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El islamista Gül se compromete a defender el laicismo y conducir a Turquía a la UE

El ministro de Exteriores se asegura en su camino a la presidencia el apoyo de más de dos tercios del parlamento gracias a que ésta vez no será boicoteado por el MHP

El islamista moderado Abdullah Gül, ministro de Asuntos Exteriores de Turquía cuya primera candidatura a la Presidencia provocó una crisis política al fracasar por la resistencia de los sectores seculares y el Ejército, ha declarado hoy que volverá a presentarse como candidato a la jefatura del Estado. Gül se ha comprometido hoy a respetar el laicismo y a ayudar al Gobierno del Partido de la Justicia y el Desarrollo (el islamista moderado AKP) a convertir a Turquía en país miembro de la Unión Europea (UE), si sale elegido como jefe de Estado.

El principal grupo de la oposición, el Partido Republicano del Pueblo (CHP), ya ha anunciado que, como ya hizo en los boicots anteriores, no se presentará en el parlamento durante las elecciones y que no apoyará la candidatura de Gül. Pero el tercer partido en discordia, el Partido de Acción Nacionalista (MHP), en cambio si ha dicho que esta vez no boicoteará la elección, lo que aseguraría a Gül dos tercios de parlamento, y por lo tanto, saldría elegido. De 550 asientos que tiene el parlamento, 341 pertenecen al partido del candidato. 99 son para el CHP y 70 para el MHP. Por lo tanto, con el apoyo de estos últimos, algo que no ocurrió en las dos últimas votaciones, Gúl se aseguraría 411 escaños.

El jefe de la diplomacia turca ha agradecido al MHP la decisión de participar en la elección presidencial que celebrará el Parlamento en tres rondas el 20, 24 y 28 de este mes, y "dejar que la democracia funcione". "Incluso sin que hiciese ninguna declaración oficial, ustedes ya percibieron mi decisión de nuestros ojos", ha afirmado hoy Gül a los periodistas, tras obtener ayer el apoyo del Consejo Central Ejecutivo del gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) que lidera el primer ministro, Recep Tayyip Erdogan.

El pasado 27 de abril, Gül no logró los 367 votos necesarios para ser elegido en la primera ronda de la votación debido al boicot de la oposición, principalmente del CHP, cuyos diputados se ausentaron del hemiciclo. El CHP impugnó posteriormente el proceso ante el Tribunal Constitucional, que decidió suspender la votación presidencial por falta de quórum, al considerar que 367 es el mínimo de diputados con el que se debe abrir la sesión de votación presidencial.

En la medianoche de ese mismo día, el Estado Mayor del Ejército turco publicó en Internet una advertencia al Gobierno contra actitudes "anti- seculares", algo que fue entendido como una clara oposición a la candidatura presidencial de Gül. Ante el estancamiento provocado por el boicot de la oposición, el gobernante AKP no tuvo otra salida que convocar elecciones anticipadas, que finalmente ganó el pasado 22 de julio con el 46,7 por ciento de los sufragios.

Al Ejército turco, en el que ningún comandante tiene una mujer que lleve velo y a cuyas instalaciones no está permitida la entrada de mujeres con velo, le disgusta que su próximo Comandante en Jefe vaya a ser un político de pasado islamista y cuya esposa lleva velo.

Tensiones con el Ejército

La mayoría de los observadores políticos en Turquía cree que la elección de Gül provocará tensiones con el Ejército, aunque nadie se atreve a vaticinar qué dimensiones puedan tener las mismas.

En una carta abierta a los comandantes del Ejército, Hasan Celal Güzel, ex diputado y columnistas del diario Radikal, avisó a los militares de que perderán el apoyo popular y dividirán al país si continúan interviniendo en la política una y otra vez. "Queridos Comandantes: las elecciones fueron celebradas hace sólo tres semanas y la gente dio su voto de favor a un partido que obtuvo prácticamente el apoyo de la mitad de la población. Si hay democracia en Turquía, si Turquía es un Estado de derecho, este partido ocupará el gobierno y elegirá al presidente", escribió.

"Definitivamente, habrá tensiones. Todos los partidos de la oposición tienen objeciones contra Gül. Los círculos seculares y el Ejército tienen dudas sobre él", ha afirmado a EFE Rusen Çakir, periodista especializado en el AKP. "Pero no creo que eso provoque una crisis. Todo depende del comportamiento de Gül tras su elección como presidente. Si consigue hacer que los que no le votaron se sientan representados y el AKP continúa apoyándole, no espero una crisis seria", ha añadido.