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"¡Hemos hecho un hat-trick!"

Mas celebra la primera victoria de CiU en unas generales tras ganar en noviembre y mayo

El PSC de Carme Chacón se hunde, pierde 770.000 votos y pasa de 25 a 14 diputados

Artur Mas y Josep Antoni Duran Lleida saludan a los militantes nacionalistas desde el balcón del hotel Majestic.
Artur Mas y Josep Antoni Duran Lleida saludan a los militantes nacionalistas desde el balcón del hotel Majestic.

Convergència i Unió (CiU) ha dado la sorpresa y ha vencido por primera vez en su historia unas elecciones generales en Cataluña. Con el 99% de los votos escrutados, los nacionalistas logran 16 diputados, seis más que en 2008 y hunden a los socialistas, que pasan de 25 a 14 escaños, en un resultado absolutamente catastrófico. Lejos de pagar una factura por los severos recortes sociales que han aplicado a la sanidad, los nacionalistas han dado el sorpasso y ganan en las provincias de Tarragona, Lleida y Girona, hasta ahora en manos socialistas. El PSC, que ha perdido en Cataluña 770.000 votos, sólo resiste en Barcelona, la única provincia de España en la que ganan los socialistas junto con Sevilla.

El PSC ha completado su anno horribilis: perdió en noviembre de 2010 el gobierno de la Generalitat; en mayo el poder municipal que acumuló durante décadas y ahora se ha hundido hasta los 14 escaños, el peor balance de toda su historia. Justo al revés que CiU. El cataclismo ha dejado atónitos a los socialistas catalanes que confiaban en resistir la marea azul y presumir de ello ante el previsible hundimiento del PSOE. La ministra de Defensa Carme Chacón ha pasado de cosechar en 2008 el mejor resultado de la historia con 25 escaños al peor desde 1977. Chacón no ha frenado esa curva descendente y ahora le aguarda al PSC un futuro más que incierto, que dilucidará en un congreso extraordinario a primeros de mes. "Hemos perdido las elecciones pero no estamos derrotados", ha afirmado Chacón en la sede del PSC en medio de un ambiente lúgubre. No ha olvidado felicitar, por el esfuerzo, en una gélida alusión al "candidato Alfredo Pérez Rubalcaba".

Frente al calvario de los socialistas, los nacionalistas destilan euforia. "Hemos hecho el triplete; ¡Un hat-trick!", ha dicho feliz Artur Mas, presidente de la Generalitat, recordando el ciclo de tres elecciones ganadas de forma consecutiva. El democristiano Josep Antoni Duran Lleida se ha convertido en el gran triunfador de la noche y ha avisado que la victoria legitima al Gobierno de la Generalitat para proseguir con su política de recortes sociales tan criticada. Pero les quedará la sensación de una victoria amarga: la mayoría absoluta del PP deja en papel mojado su reivindicación del pacto fiscal porque Cataluña no podrá ser, como quería, decisiva en el Congreso. En su discurso, Mas ha omitido la referencia a la financiación aunque si lo ha subrayado el democristiano. "Hoy ha ganado el pacto fiscal", ha exclamado Duran.

Los nacionalistas, en cualquier caso, ganan más 158.000 votos y han dejado atrás tanto a los socialistas como a los populares que pretendían ser segundos. La supuesta pugna entre CiU y el PP por ese puesto ha resultado ficticia. Los populares serán, como en 2008, terceros. Jorge Fernández Diaz suma 11 diputados (8 en 2000) y no rompe el techo histórico de 12, su mejor resultado desde 2000 cuando José María Aznar ganó por mayoría absoluta. Eso si: los populares se quitan una espina y logran un diputado en Girona, históricamente la provincia más antiPP de toda España. Hasta ahora, el PP solo había obtenido un escaño en esa circumscripción en 1982 y en 2000. Pese a su ligera decepción por no haber atrapado el listón, Fernández Diaz y Alicia Sánchez Camacho, la presidenta popular, podrán presentarse ante Mariano Rajoy con los deberes hechos. Si el PP siempre vinculaba la derrota de 2008 a los malos resultados en Cataluña -Chacón les sacó un millón de votos- ahora la distancia se ha reducido a 200.000. Sánchez Camacho no ha perdido el tiempo y se ha ofrecido a ser la interlocutora de Mas ante Rajoy en Madrid.

"Hemos perdido las elecciones pero no estamos derrotados", afirma la ministra

Los dos partidos pequeños de izquierda han capitalizado el descontento social y mantienen o mejoran sus resultados. Iniciativa per Catalunya (ICV-EUiA) ha vivido una de sus mejores noches en 20 años. Los ecosocialistas han pasado de uno a tres escaños, todos por Barcelona, en un registro que no obtenían desde 1993. Con el 99% de los votos escrutados, Esquerra (ERC) conserva por muy poco los tres diputados de hace cuatro años. Los republicanos han perdido 48.000 votos y en el recuento final han sufrido para mantener el tercer escaño por Girona (los otros dos son por Barcelona). Hay cosas que no cambian: ni ICV ni ERC logran de nuevo tener representación en Tarragona y Lleida.

Barcelona sigue siendo roja pero menos. Chacón casi triplicó en 2008 (16 diputados) el número de escaños de CiU y PP (6 cada uno). La ministra ha perdido solo en su provincia medio millón de votos y la secuencia queda así: 10 diputados para el PSC; 9 para CiU y 7 para el PP. El mapa político de las otras tres provincias catalanas viene a ser un espejo de la actuación composición del Parlamento catalán: manda CiU y se estrecha la horquilla entre PSC y PP.  Todo eso obedece al desastroso resultado del PSC que ha perdido la mitad de sus votos en Tarragona (de 169.000 a 89.000); en Girona (de 131.000 a 64.000) y en Lleida de (79.000 a 38.000). En Tarragona, se produce una situación pintoresca: en 2008, los socialistas arrasaron con cuatro de los seis escaños en juego frente a los solitarios diputados de CiU y PP. Aunque CiU gana en número de votos, ahora se  produce un empate a dos entre los tres partidos. Y un hecho hasta ahora insólito: en Tarragona capital, han ganado los populares sobre los socialistas por poco menos de mil votos.

En Girona, el PSC cede la primera plaza a CiU (algo que no sucedía desde 2000) y pasa de tres escaños a uno. El botín se lo reparten a partes iguales nacionalistas y populares. Y, en Lleida se consuma también el cambio de papeles: los nacionalistas le han arrebatado un escaño al PSC. CiU ha arrasado en todas las capitales de comarca y en Lleida capital, el PSC ha sido tercera por detrás CiU y PP.

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