Ir al contenido
_
_
_
_

Los chilangos se vuelcan a vacunarse: “El sarampión da miedo, pero tampoco hay que entrar en pánico”

Ciudad de México registra 195 casos en pleno brote nacional que suma 29 muertes y más de 9.000 contagios. El Gobierno instala 158 puntos semifijos para acelerar la inmunización

La conversación en el metro de Ciudad de México tiene un tema común: el sarampión. En el vagón exclusivo para mujeres, desconocidas comienzan una charla sobre dudas de las vacunas, síntomas y prevención. “Yo por eso ya traigo cubrebocas”, dice una. “Para las que tenemos niños en la escuela más vale vacunarse”, responde otra. Al salir de los túneles, la temática se repite. En zonas estratégicas de la ciudad se levantan algunos de los 158 puntos semifijos de vacunación instalados por el Gobierno capitalino, algunos de ellos en el transporte público con mucha afluencia. A las nueve en punto, frente a la estación Balderas, los enfermeros comienzan a aplicar dosis a las 10 personas que esperan formadas. Una parada más adelante la fila es de unas 60, mientras que frente al Ángel de la Independencia, en Paseo de la Reforma, hay al menos 100 personas.

La capital amaneció este martes con 195 casos confirmados y una campaña intensiva para contener el virus. La secretaria de Salud, Nadine Gasman, ha llamado a la población a “hacerse responsables” y sumarse al esfuerzo colectivo para frenar los contagios. El Gobierno ha habilitado centros de salud y brigadas móviles para ello. Aunque la ciudad concentra más de nueve millones de habitantes, “195 casos parecen no ser muchos, pero como es un virus muy contagioso, tenemos la vacuna, por eso estamos dedicados a ello”, ha dicho. Además, ha advertido de que “en bebés y personas desnutridas o con inmunodeficiencia, el sarampión puede ser grave”.

El clima en las filas de los módulos es de temor y poca claridad sobre quién debe vacunarse. Los enfermeros repiten las indicaciones: “Personas de 10 a 49 años, no embarazadas o personas lactando”. Algunos admiten no tener claro cuáles son los síntomas o el nivel de riesgo, pero buscan tranquilidad en la inyección. “¿Te quieres sentir seguro? Vacúnate”, dice un cartel que cuelga del puesto. José Pablo Reyes, de 24 años, y Solari Jesús Pérez, 19, estudian en la Universidad Insurgentes, a unos pasos de Balderas. Están en receso cuando ven la carpa de la Secretaría de Salud. “Vamos a vacunarnos, güey”, persuade el primero. Ya con el algodón presionando el brazo tras el pinchazo, cuentan que hasta hace poco no habían siquiera considerado aplicarse la vacuna. Fue la noticia del fallecimiento de una bebé de tres meses por sarampión, que se dio a conocer este martes, la que encendió la alerta y les cambió la percepción. “Después de la experiencia del covid, todo puede pasar”, dice Solari. Valeria Mejía, de 19 años, también estudiante de esa universidad, llama por teléfono mientras avanza la fila: “Mamá, ¿estoy vacunada de sarampión?”. La respuesta es breve: “No sé, tú vacúnate”.

Mariana López, enfermera de 28 años, acude impulsada por su trabajo, en el que el virus se esparce igual de rápido que el temor: “El sarampión da miedo y la gente está temerosa, pero tampoco hace falta entrar en pánico. Solo hay que vacunarse y estar atento a las recomendaciones”. Yazmín Santos, policía de 38 años de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, coincide. Trabaja turnos de hasta 36 horas. “Estamos en contacto con mucha gente, más vale estar protegidas. Hay mucha alerta, en la secundaria de mi hijo hubo un caso”, comparte.

En Salto del Agua, la carpa se pierde entre los puestos ambulantes. Cinco enfermeros, de los 1.500 desplegados en la capital, organizan a los asistentes: dos registran, dos preparan las dosis y uno las aplica. La espera es breve. En cambio, el módulo del Ángel de la Independencia está repleto. Rodeado de altos edificios de oficinas, muchos empleados aun con gafete, “se escaparon” del trabajo para inmunizarse. América Hernández, abogada de 25 años, llegó dos horas antes de la apertura y recibió un número para regresar más tarde. A las 10.30 logra vacunarse, mientras un trabajador del IMSS Bienestar cuenta a 90 personas en la fila y pide al resto acudir a otros puntos. “Me vacuno por miedo, porque hay un bebé en casa”, dice. Quienes no alcanzaron una dosis, buscan en sus teléfonos otros puestos cercanos.

Una escena que se repite es la de personas mayores de 49 años que intentan recibir una dosis. “No se vale que no nos la pongan”, reclama un hombre. “Soy adulto mayor, somos vulnerables”, añade otro. Omar Gutiérrez Ramírez, del IMSS Bienestar, quien es supervisor de los módulos de la zona centro, explica: “La indicación es vacunar de 10 a 49 años y que los menores completen sus esquemas”. Cada punto dispone de unas 200 inyecciones diarias. “Hay mucha respuesta positiva de la gente. Se han estado terminando [las dosis] entre la una y las dos de la tarde”, explica.

A nivel nacional la cifra es de 28 muertes —una más por confirmar— y más de 9.000 casos. El repunte ha puesto en evidencia el rezago acumulado en la aplicación de vacunas durante la última década. México necesita cobertura de al menos 95% para bloquear la transmisión de una enfermedad que puede generar hasta 18 nuevos contagios por cada caso y que es considerada la más contagiosa del mundo, según ha informado esta mañana David Kershenobich, titular de la Secretaría de Salud. Lo ha hecho en la conferencia matutina de la presidenta, Claudia Sheinbaum, quien también ha buscado transmitir calma. Desde Palacio Nacional ha asegurado que existen 28 millones de dosis disponibles y que entre 2025 y lo que va de 2026 se han aplicado 14,3 millones. En un año habitual, se administran entre cinco y seis millones, ha precisado el director del IMSS, Zoé Robledo. “La mayor parte de los mexicanos está vacunado, eso es muy importante”, ha insistido la mandataria. México está a un paso de perder el estatus de país libre de sarampión otorgado por la Organización Mundial de la Salud, que ha concedido una prórroga.

Las autoridades han hecho un llamado a las familias con hijos de entre 6 meses y 12 años a revisar sus cartillas, especialmente si no han recibido ninguna dosis o si han pasado más de seis meses desde la primera aplicación sin completar el esquema. También convoca a quienes tienen entre 10 y 49 años y no fueron vacunados en la infancia.

Consulte aquí el buscador de EL PAÍS con módulos y horarios por alcaldía.

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo

¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?

Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.

¿Por qué estás viendo esto?

Flecha

Tu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.

Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.

¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.

En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.

Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.

Rellena tu nombre y apellido para comentarcompletar datos

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
_
_