Jesús Ramírez: “Scherer ya es un actor de oposición. Quiere afectar al Gobierno y al movimiento”
El exvocero de López Obrador responde a las acusaciones de corrupción que le ha lanzado el exconsejero jurídico presidencial en su libro, coescrito con Jorge Fernández, y anuncia que emprenderá acciones legales en su contra por dañar su honor

Los dos personajes que alcanzaron más notoriedad en el sexenio pasado después del propio Andrés Manuel López Obrador fueron su consejero jurídico, Julio Scherer Ibarra, y su portavoz, Jesús Ramírez. Ahora, ambos personajes están en franca guerra política y mediática, a raíz de la publicación del libro de Scherer Ni venganza ni perdón, que firma con Jorge Fernández. Allí, el abogado acusa a Ramírez —que ahora es coordinador de asesores de la presidenta Claudia Sheinbaum— de abrir las puertas de Morena a Sergio Carmona, El Rey del Huachicol, y a su dinero ilícito. “Fue a través de Jesús Ramírez que se habrían facilitado reuniones estratégicas para asegurar apoyos económicos en campañas clave, entre ellas, la de su amigo personal Américo Villarreal, hoy gobernador de Tamaulipas. Carmona no solo financiaba a Morena, sino que formaba parte fundamental del engranaje electoral del partido en el norte del país”, dice Scherer en el libro.
Ramírez, en una entrevista con EL PAÍS en su oficina de Palacio Nacional, niega ese señalamiento y otros que le carga Scherer. Y concluye que el exconsejero jurídico ya trabaja para la oposición y que su libro —que él califica de “libelo”— es la avanzada de una estrategia mayor para afectar a Morena en los comicios de 2027.
P. ¿Conoció a Carmona?
R. Conocí su nombre cuando apareció en los medios, por su asesinato en 2021.
P. ¿Por qué lo vincula Scherer con el líder huachicolero?
R. No lo sé, porque no da fuente. Habla de informes o versiones, ni siquiera de testigos protegidos. Es una versión periodística que vienen manoseando desde hace rato. En este libro, por la razón que tú quieras, me están involucrando a mí porque conozco a Américo Villarreal, porque es mi amigo, pero yo no tuve que ver nada con su campaña. Al contrario de Scherer, que él sí se involucró en muchas elecciones.
P. ¿En qué sentido?
R. Por ejemplo, en la de Nuevo León, estuvo su primo [el consultor Hugo Scherer Castillo]. Ellos llevaron la elección de Morena allá, y ve el resultado y ve la estrategia. Parece que más bien hicieron todo para que ganara MC.
P. También se dice que en Chihuahua se metió.
R. En Campeche, en Chihuahua… En muchos lados ha estado. En Campeche, con MC. Sí llama la atención que quiera meterme en lo que él hacía, pues él operaba elecciones, yo no. Yo soy periodista, hago trabajo de comunicación y redes sociales, los contenidos de la campaña, la estrategia, Regeneración [el periódico oficial de Morena]. Estando en el Gobierno, no me he involucrado en ningún proceso electoral.

