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Biden se lanza en Nevada y Arizona a la conquista del voto latino: “Necesito desesperadamente su ayuda”

El presidente visita dos Estados bisagra con el objetivo de movilizar a las bases que hicieron posible su triunfo en 2020

El presidente aplaude en un evento de su campaña en el restaurante mexicano El Portal, de Phoenix, Arizona.Foto: Kevin Lamarque (Reuters) | Vídeo: AP
Luis Pablo Beauregard

“Necesito desesperadamente su ayuda”. El presidente Joe Biden no se anduvo con rodeos este martes en su visita a Nevada y Arizona, dos Estados que ganó en 2020 con la ayuda del voto latino. Las cosas no lucen tan bien cuatro años después. Las regiones del Oeste están en el aire rumbo a los comicios del 5 de noviembre. Son dos de los seis campos de batalla que se disputan el demócrata y Donald Trump. El mandatario ha visitado las ciudades de Reno, Las Vegas y Phoenix para movilizar el voto latino, una ineludible fuerza política que ha de conquistar si quiere triunfar nuevamente. “Esta elección no es un referendo a mi figura. Hay que elegir entre mí o un sujeto llamado Trump”, aseguró frente a 75 personas en un restaurante mexicano de Arizona. Su campaña ha lanzado esta mañana Latinos con Biden-Harris, una iniciativa que pretende frenar el crecimiento del candidato republicano entre el electorado hispano.

“La semana pasada Trump y yo aseguramos nuestras candidaturas... Y lo vamos a volver a vencer”, aseguró Biden en Reno, Nevada. La elección, dijo, es un asunto de “valores”. “¿Con quiénes estamos? ¿Qué estamos tratando de lograr?”, preguntó a la audiencia después de leerles un par de citas en las que su adversario promete beneficios fiscales para los más ricos si vuelve a la Casa Blanca. “Él quiere deshacer todo lo que hemos conseguido”, dijo a sus simpatizantes. Y añadió: “Nunca habíamos tenido un presidente que hizo o dijo las cosas que este tipo ha hecho”.

Biden ha aprovechado su visita para promocionar los logros económicos de su Administración, conocidos como Bidenomics. El presidente aseguró que han descendido tanto la inflación como el paro. “Cuando llegué a la presidencia, el desempleo había alcanzado el 30% aquí. Estamos revirtiendo esto. Nevada ha creado 274.000 empleados perdidos en la pandemia y ha añadido otros 124.000. Hay más gente trabajando hoy en el Estado que nunca antes en la historia”, afirmó.

A su Gobierno le ha costado vender a los ciudadanos de a pie los beneficios macroeconómicos obtenidos gracias a su programa de rescate económico. Biden ha aterrizado en Nevada con la promesa de hacer más asequible la vivienda, una de las mayores preocupaciones en la mente de miles de estadounidenses que ven elevar el precio de sus rentas a un ritmo vertiginoso. Su Administración pretende inyectar 1.000 millones de dólares a la entidad con ese objetivo. El 70% de los recursos se destinará a hogares para adultos mayores. En el condado de Clark, donde se encuentra Las Vegas, se construyen desarrollos con 200 apartamentos de vivienda de bajo precio y unos 1.000 departamentos para residentes en la tercera edad, de acuerdo a la Casa Blanca.

Popularidad en caída

En Arizona, Biden eligió un viejo restaurante mexicano de Phoenix para lanzar un mensaje al electorado hispano. “Ustedes fueron una de las razones por la que pude derrotar a Donald Trump (...) Quien no les preste atención a los latinos es realmente estúpido”, ha asegurado el presidente dentro de El Portal, que abrió sus puertas en 1947 y está decorado con murales de colores brillantes, uno de ellos de la Virgen de Guadalupe. El negocio es propiedad de dos veteranos demócratas y activistas, Mary Rose y Earl Wilcox. Estos han organizado eventos para recaudar fondos para otros aspirantes del partido como la gobernadora demócrata Katie Hobbs y Ruben Gallego, quien aspira llegar al Senado al lugar que abandona la senadora Kyrsten Sinema.

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El Estado es uno de los que mayores disgustos dieron a Trump la noche electoral de 2020. Biden conquistó por apenas 11.000 votos el que era hasta entonces un sólido bastión republicano. Esto fue posible por el crecimiento del electorado latino y el enojo de la base tradicional conservadora que provocó Trump con sus faltas de respeto al influyente exsenador John McCain. El 25% de los votantes de Arizona son latinos. Biden y Kamala Harris han enfocado buena parte de su campaña en este Estado bisagra. La vicepresidenta visitó la región el 8 de marzo para hablar de otra de sus prioridades, los derechos reproductivos de las mujeres.

Biden dedicó parte de sus 12 minutos del discurso en El Portal a recordar cómo Trump irrumpió en política en 2016. “Dijo que los latinos eran unos criminales y unos violadores. ¿De qué demonios habla? Somos como somos porque este es el país más diverso del mundo”, afirmó el mandatario, quien anunciará este miércoles una inversión de varios miles de millones de dólares para que Intel amplíe la producción de semiconductores en Estados Unidos.

Julie Chavez Rodriguez, la jefa de la campaña de Biden y Harris, asegura que el voto latino es vital para la victoria demócrata en 2024. La campaña enfocada en este demográfico quiere mostrar que la Administración está invirtiendo en la comunidad hispana. Esta incluye anuncios televisivos en español en horario de máxima audiencia y durante eventos deportivos. Además, la congresista por Texas, Verónica Escobar, se convertirá en una vocera para temas de importancia para los latinos, quienes representan casi el 19% de la sociedad estadounidense.

La iniciativa de la campaña quiere frenar la pérdida de apoyo entre los latinos. Una encuesta realizada por Axios y Telemundo asegura que el 32% de este grupo creen que ninguno de los partidos trabaja por ellos. La cifra ha crecido, pues era el 25% hace un año.

Especialistas como Nate Silver, el fundador del blog electoral FiveThirtyEight, cree que Biden solo aventaja entre el votante hispano por un 7%. Hace cuatro años era el 25%. Además, las opiniones favorables de Trump dentro de la comunidad han crecido. El 32% de los encuestados tienen una imagen positiva del expresidente. El aspirante republicano dijo durante un mitin celebrado el fin de semana que los inmigrantes “no son personas”.

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Sobre la firma

Luis Pablo Beauregard
Es uno de los corresponsales de EL PAÍS en EE UU, donde cubre migración, cambio climático, cultura y política. Antes se desempeñó como redactor jefe del diario en la redacción de Ciudad de México, de donde es originario. Estudió Comunicación en la Universidad Iberoamericana y el Máster de Periodismo de EL PAÍS. Vive en Los Ángeles, California.
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