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Blair comparecerá el día 29 en la investigación sobre Irak

Su entonces jefe de Gabinete desmiente que existiera "un pacto de sangre" entre el ex primer ministro británico y Bush para invadir Irak

La investigación que el Reino Unido está llevando a cabo sobre su participación en la guerra de Irak alcanzará su punto culminante el próximo día 29, día fijado para que comparezca el ex primer ministro Tony Blair. Otros ex altos cargos del Gobierno de Blair comparecerán en los próximos días. El ex ministro de Defensa, Geoff Hoon, lo hará hoy. El entonces ministro de Asuntos Exteriores, Jack Straw, comparecerá el jueves que viene, a pesar de que el presidente del comité de investigación, sir John Chilcot, anunció en su día que los ministros que aún están en el Gabinete no prestarán declaración hasta pasadas las elecciones generales, que se esperan para el mes de mayo.

Es el caso del ahora primer ministro y entonces responsable del Tesoro, Gordon Brown. También el de ministros que apenas tuvieron un papel relevante durante los meses previos a la invasión, como el actual jefe del Foreign Office y en aquel tiempo ni siquiera miembro del Gabinete, David Miliband.

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Ayer prestó testimonio Jonathan Powell, jefe de Gabinete de Tony Blair entre 1997 y 2007 y unos de sus hombres de máxima confianza. Como se esperaba, realizó una férrea defensa de su jefe y desmintió que existiera "un pacto de sangre" entre Blair y el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, para invadir Irak. Ese pacto se ha ido perfilando a lo largo de la investigación.

Primero, con la declaración del entonces embajador del Reino Unido en Washington, Christopher Meyer, que aseguró que en la cumbre que Blair y Bush celebraron en el rancho de Crawford, en Tejas, en marzo de 2002, el primer ministro aceptó la posición del presidente de que el verdadero objetivo de todo no eran las armas de destrucción masiva, sino derrocar a Sadam Hussein. "Yo estaba en Crawford. Christopher Meyer no estaba en Crawford. Estaba en Waco, a 30 millas", declaró Powell.

Y luego, la semana pasada, con la revelación del director de Comunicación y Estrategia de Blair, Alastair Campbell, de que Blair garantizó en varias notas enviadas a Bush un año antes de la invasión que el Reino Unido participaría si fracasaban los esfuerzos diplomáticos para desarmar a Sadam.

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Powell aseguró que ese compromiso de Blair no era una carta blanca para ir a la guerra, sino una manera de intentar influir en el aliado estadounidense y convencerle de que siguiera primero el camino de Naciones Unidas. Una interpretación gemela a la que ya hizo Campbell la semana pasada.

Jonathan Powell, ex jefe de gabinete de Tony Blair a su llegada al centro de conferencias Queen Elizabeth II en Londres
Jonathan Powell, ex jefe de gabinete de Tony Blair a su llegada al centro de conferencias Queen Elizabeth II en LondresREUTERS

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