Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Renfe elimina el AVE entre Toledo y Albacete porque solo lleva 9 pasajeros

Los viajeros entre las capitales manchegas harán trasbordo en Madrid

Quien quiera viajar entre Albacete, Cuenca y Toledo en tren deberán hacer trasbordo en Madrid a partir del 1 de julio. Son nueve personas diarias las que utilizan de media el servicio, una ocupación tan baja que el servicio está costando 18.000 euros diarios a la empresa pública Renfe, que anunció ayer que elimina el AVE entre las capitales castellanomanchegas. El director general de Viajeros de Renfe, Enrique Urkijo, explicó ayer en Toledo que “Renfe siente dolor cuando el tren pase a chapa”, lo que los tres trenes AVE que enlazan diariamente las tres ciudades llevan haciendo seis meses, desde que se inauguró la línea, que termina en Valencia. Tanto el servicio Madrid-Valencia (6.500 viajeros diarios de media) como el Toledo-Madrid (que lleva en servicio desde finales de 2005) están funcionando muy bien.

Este último “va como un tiro”, en palabras de Urkijo. Son 4.100 viajeros diarios de media, la mayoría residentes en Toledo que trabajan en Madrid, según fuentes de Renfe. Estos dispondrán de dos servicios diarios más del tren Avant (el que se utiliza para medias distancias y solo alcanza 250 kilómetros por hora), de modo que se pasa de 11 a 13 frecuencias diarias.

El servicio AVE entre Madrid y Toledo cuesta 15 euros frente a los 10,60 que cuesta el Avant, por lo que apenas un centenar de personas utilizaban el servicio que ahora se elimina para conectar entre Toledo y Madrid.

El viaje entre Toledo-Cuenca-Albacete necesitará ahora trasbordo en Madrid, por lo que también será más barato: entre un 15% y un 50%, según se combine un Avant y un AVE (seguirá habiendo ese servicio entre Madrid-Cuenca-Albacete) o un Avant y un Altaria o Alvia (denominaciones comerciales de servicios de la red convencional, que luego prosiguen a Alicante o a otros destinos). El coste actual del AVE directo entre Toledo y Albacete es de 70,50 euros. Si se trasborda en Madrid-Atocha a un AVE el billete pasará a costar 60 euros, si es un Alvia, 52,40 y 37,30 si se combina con un Altaria.

En diciembre se inaugurará el primer tramo entre Ourense y Santiago

Según Renfe, los tiempos de viaje no se incrementarán demasiado: de dos horas y cinco minutos del servicio AVE actual entre Toledo y Albacete a dos horas y 28 minutos si se combina el Avant y el AVE; a tres horas y 33 minutos los que combinen con Altaria. Esos son los “mejores tiempos con trasbordos” según la compañía, pero en este último caso, el del Altaria el lapso entre un tren y otro llega a ser de una hora, suficiente para darse un paseo por la estación de Atocha.

El fracaso de esta línea, que fuentes de Renfe aceptan que se estableció por las insistencias políticas, se enmarca en el debate sobre el boom de las infraestructuras de todo tipo que ha vivido España en las últimas dos décadas.

La política de alta velocidad para todos solo se ha puesto en cuestión por parte del PSOE y el PP (Izquierda Unida siempre ha postulado ferrocarriles con velocidades más moderadas, de hasta 250 kilómetros por hora, menos costosos en infraestructura y en consumo eléctrico) con la llegada de la crisis. Pero incluso con unas finanzas públicas demediadas y la determinación del ministro de Fomento, José Blanco, de racionalizar las inversiones en infraestructuras, las presiones políticas siguen siendo claves. El último episodio fue hace un año a cuenta del bautizado como AVE de la anchoa”, el AVE a Santander atravesando la Cordillera Cantábrica en vez de conectarse con la red de alta velocidad a través de Bilbao. El entonces presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, presionó a José Luis Rodríguez Zapatero y logró el compromiso de que se mantendría el trazado directo con la Meseta, con un coste de miles de millones de euros. Eso sí, con la fórmula de colaboración público-privada.

La misma que se utilizará para terminar el AVE a Galicia. Porque lo primero que hizo José Blanco al ser nombrado ministro fue cambiar los planes para que el de su tierra fuese también un AVE de verdad a 300 kilómetros por hora. En diciembre se inaugura el primer tramo entre Ourense y Santiago. Otro AVE regional.