Tribuna
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Cuando despertó, el trumpismo estaba allí

El presidente de EE UU nunca pierde, como buen populista, usa el antagonismo como una de sus herramientas comunicativas: todo es culpa de los otros

El presidente de EE UU, Donald Trump, durante un discurso en la Casa Blanca.
El presidente de EE UU, Donald Trump, durante un discurso en la Casa Blanca.Carlos Barria / Reuters

Hace casi 200 años, en las elecciones estadounidenses de 1824, Andrew Jackson ganaba en voto popular y en votos electorales, pero no sumaba lo suficiente para tener mayoría. A mucha más distancia en votos se quedaban John Quincy Adams y Henry Clay. Iba a ser finalmente el Congreso la institución que decidiría el futuro presidente, con todos los números para que Jackson fuera el escogido. Sin embargo, saltó la sorpresa. John Quincy Adams sería el nuevo inquilino de la Casa Blanca al conseguir los votos de la mayoría de estados que habían apoyado al propio presidente del Congreso (y también exca...