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Premio Luis Valtueña 2011

El trabajo de Alessandro Grassani, 'Migrantes medioambientales: la última ilusión', ha recibido el XV Premio Internacional de Fotografía Humanitaria Luis Valtueña

  • El italiano Grassani ha ganado el premio Luis Valtueña por su trabajo sobre los pastores mongoles que deciden abandonar su oficio debido a las duras condiciones de trabajo. Gambatatar Baatarch, de 28 años, antiguo pastor, con su hijo. Baatarch decidió trasladarse a la ciudad después de que murieran sus 300 ovejas. Vivía con su esposa, que lo abandonó cansada de una vida tan dura y miserable. Se quedó solo a cargo de su hijo, que sufre de una enfermedad mental y es incapaz de mover su cuerpo. Baatarch no tiene suficiente sustento económico para hacer frente al tratamiento de su hijo. Mongolia es un país extremadamente pobre: el 20% de la población vive con 1,25 dólares al día y el 30% sufre de desnutrición.
    1El italiano Grassani ha ganado el premio Luis Valtueña por su trabajo sobre los pastores mongoles que deciden abandonar su oficio debido a las duras condiciones de trabajo. Gambatatar Baatarch, de 28 años, antiguo pastor, con su hijo. Baatarch decidió trasladarse a la ciudad después de que murieran sus 300 ovejas. Vivía con su esposa, que lo abandonó cansada de una vida tan dura y miserable. Se quedó solo a cargo de su hijo, que sufre de una enfermedad mental y es incapaz de mover su cuerpo. Baatarch no tiene suficiente sustento económico para hacer frente al tratamiento de su hijo. Mongolia es un país extremadamente pobre: el 20% de la población vive con 1,25 dólares al día y el 30% sufre de desnutrición. Premio Luis Valtueña
  • Marzo de 2001, provincia Arkhanga, Mongolia. La familia Ulziit Tsamba ha perdido 20 ovejas durante los últimos dos días por el fuerte frio. La familia decidió trasladarse a la provincia de Bulgan, al norte de la región, en bisca de pastos más cálidos.
    2Marzo de 2001, provincia Arkhanga, Mongolia. La familia Ulziit Tsamba ha perdido 20 ovejas durante los últimos dos días por el fuerte frio. La familia decidió trasladarse a la provincia de Bulgan, al norte de la región, en bisca de pastos más cálidos. Premio Luis Valtueña
  • Marzo de 2011. Un gher (hogar tradicional mongolo), abandonado en medio de la nieve por una familia de pastores después de una fuerte nevada en la aldea de Ulziit. Los Tsamba aún viven allí, pese al duro invierno que tienen que soportar.
    3Marzo de 2011. Un gher (hogar tradicional mongolo), abandonado en medio de la nieve por una familia de pastores después de una fuerte nevada en la aldea de Ulziit. Los Tsamba aún viven allí, pese al duro invierno que tienen que soportar. Premio Luis Valtueña
  • Erdene Tuya, 29 años, introduce en su gher una oveja para darle más calor; en segundo término, varias ovejas muertas.
    4Erdene Tuya, 29 años, introduce en su gher una oveja para darle más calor; en segundo término, varias ovejas muertas. Premio Luis Valtueña
  • Ederne Tuya arrastra una oveja muerta para poder enterrarla.
    5Ederne Tuya arrastra una oveja muerta para poder enterrarla. Premio Luis Valtueña
  • Erdene Tuya posa con su hijo Tuvchinj, de tres años, poco después de despertar. El pequeño abraza a una oveja durante la noche para hacer frente al fuerte frio.
    6Erdene Tuya posa con su hijo Tuvchinj, de tres años, poco después de despertar. El pequeño abraza a una oveja durante la noche para hacer frente al fuerte frio. Premio Luis Valtueña
  • Otra imagen de Erdene Tuya junto a su hijo Tuvchinj.
    7Otra imagen de Erdene Tuya junto a su hijo Tuvchinj. Premio Luis Valtueña
  • Ulán Bator, marzo de 2011. Dyun Erdene, de 26 años de edad, antiguo pastor, se encuentra en el estrecho espacio que comparte con su familia (su padre 55 años de edad, también antiguo pastor, su madre, una hermana y su sobrino de 4 años de edad) en Ulan Bator. Vivían en Gobi-Ugtaal, en la provincia Dunggobi. En 2010 perdieron 150 animales y decidieron irse a la ciudad. Ella está embarazada, pero su novio la abandonó. Toda la familia vive hacinada en cuarto de escalera en el mismo edificio donde su madre trabaja como portera, el único sueldo de la familia.
    8Ulán Bator, marzo de 2011. Dyun Erdene, de 26 años de edad, antiguo pastor, se encuentra en el estrecho espacio que comparte con su familia (su padre 55 años de edad, también antiguo pastor, su madre, una hermana y su sobrino de 4 años de edad) en Ulan Bator. Vivían en Gobi-Ugtaal, en la provincia Dunggobi. En 2010 perdieron 150 animales y decidieron irse a la ciudad. Ella está embarazada, pero su novio la abandonó. Toda la familia vive hacinada en cuarto de escalera en el mismo edificio donde su madre trabaja como portera, el único sueldo de la familia. Premio Luis Valtueña
  • Dyun Erdene, de 26 años de edad, antigua pastora, en el estrecho espacio que comparte con su familia.
    9Dyun Erdene, de 26 años de edad, antigua pastora, en el estrecho espacio que comparte con su familia. Premio Luis Valtueña
  • Vista de la barriada de Gher, en Ulan Bator. La mitad de la población en Mongolia vive en la capital, que cuenta con más de un millón de habitantes. La mitad de ellos viven en el barrio desarrollado en torno a la ciudad conocida como "Gher Distrito", que toma su nombre de la tradicional tienda de Mongolia llamado gher. En los últimos 20 años, la población de la capital se ha duplicado, incrementándose el desempleo, la pobreza y la precariedad. El Distrito Gher se ha desarrollado sin ningún tipo de planificación urbana, carente de agua corriente y electricidad. La mayoría de sus nuevos habitantes son analfabetos y sin preparación para asumir cualquier ningún tipo de trabajo.
    10Vista de la barriada de Gher, en Ulan Bator. La mitad de la población en Mongolia vive en la capital, que cuenta con más de un millón de habitantes. La mitad de ellos viven en el barrio desarrollado en torno a la ciudad conocida como "Gher Distrito", que toma su nombre de la tradicional tienda de Mongolia llamado gher. En los últimos 20 años, la población de la capital se ha duplicado, incrementándose el desempleo, la pobreza y la precariedad. El Distrito Gher se ha desarrollado sin ningún tipo de planificación urbana, carente de agua corriente y electricidad. La mayoría de sus nuevos habitantes son analfabetos y sin preparación para asumir cualquier ningún tipo de trabajo. Premio Luis Valtueña