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El relator especial de la ONU asegura que la ocupación israelí de Palestina "tiene elementos de 'apartheid"

El surafricano John Dugard afirma que Europa y EE UU "no pueden esperar que el mundo en desarrollo se preocupe por Darfur si ellos no lo hacen con respecto a los palestinos"

La ocupación israelí de los territorios palestinos "tiene elementos de colonialismo y apartheid", ha afirmado hoy el relator especial de la ONU para los Derechos Humanos en esa zona, el surafricano John Dugard, durante la presentación de su informe anual al Consejo de Derechos Humanos (CDH) de Naciones Unidas, reunido en Ginebra. Dugard ha instado a la comunidad internacional a trabajar para resolver la crisis palestina. Europa y EE UU "no pueden esperar que el mundo en desarrollo se preocupe por las violaciones de los derechos humanos en Darfur si ellos no lo hacen con respecto a los palestinos", ha declarado.

El experto independiente ha acusado también a Israel de "mostrar poco respeto por la vida de las familias palestinas, de las que miles están separadas por las leyes israelíes".

El embajador de Israel ante la ONU, Itzhak Levanon, ha rechazado esas alegaciones y ha señalado que el informe de Dugard es "tendencioso, altamente selectivo y parcial". Según Levanon, el relator no ha tomado en cuenta para su informe las "violaciones de los derechos humanos por parte de los palestinos contra Israel y entre ellos mismos", ante lo cual Dugard ha reconocido que, aunque son asuntos que le preocupan, no forman parte de su mandato.

En la presentación de su informe anual, el experto de la ONU ha sostenido que "los asentamientos judíos en Gaza y Cisjordania, con una población de casi medio millón de personas, constituyen una forma de colonialismo" y violan la Cuarta Convención de Ginebra. Sobre los elementos que a su juicio hacen comparable la situación palestina con la que vivían los surafricanos negros durante el régimen de segregación racial del apartheid, ha señalado "las restricciones de movimiento dentro de Cisjordania y del valle del río Jordán, que se parecen a la ley de tránsito de entonces, tanto por su naturaleza discriminatoria como por su brutal aplicación".

Dugard también ha mencionado el sistema de caminos separados para colonos judíos y palestinos, "algo que no fue contemplado ni siquiera en el apartheid surafricano". Igualmente, ha denunciado el hecho de que los israelíes puedan "desplazarse libremente" por ciertas zonas restringidas para los palestinos, que "requieren permisos que frecuentemente les son negados". Asismimo, se ha referido a las "áreas residenciales separadas para judíos y palestinos en Hebrón, que recuerdan a las zonas destinadas a diferentes grupos raciales en el apartheid, así como a la prohibición de que los palestinos puedan vivir con sus esposas árabes-israelíes.

Duras críticas a Occidente

El relator ha subrayado la "urgencia" de que la comunidad internacional alcance un consenso para resolver el caso palestino, pues "se ha convertido en el único en el que un pueblo en desarrollo es brutalmente subyugado por un régimen afiliado a Occidente". Muy crítico con Europa y EE UU, Dugard ha indicado que "éstos no pueden esperar que el mundo en desarrollo se preocupe por las violaciones de los derechos humanos en Darfur (Sudán), Zimbabue o Birmania si ellos no lo hacen con respecto a los palestinos".

Por su parte, el embajador palestino ante la ONU, Mohamed Abu-Koash, ha considerado que "las olas de extremismo que el mundo sufre se deben en gran medida a la falta de políticas y acciones para terminar con la ocupación israelí de Palestina y otros territorios árabes".

La falta de cooperación de algunos países con el Consejo de Derechos Humanos de la ONU se ha convertido en uno de los asuntos más polémicos a los que se enfrenta este órgano, tras la negativa del Gobierno de Sudán de permitir la entrada de una misión para investigar la violación de los derechos humanos en Darfur, escenario de un grave conflicto armado. La Unión Europea (UE) ha sido muy crítica a ese respecto con Sudán y considera que deben adoptarse medidas para evitar que ese caso se repita, pero reconoce que para dar legitimidad a su posición debe mantener el mismo discurso frente a Israel.