El Gobierno atribuye a Los Chapitos el ataque a dos diputados de MC y el secuestro de mineros en Sinaloa
El secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, ha asegurado que están buscando en la zona a uno de los líderes de la facción señalado por el secuestro de los trabajadores de una empresa canadiense


Los Chapitos, una de las violentas facciones del Cartel de Sinaloa, han tomado el pulso al Gobierno de México en territorio sinaloense. El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, ha vinculado este viernes a esta facción dos de los grandes episodios de violencia de los los últimos días que reflejan la inseguridad que vive el Estado norteño desde hace años: la masiva desaparición de 10 mineros al sur de Sinaloa el pasado fin de semana y el ataque armado del miércoles contra dos diputados de Movimiento Ciudadano (MC) en Culiacán.
El impacto de Los Chapitos en Sinaloa fue incrementándose en el territorio norteño desde la última detención del histórico líder del Cartel de Sinaloa Joaquín El Chapo Guzmán a comienzos de 2016, según sostienen las autoridades estadounidenses. Son las mismas autoridades las que subrayan que los hijos del capo comenzaron entonces a mover el envío de drogas al norte del Río Bravo. No obstante, el poder de la facción ha perdido fuerza por el conflicto interno con Los Mayos.
García Harfuch ha apuntado que la facción fue la responsable de la desaparición de los mineros el pasado 24 de enero en Concordia, un municipio del sur de Sinaloa. “En esta área opera una célula de Los Chapitos. Tenemos identificado a uno de los líderes que operan en la zona y también estamos en su búsqueda”, ha apuntado el secretario durante la habitual conferencia de la mañana de la presidenta, Claudia Sheinbaum. Los mineros fueron sacados a la fuerza aquel día por hombres armados de un campamento de producción, cercano a una zona de explotación de plata propiedad de la minera canadiense Vizsla Silver.
La Fiscalía estatal no anunció el registro de la carpeta de investigación por la desaparición hasta el jueves, tras la difusión de las fichas de búsqueda de los mineros. “Se han formalizado dos denuncias [...] Se está trabajando en coordinación con autoridades federales”, aseguró el jueves a este diario la fiscal sinaloense, Claudia Zulema Sánchez. García Harfuch ha indicado que, de acuerdo con la actual información, “no había habido una amenaza” contra los mineros. “Por instrucciones de la presidenta, no vamos a parar en su búsqueda [...] y ya estamos participando también en la investigación”, ha añadido.
El secretario federal también ha informado de que fue una célula de Los Chapitos la que perpetró el ataque contra el presidente de MC en Sinaloa, Sergio Torres, y la legisladora de la misma formación Elizabeth Montoya en el centro de Culiacán. “Vamos a dar a conocer los avances pronto”, ha apuntado García Harfuch en la misma conferencia, en la que no ha ofrecido mayor información acerca del asunto. Sheinbaum adelantó este jueves que las autoridades ya habían detenido a posibles culpables, aunque no especificó el número ni las responsabilidades que podrían tener el ataque.
Torres y Montoya resultaron heridos por disparos cerca del mediodía, cuando viajaban en un vehículo junto a dos escoltas. El líder nacional de MC, Jorge Álvarez Máynez, informó el jueves de que Torres había sido intervenido de manera exitosa por los médicos, aunque todavía estaba delicado. Montoya, aseguró, perdió un ojo. “Hay que guardar prudencia, no generar especulaciones”, subrayó entonces el coordinador nacional. Dos acompañantes, que también resultaron heridos, están en recuperación.
Los dos sucesos han movilizado a las autoridades en Sinaloa, donde las dependencias de seguridad federales y estatales han informado de una coordinación constante para lograr hallar a los mineros y a los culpables de ambos casos. El jueves, el Ejecutivo de Sheinbaum también informó del envío de 1.600 militares a las ciudades de Culiacán y Mazatlán, claves en las operaciones criminales de los carteles, para reforzar la seguridad en el territorio.
Los Chapitos y Los Mayos han desplegado el terror, en especial en Culiacán, la ciudad convertida en el campo de batalla entre las dos facciones criminales. La violencia entre estas divisiones arreció tras la entrega, a finales de julio de 2024, del histórico líder del Cartel de Sinaloa Ismael El Mayo Zambada a las autoridades de Estados Unidos por parte de Joaquín Guzmán López, uno de los hijos del Chapo, una operación que también supuso la rendición del chapito ante Washington. El movimiento desembocó en una fuerte crisis interna en el Cartel de Sinaloa, que ha llevado a esa pérdida del músculo en el territorio. Mientras, otros grupos criminales como el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) han visto esa debilidad como una ventana de oportunidad para extender el terror en el territorio.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.








































