionar. “La fecha se ha decidido en función de lo que ha pedido Pepe Griñán”, aseguran que dijo Rubalcaba en esta reunión a puerta cerrada.