P. Dicen los autores del libro que el caso Carmona es un “expediente letal” para Morena.
R. Pero no lo demuestran. Ese libro, o libelo, es una novela, porque son puras versiones que escucharon o que falsamente escriben. Es pura falsedad. Dicen que yo obtuve 2.800 millones de pesos de la imprenta que imprimía Regeneración. Eso es totalmente falso. Yo no manejé un peso en la Administración.
P. ¿Cuál sería la intención de Scherer de resucitar un tema delicado como el de Carmona?
R. Pues irse a la oposición, y utilizar su papel de exconsejero jurídico como un valor extra de todas las denuncias que ha hecho la oposición: “Ah, es uno de ustedes, entonces sí le vamos a creer todo lo que diga”. El problema es que el periodismo es otra cosa, es probar lo que se dice. Ahí no hay ninguna prueba. En tanto no cites documentos, denuncias concretas, es su palabra, y diría su fantasía, porque a mí me queda claro que no estuve involucrado en nada de eso.
P. Quizá él apela a que le crea la sociedad porque llegó a ser un hombre muy cercano a López Obrador.
R. Bueno, era el “hermano”, decía el presidente, y es obvio que está usando esa cercanía para descalificar un proyecto, para dibujar un retrato de Andrés Manuel que desvirtúa todo lo que hizo. Que ahora no sabemos por qué lo hizo, si era pusilánime, si se dejaba manipular, si además no entendía los problemas del país, por lo tanto no entendía las soluciones y todo eran ocurrencias. Pero vemos que el país ha avanzado, que hubo un cambio sociodemográfico y socioeconómico que nunca había ocurrido en esas dimensiones. Pues alguna lógica, algún proyecto había detrás. Este libro trata de desvirtuar que no había proyecto, que no había ninguna alternativa y que todas eran ocurrencias de un hombre que se victimizaba, que era manipulado y necio. Yo pienso que todo eso tiene un propósito político, que no se trata de un testimonio para la historia, y de ahí la alianza con este periodista [Fernández Menéndez] que ahora tiene sus programas en TV Azteca, que es asesor editorial de TV Azteca. Es muy sintomático. Para mí, es una alianza de Julio Scherer con Ricardo Salinas Pliego para afectar el Gobierno y el proyecto.
P. ¿Cómo nace la confrontación entre usted y Scherer?
R. Bueno, él era defensor de intereses privados y empresariales. Ya sabemos. Se le señala de utilizar despachos donde están sus familiares o despachos que trabajaron con él para hacer de bróker, y para utilizar la ventaja de conocimiento del Gobierno para decir: “Aquí tienes tu problema, yo tengo tu solución”. O sea, tráfico de influencias. Hay muchos casos, y esos sí están documentados.
P. ¿López Obrador se enteró de eso?
R. De algo se ha de haber enterado, porque al presidente le llega mucha información.
P. López Obrador dijo que era momento de definir si se estaba con su proyecto, o no. Scherer, que hoy usted dice que está buscando irse a la oposición, ¿fue excluido por eso?
R. No, no está buscando irse, ¡ya es vocero de la oposición! Desde que saca el libro, desde que proyecta esta estrategia, en el tiempo en que lo hace, cómo lo hace, con quién lo hace, pues ya es un actor de la oposición.
P. ¿Cree que López Obrador, como la presidenta, ni leyó ni va a leer el libro? ¿Ha hablado con él?
R. No, no he podido hablar con él. No sé si lo debería leer o no, pero sí hay cosas que afectan su imagen pública y que sí tiene que conocer.
P. Es un retrato caricaturesco de López Obrador.
R. Es una ficción, lo que quiere es devaluar la imagen y el valor del personaje para debilitar el proyecto y decir: “Esto no es un proyecto, es una ocurrencia y no va a ningún lado”.
P. Sobre el señalamiento de la liquidación de los electricistas del SME y el apoyo a la candidatura de Clara Brugada, ¿qué diría?
R. Andrés Manuel se comprometió a analizar el caso de los trabajadores que habían sido despedidos ilegalmente en el 2009 y que no tuvieron oportunidad de ser liquidados. A mí me dio ese encargo. Hablé con todos. Al final, se acordó revisar que quien cumplía los requisitos de más de 20 años de trabajo en Compañía de Luz y Fuerza tuviera derecho a esta pensión.

P. ¿Y el apoyo a Brugada?
R. Yo no tuve que ver. A mí me adjudican la candidatura como si hubiera podido tener el control del partido, el control del presidente y de los factores que llevaron a la candidatura de Brugada. Eso es absurdo. No tenía, ni tengo, la fuerza ni la capacidad política. Andrés Manuel hasta bromeó conmigo sobre el tema, por tantas columnas que tiro por viaje sacaban esa versión de que yo había influido para que Omar García Harfuch no llegara.
P. ¿Y ha podido aclararlo con García Harfuch? ¿Cómo es su relación?
R. Es totalmente correcta y fraterna, de compañeros. No tengo ningún problema con él. Nunca he hablado mal de Omar, nunca he hecho campañas contra Omar. De hecho, en algún momento platiqué con Sheinbaum siendo todavía jefa de Gobierno sobre el tema y ella me dijo que le parecía que era un buen perfil y que tenía muchas posibilidades de aportar muchos votos. Le dije: “Pues está bien, si lo apoyan, está bien”.
P. ¿Habló con la presidenta sobre los señalamientos del libro?
R. Me preguntó de qué se trataban los temas y le dije lo mismo: que eran producto de esa fantasía, que había una intencionalidad política de golpear al Gobierno, de golpear a Andrés Manuel, de pegarle a Morena, de reforzar la narrativa que hoy tiene la oposición, que se comparte además en otras esferas del mundo, más al norte, de intentar vincular al Gobierno con el narcotráfico.
P. ¿Qué dijo ella?, ¿se aclaró?
R. Claro, porque yo he recibido muchos golpes. Esto del SME ya lo había publicado Fernández Menéndez en Excélsior. O sea que ni siquiera es la infidencia de Julio Scherer. Ahora le quieren dar carta de naturalización, asumiéndolo juntos para darle algo de credibilidad, pero no tiene ninguna. Yo los reto a que lo presenten en tribunales, que presenten un video o una foto, que tampoco es incriminatorio, pero algún tipo de documento que dé pie a iniciar una investigación.
P. ¿Tomará alguna medida legal contra Scherer?
R. Estoy pensando en tomar una medida y estoy compilando información. Si está haciendo afirmaciones, sí, porque está dañando mi honor y mi imagen.
P. ¿Cómo está su relación con la presidenta?
R. Requetebién.
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