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Castilla-La Mancha vota a Cospedal

El PSOE, con 24 escaños, pierde su feudo histórico y el bastión tradicional de Bono

Cospedal comparece tras su triunfo electoral.
Cospedal comparece tras su triunfo electoral.

“Las urnas han hablado claro. El PP ha ganado las elecciones y hemos cosechado una victoria clara y rotunda. Es un día histórico para Castilla-La Mancha. Gracias de corazón a todos. No les vamos a defraudar”, ha declarado, muy emocionada, Dolores de Cospedal, pasadas las 23.30 de la noche en Toledo mientras le gritaban “¡Presidenta, presidenta!”. “Además, hemos ganado cuatro de las cinco diputaciones, y las ciudades de Albacete, Ciudad Real, Guadalajara y Talavera”, resaltó.

Se habían comportado como ganadores durante toda la campaña y no han tenido que fingir ser otra cosa. El PP, tal y como pronosticaban todos los sondeos, ha conquistado la comunidad que al PSOE más le dolía perder en estos comicios, el símbolo, Castilla-La Mancha. Cospedal, la gran apuesta personal de Mariano Rajoy, ha logrado finalmente arrebatar a José María Barreda uno de los grandes feudos socialistas. Un aviso de lo que puede venir en Andalucía si la fuerte ola anti-PSOE que provocaron, sobre todo, los recortes del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, continúa avanzando hacia el sur. “¡Y ahora a por Andalucía!”, gritaban anoche, eufóricos, militantes y simpatizantes del partido en el salón contiguo mientras corría la cerveza.

Barreda admite la derrota: "Hemos recibido un aviso contundente"

El PSOE se ha librado por muy poco de perder su otro gran bastión, Extremadura, otra de las regiones que jamás ha pasado por manos que no sean socialistas. El desplome ha sido brutal. Ha perdido nueve diputados. Con el 99,6% de los votos escrutados, el PP ha quedado al borde de la mayoría absoluta, con el 46% de los votos y 32 diputados, 5 más que en 2007. Ha superado al PSOE, que se ha quedado con 30, pero este podrá seguir gobernando si pacta con Izquierda Unida-Verdes, que ha irrumpido en el mapa electoral extremeño con tres escaños (y el 5,58% de los votos).

La nueva presidenta castellano-manchega se ha dirigido poco después de conocer los resultados electorales a su líder, a Mariano Rajoy, al que ha definido como “una persona muy especial para mí, la persona que siempre me ayudó y me aconsejó, el presidente del Gobierno que necesita España. Los malos momentos están hechos para los buenos gobernantes”.

Apenas unos minutos antes, José María Barreda, el hasta ahora presidente de Castilla-La Mancha, comunidad que nunca había estado en otras manos que en las del PSOE, admitía la derrota, aunque sugiriendo que la responsabilidad no era solo suya: “Nosotros hicimos todo lo que pudimos hacer”, expresó. Cospedal le ofreció “la mano tendida” para trabajar juntos por Castilla-La Mancha.

En Guadalajara, la provincia clave de la comunidad clave de estas elecciones, con 177.000 censados, el PP aventajó a los socialistas con cinco escaños frente a tres. En los comicios de 2007, el PSOE obtuvo aquí tres escaños y el PP, cuatro.

En Toledo, donde IU peleaba por un escaño, finalmente ha habido empate a seis entre socialistas y populares y nada para el resto. En Ciudad Real, la tierra natal de Barreda, el PSOE ha obtenido un escaño menos (5) que el PP. En 2007 fue siete a cuatro a favor de los socialistas.
Los populares habían puesto toda la carne en el asador de Castilla-La Mancha. Echaron el resto. Rajoy llegó a celebrar varios mítines en la comunidad en un mismo día.

Y el acto de estreno de campaña, en Guadalajara, contó con la presencia del expresidente José María Aznar como estrella invitada, al lado de la candidata Cospedal. Rajoy había hecho una apuesta muy fuerte por la número dos del partido en esta batalla. Si ella perdía, perdía también su padrino, tan acostumbrado a ser cuestionado entre los suyos, aunque las encuestas favorables le hayan librado de las mal disimuladas muestras de desconfianza con las que antes solía desayunarse. Pero Cospedal ganó y a partir de ahora acumula a su larga lista de cargos —que según anunció, no piensa abandonar— en el partido el de presidenta autonómica, convirtiéndose en la nueva líder, junto a Esperanza Aguirre, del PP.

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