CRIMEN ORGANIZADO

De los conciertos de Café Tacvba a los bailongos del crimen organizado

Café Tacvba denunció en 2019 el robo de sus equipos musicales. Dos años después, un diario local ha afirmado que el empresario poblano Omar Rojas usa esos instrumentos en fiestas donde asisten jefes criminales

El grupo Café Tacvba durante un concierto en el 2018.
El grupo Café Tacvba durante un concierto en el 2018.Frank Hoensch / Getty Images

El 2 de mayo de 2019 la banda mexicana Café Tacvba lanzaba un grito de auxilio. Esa madrugada unos asaltantes robaron el camión que transportaba su equipo de música, en la carretera entre Ciudad de México y Veracruz. Además del robo, secuestraron y golpearon con brutalidad a dos trabajadores de la agrupación, que más tarde fueron liberados. “Hacemos un llamado a las autoridades para que nos auxilien en la recuperación de nuestras herramientas de trabajo”, fue el mensaje desesperado que lanzaron por redes sociales. Dos años después, aquella desesperación se ha transformado en sordina. No es que la banda haya recuperado su equipo, no, si no que este aparentemente ha aparecido en manos de un extravagante organizador de fiestas cumbieras en Puebla.

Omar Rojas –o “el impresionante Omar”, como se hace llamar en sus presentaciones– es un hombre moreno y regordete que dice ganarse la vida armando bailongos con su agrupación Fania 97, una de las más populares de Puebla. Él pone los parlantes, consolas para mezclar y anima el guateque micrófono en mano. “¡Llegó la Fania, papi!” “¡Suavecito!” “¡Sabor!” La tarde del jueves hizo una transmisión en vivo a través de Facebook, en la misma semana que medios de Puebla lo han acusado de usar el equipo robado a Café Tacvba en sus fiestas. Rojas, que en son de burla inició su jaleo con una canción de los tacubos, se quedó de piedra al notar que entre su audiencia virtual estaba la banda. “No vayan a reventar las bocinas, salen caras”, escribieron los músicos robados en los comentarios del directo.

El nombre de Rojas ha saltado a las páginas de los diarios nacionales de México luego que la sección de criminales de Periódico Central de Puebla informara que Fania 97 amenizaba con el equipo robado. La noticia se viralizó de inmediato y los seguidores de la banda mexicana reaccionaron indignados. Según la publicación firmada por el periodista Edmundo Velázquez, “Omar Rojas presume a sus amigos que los instrumentos de luz y sonido de alta tecnología [que usa en sus bailongos] son los mismos que le fueron asaltados a la banda y que fueron apadrinados por líderes del crimen organizado en Puebla”.

Velázquez explica en conversación telefónica con EL PAÍS que consultó a extrabajadores y gente cercana a Rojas para confirmar su exclusiva. Estas fuentes le indicaron que Rojas amenizaba fiestas del crimen organizado y que de pronto incluía en sus presentaciones equipo de alta tecnología, valorado en millones de pesos. “Presumía con su gente del staff que consiguió el equipo porque Arturo Romero lo había apadrinado”, explica el reportero. El capo Romero, apodado El Cachibombo, es uno de esos mafiosos que acumulan carpetas de investigación por sus oscuros chanchullos criminales, que incluyen secuestros, extorsiones, robos. Velázquez explica que sus fuentes le afirmaron que el El Cachibombo compró el equipo musical robado por una banda que se dedica a los asaltos en la carretera entre Ciudad de México y Veracruz. “Muchos líderes, que tienen control de distintas zonas de la capital compraban y todavía compran la carga que se roban en la México-Veracruz. Parte de la carga se vende con ambulantes o se da para que entre a mercados, pero en esa ocasión era muy preciado todo el equipo. El Cachibombo pagó la mayoría”, explicó una fuente consultada por el periodista.

Una imagen promocional de sonido Fania 97 compartida en sus redes sociales, en agosto de 2020.
Una imagen promocional de sonido Fania 97 compartida en sus redes sociales, en agosto de 2020.RR. SS.

Según la prensa local, el capo controla, entre otras zonas, el tristemente célebre Mercado Unión, de Puebla, y el Penal San Miguel en esa misma ciudad. Como suele pasar con este tipo de mafiosos, les gusta presumir su buena vida con fiestas y desmadres. Y para ponerle ritmo a sus bacanales contrataba a Fania 97. Pero no era el único. Agrupaciones criminales como Los Robin Hood y la banda de otro capo conocido como El Grillo están entre los clientes de Rojas, según la investigación de Velázquez. “El propio Omar Rojas, en sus cuentas de Facebook así como en el canal oficial de Fania 97, Panzitas TV, presume cuando toca para las bandas delictivas. En los videos puede verse incluso que, en los primeros minutos de los bailes, durante el arranque de su show, agradece a El Grillo del Mercado Morelos y a la gente de la 46 Poniente por invitarlo a tocar”, escribe Velázquez en una de sus crónicas.

Omar Rojas no ha respondido a los señalamientos que se le han hecho desde la prensa local. El empresario musical no contestó a las llamadas y mensajes de EL PAÍS. Café Tacvba tampoco respondió a las solicitudes de este periódico. El jueves, el gobernador de Puebla, Miguel Barbosa, informó que Rojas es investigado por su supuesto vínculo con el crimen organizado. “Está en proceso de investigación y hay muchos más detalles, pero no puedo decir más porque es parte de la secrecía que se debe de mantener en este tipo de casos. Vamos a investigar y vamos a ver hasta dónde llegan las cosas”, dijo Barbosa, gobernador que cada mañana realiza una conferencia de prensa similar a la “mañanera” del presidente, Andrés Manuel López Obrador. Ese mismo día, pero por la tarde, Rojas hacía su transmisión por Facebook, en la que incluso saludó a Café Tacvba. La banda, tal vez resignada por la pérdida de su equipo, reaccionó con mofa y hasta pidió irónicamente que el poblano les pusiera Ingrata, una de las más famosas canciones de la agrupación.

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