Huracanes

El huracán Eta aterriza en Nicaragua con vientos “extremadamente peligrosos” y lluvias torrenciales

Las inundaciones y rachas de más de 220 kilómetros por hora del fenómeno de categoría 4 han obligado a evacuar varias regiones de Centroamérica afectadas por graves daños

Un residente de Tela, Honduras, camina por una calle inundada por las lluvias del huracán Eta este martes. En vídeo, las imágenes de Eta a su paso por Honduras.JORGE CABRERA / REUTERS / VÍDEO: ATLAS

El huracán Eta de categoría 4, la segunda más fuerte de la escala Saffir-Simpson, ha tocado tierra este martes al sur de Bilwi, en el norte de Nicaragua. El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC por sus siglas en inglés), ha advertido de que se trata de un ciclón “extremadamente peligroso” que amenaza a toda la costa centroamericana del océano Atlántico. Los vientos sostenidos de 220 kilómetros por hora y con rachas aún mayores han arrancado tejados, marquesinas y tirado árboles en las poblaciones nicaragüenses más expuestas, una de las comunidades más pobres de Latinoamérica. Además, las intensas lluvias amenazan con inundaciones, deslizamientos de tierra y desbordamientos de ríos en Nicaragua y Honduras, pero también en partes de Guatemala, Belice, Costa Rica, Jamaica y sureste de México. En Haití y las Islas Caimán se concentra el mayor riesgo por las marejadas, corrientes y fuerte oleaje derivado del huracán. Los gobiernos de Nicaragua y Honduras han emitido alertas de emergencia para evacuar a las poblaciones más expuestas ante las inminentes inundaciones que están afectando a todo el litoral.

El Gobierno de Nicaragua ha decretado la alarma de peligro máximo. “Se decreta alerta roja para la Región Autónoma del Caribe Norte (RACN) y el Triángulo Minero”, ha informado el codirector del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres (Sinapred), Guillermo González, en el Canal 6 de televisión nicaragüense. Esas regiones incluyen los municipios de Bonanza, Rosita y Siuna. Nicaragua ha evacuado a 20.000 habitantes de las zonas con más riesgo. Bilwi, una pequeña población costera en Puerto Cabezas, ha sido fuertemente azotada por el viento esta madrugada. Las palmeras caribeñas zozobraban mientras las lajas de los tejados caían junto a árboles y planchas de chapa de varias casas. Carmen Enrique, una vecina de la zona, ha declarado a Reuters que el fenómeno solo acaba de comenzar. “Tenemos mucho miedo. Hay postes caídos, inundaciones, techos arranchados y algunas tejas de zinc de mi casa se han caído”, ha expresado preocupada antes de añadir que se ha pasado la noche en vela porque no ha parado de llover.

La ruta prevista del ciclón pasa por varias poblaciones empobrecidas así como por comunidades indígenas que construyen sus casas con chapa. UNICEF ha alertado a través de un comunicado que Eta podría afectar a 1.227.000 personas, incluidos casi 500.000 menores. La ONG ha preparado 3.000 kits de higiene además de otros recursos para las 10.000 personas evacuadas de Cayos Miskitos y otras zonas de riesgo en la costa norte. “También nos estamos coordinando estrechamente con las autoridades para garantizar que los refugios sean adecuados, seguros y estén equipados con las provisiones necesarias para los niños, niñas y adolescentes”, ha informado Paolo Sassaro, Representante Adjunto de UNICEF en Nicaragua.

Honduras también ha emitido la alerta roja para cinco departamentos: Gracias a Dios, Colón, Atlántida e Islas de la Bahía y Olancho, regiones fronterizas con Nicaragua en el mar Caribe. La emergencia implica la evacuación de la población en las zonas de alto riesgo por el peligro de inundaciones a causa de las lluvias que afectan al país desde el domingo. En Tela, en la costa caribeña del país, los bomberos han iniciado operaciones de rescate ante el avance del agua que cubre por encima de la cintura. El Salvador también se ha visto afectado por la trayectoria del huracán.

Eta ha pasado de ser una tormenta tropical durante el domingo a ser un huracán de categoría 4 antes de tocar tierra, un crecimiento alarmantemente rápido, según las autoridades. El daño que provoca el ciclón está siendo más destructivo debido al lento avance del mismo, ya que al permanecer durante más tiempo cerca de la costa sus vientos causaban más daño a las infraestructuras. EL NHC estima que la trayectoria del ciclón será curva y volverá al océano Atlántico como depresión tropical. Se espera que se mantenga sobre Nicaragua hasta el miércoles pero remitiendo a categoría 2 a medida que avance sobre tierra para finalmente degradarse a tormenta tropical con vientos de 60 a 90 kilómetros por hora al llegar a las zonas montañosas del norte del país. El Servicio Meteorológico Nacional de México prevé que el fenómeno derive a depresión tropical en su paso por Honduras y vuelva a salir al océano entre el 6 y el 7 de diciembre antes de alcanzar Belice.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites

Suscríbete aquí

Los ciclones tropicales de categoría 4 mueven vientos de 209 a 251 kilómetros por hora, destruyen casas móviles y otros edificios sin estructura fija y pueden causar graves daños en las estructuras más resistentes además de arrasar con marquesinas, como ocurrió con el huracán Harvey. NHC ha advertido de que, en el caso de Eta, el daño puede ser catastrófico por el viento. Las olas aumentarán en cinco metros y amenazan con arrasar el litoral en Nicaragua. La costa de Centroamérica y la península mexicana de Yucatán están en riesgo de sufrir los efectos del peligroso oleaje del huracán.

Las intensas lluvias se concentran en Nicaragua y Honduras, donde se podrán alcanzar los 890 milímetros de agua en zonas aisladas. Sin embargo, las autoridades advierten sobre las inundaciones y el desbordamiento de ríos, de alto peligro en las zonas más altas de Centroamérica. Jamaica, el sureste de México, El Salvador, el sur de Haití y las Islas Caimán son algunas de las regiones en riesgo.

Después del paso del huracán Zeta hace una semana, Eta es el número 12 en una temporada de huracanes inusualmente intensa. Hace un mes, el fenómeno Delta, que tocó tierra como categoría 2, dejó cristales rotos, árboles caídos y cortes de luz a causa de los transformadores que cayeron al suelo. Apenas unos días antes, la tormenta tropical Gamma se cobró la vida de seis personas y unas 600.000 afectadas por las inundaciones en todo el sur mexicano.

Archivado En:

Más información

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50