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“Las candidaturas independientes a la presidencia ya no tienen sentido”

Emilio Álvarez Icaza renuncia a ser candidato presidencial y critica que los políticos tradicionales han utilizado la nueva vía como una herramienta para saciar intereses personales

Candidatos independientes
Emilio Álvarez Icaza, en un acto político. Cuartoscuro

Margarita Zavala, más de tres décadas en el Partido Acción Nacional. Jaime Rodríguez El Bronco, 33 años en el Partido Revolucionario Institucional (PRI). Armando Ríos Piter, antiguo miembro del Partido de la Revolución Democrática por dos lustros. En medio de los primeros destapes y en los albores del cierre de registros para los aspirantes ciudadanos, Emilio Álvarez Icaza anunció que no sería candidato a la presidencia de México: "No seré funcional al PRI".

La renuncia del defensor de los derechos humanos ha tomado por sorpresa a un país en el que hasta hace dos años era impensable tener un cargo público sin pertenecer a un partido político y que ya empieza a aplicar la prueba del ácido a la política no partidista: ¿es una alternativa real o solo es un mecanismo para saciar las ambiciones de los políticos marginados de sus propios partidos? Álvarez Icaza lo tiene claro. "Las candidaturas independientes ya no tienen sentido, no representan lo que pensábamos que iban a ser y creemos que son mucho más viables en el ámbito local", afirma en entrevista.

A primera vista, la decisión de Ahora, la plataforma que impulsa a Álvarez Icaza, parecía incomprensible. La organización ya tenía más de 95.000 avales y contaba con representantes en 14 de los 17 Estados que exige la ley para registrar la candidatura. Aunque la legislación impone una criba titánica a los aspirantes independientes, reunir más de 866.000 firmas en cuatro meses, parecía que todos los requisitos estaban al alcance del movimiento. Ahora se posicionó como un referente de algunas de las principales batallas ciudadanas en los últimos meses al denunciar la supuesta corrupción de la constructora OHL en contubernio con gobiernos priistas y al oponerse al pase automático del procurador a la nueva Fiscalía Nacional, una demanda que se viralizó con la etiqueta #NoalFiscalCarnal.

"Fue una decisión política a partir de una deliberación más allá de Emilio Álvarez Icaza, que tomó más de dos semanas", afirma el extitular de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México. El gran detonante fueron las votaciones en Coahuila y el Estado de México de junio pasado, denunciadas por Ahora como "elecciones de Estado" que fueron "compradas" por el PRI. "El comportamiento de Enrique Peña Nieto y su Gabinete no se diferenció en nada al de la delincuencia organizada, hicieron uso de todos los recursos legales e ilegales para mantenerse en el poder", acusa. El cálculo político fue desistir para no ser parte del juego priista de "fragmentar y dividir" a sus rivales y mantener 50 candidaturas para presidencias municipales y los congresos de los Estados. "Primero va el país y luego las candidaturas, por más legítimas que sean", reitera.

Álvarez Icaza sostiene que candidaturas como la del senador Ríos Piter y de la exprimera dama Zavala son parte de "una estrategia orquestada desde Los Pinos" en la que participan "consciente o inconscientemente" por "fines personalistas" y para "desgastar" la imagen de las candidaturas ciudadanas. "No son candidatos independientes, son gente que durante años han trabajado en partidos y que ahora ofrecen lo que no hicieron y no hacen desde el poder", sentencia. "El Bronco es el antiejemplo de una candidatura independiente, me parece grave que desde los puestos públicos se construyan esas campañas. ¿Cuánto tiempo emplean en promocionarse y cuánto en cumplir su responsabilidad? ¿Cuántos recursos para promocionar su imagen son públicos?", cuestiona sobre Rodríguez, el primer gobernador que llegó al poder por la vía independiente en México.

La recta final de los registros para los independientes, que se cierran el próximo 14 de octubre, ha desvelado de momento poco más de una veintena de candidaturas que ha dejado más dudas que certezas. "Se conoce poco de la gente que no está en el círculo rojo y los que no están, una parte los mira con mucha reserva y reticencias", expone el activista y cita el ejemplo del empresario y líder de autodefensas en Quintana Roo Carlos Antonio Mimenza: "Tengo muchas reservas, hay periodistas que dicen que han sido amenazados de muerte por él y se asegura que ha hecho sus negocios al amparo de la corrupción del Partido Verde, pero no me consta". "Hay esfuerzos valiosos y significativos como el de Marichuy [la candidata indigenista María de Jesús Patricio], pero ella está ahí en un sentido de denuncia, para visibilizar una agenda histórica pendiente con los indígenas en México", reconoce.

Si bien el combustible de Ahora ha sido el hartazgo con los partidos políticos, la renuncia de Icaza ha atravesado al resto de los proyectos independientes. La opción de presentar una candidatura ciudadana única parece cada vez menos viable y deseable, en su opinión. El desencanto es evidente y más allá de las falencias del primer experimento de las candidaturas ciudadanas en unas elecciones presidenciales, no hay tiempo para lamentaciones. "Son la expresión de una partidocracia que no quiere tener competencia, pero nuestra preocupación es más grande y tiene que ver con un cambio de régimen y de cómo respondemos a un modelo político agotado", manifiesta Álvarez Icaza, quien aún no sabe si Ahora se convertirá en un partido político: "Tenemos que hacer política diferente, lo que está claro es que pasamos a otra etapa y después de las elecciones empezaremos otra. Urge una reconstrucción democrática".

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