Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

Por una comisión ciudadana de reconstrucción

El terremoto del 19 de septiembre de 1985 fue el dramático bautizo de la sociedad civil, el del 19 de septiembre de 2017 debe ser el bautizo de una nueva era de solidaridad

terremoto en México
Brigadistas y voluntarios piden silencio absoluto. EFE

El terremoto del 19 de septiembre de 1985 fue el dramático bautizo de la sociedad civil.

El terremoto del 19 de septiembre de 2017 debe ser el bautizo de una nueva era de solidaridad.

Debe integrarse lo antes posible una Comisión de Reconstrucción para los estados de Oaxaca, Chiapas, Puebla, Morelos y la Ciudad de México. Esta Comisión debe tener una participación ciudadana mayoritaria. Bastará que se animen una decena de empresarios, intelectuales, académicos, periodistas, religiosos. Nombres sobran.

Tiene que incluir una representación de los jóvenes, que han sido heroicos y solidarios.

En la Comisión debería participar una contraloría internacional.

Los fondos deben provenir del Estado (para casos de desastres, más recortes presupuestales). Hay que agregar los recursos que los partidos iban a destinar a su inútil propaganda. No hay pretextos: entiendo que bastaría un transitorio constitucional. (Y en vez de propaganda, que organicen diez debates serios en cadena nacional).

A esos fondos se agregarían las donaciones privadas de empresas y personas que, si tienen confianza, contribuirán masivamente. Lo mismo harían organismos internacionales.

De estos escombros rescatemos la salida para México, con nuestras fuerzas y nuestros recursos.

No mañana: hoy.

Más información