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El presidente israelí inaugura el nuevo museo del Holocausto de Jerusalén

El ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, participa junto a representantes de más de 40 países en la ceremonia inaugural

El presidente israelí, Moshé Kastav, ha cortado a primera hora de la tarde la cinta inaugural del nuevo Museo Histórico del Holocausto Yad Vashem en Jerusalén, en homenaje a los más de seis millones de judíos que murieron en los campos de concentración durante la II Guerra Mundial. En la ceremonia han participado representantes de 40 países. Ubicado en uno de los extremos del Monte Herzl de Jerusalén y diseñado por obra el arquitecto judío Moshé Safdie, ha costado 40 millones dólares y más de diez años de trabajo. En sus salas alberga objetos auténticos de la vida judía en Europa antes y durante el Holocausto.

El acto ha precedido a la ceremonia oficial que ha dado comienzo a las 17.00 hora española. Entre los asistentes se encontraban el secretario general de la ONU, Kofi Anán y el ministro de Exteriores español, Miguel Ángel Moratinos, además de los presidentes de Polonia, Eslovaquia, Croacia, Serbia-Montenegro, Macedonia, Latvia, Bosnia, Suiza y Albania; y los primeros ministros de Francia, Suecia, Bélgica, Dinamarca y Rumanía.

El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha cancelado el viaje en el último momento. Rusia ha enviado al asesor de Seguridad Nacional del presidente Vladímir Putin, y Estados Unidos al alcalde de Nueva York, Michael Boomblerg. Invitado de honor en la ceremonia de inauguración ha sido Rafael Alburquerque, vicepresidente de la República Dominicana, el único país del mundo que en 1938, durante la Conferencia de Evián, ofreció refugio a los judíos que escapaban de las garras nazis.

Viaje de tres días

La concurrencia de tantos dignatarios ha obligado a extremar las medidas de seguridad. De hecho, Israel ha recibido el mayor número de dignatarios desde su creación en 1948, una cantidad sólo equiparable a la que asistió en 1995 a los funerales del primer ministro Isaac Rabin, afirmó Yitzhak Bachman, jefe de departamento en el Ministerio de Asuntos Exteriores israelí. Los opositores a Sharon, entre ellos los colonos que serán desalojados con la salida del Ejército de Gaza, han aprovechado la ocasión para organizar manifestaciones de protesta.

El edificio es un prisma de cemento armado, obra del arquitecto judío y natural de Boston, Moshé Safdie. En su interior, un pasillo con forma triangular e iluminado por un corredor de luz cenital acoge al visitante, que debe atravesarlo en zig-zag para adentrarse en cada sala, donde se exponen distintos objetos, fotografías y todo tipo de dispositivos tecnológicos en los que se proyectan testimonios de las víctimas. A lo largo del corredor de hormigón se hayan expuestos diversos objetos como libros de época o el chasis retorcido y ennegrecido de un vagón de tren, que sirven de preámbulo a la entrada en cada sala.

Entre las salas del nuevo museo se encuentra la recreación de la calle principal del gueto de Varsovia con objetos traídos pieza por pieza. En la sala dedicada a la "Industria de la Muerte", esto es, a los campos de exterminio, los restos de un oxidado vagón de tren constituyen el fiel testigo de las deportaciones de miles de judíos a sus crueles destinos. La Sala de los Nombres, que culmina el recorrido por el museo, está formada por una bóveda de forma cónica decorada con fotografías y testimonios escritos de 600 víctimas.

La sala, de forma circular, está a su vez rodeada por los archivos que recogen tres millones de testimonios, y rematada por un foso en el centro que simboliza aquellos nombres de víctimas que nunca se conocerán. La presencia de Moratinos se inscribe dentro de un viaje de tres días a Oriente Próximo. El titular de Exteriores se ha reunido esta mañana con el viceprimer ministro israelí, Simon Peres, y su colega de Exteriores, Silvan Shalom, quien ha agradecido "el compromiso del Gobierno español para conmemorar el Holocausto".