Los jueces rechazan el recurso de Kerry para sacar a Nader de la lucha electoral en Florida

Las encuestas reflejan una ventaja creciente de Bush ante Kerry a un mes y medio para los comicios presidenciales

El candidato independiente Ralph Nader apenas logró un 3% de los votos en las elecciones presidenciales de hace cuatro años en Estados Unidos. Sin embargo, merced a un sistema electoral cuando menos peculiar, las 97.000 papeletas que se anotó en el Estado de Florida fueron para algunos la clave de la derrota del demócrata Al Gore. Es por ello que este partido trata ahora, en vísperas de una nueva cita electoral muy disputada, neutralizar a Nader por todos los medios. Pero si a pie de urna no lo van a tener fácil, en los tribunales ya han perdido una de las batallas más relevantes.

El Tribunal Supremo de Florida autorizó anoche a Nader a competir en este estado, casi al tiempo que un juez ordenaba incluir también la papeleta del independiente en los colegios electorales de Colorado. Este estado, que hace cuatro años se inclinó por Bush, aparece en esta ocasión entre los indecisos que pueden inclinar la balanza en una u otra dirección.

Ralph Nader y su aspirante a vicepresidente, Peter Miguel Camejo, se presentan a las elecciones como líderes del Partido Reformista en casi 40 estados. Los demócratas impugnaron ante los tribunales su participación en más de una docena de ellos, precisamente en los que se presume que su incidencia puede ser clave para restar votos a su candidato, John Kerry. Alegaron los demócratas en Florida que el Partido Reformista no cumplía los requisitos estatales para participar en los comicios, pero los jueces han decidido por mayoría que estas condiciones son muy vagas, y que resultaría injusto castigar a Nader por este fallo de la ley.

Así pues, Nader competirá en Florida y Colorado, así como en Iowa, New Hampshire y Virginia Occidental, otras plazas muy disputadas. Por ahora el Partido Reformista tiene la puerta abierta para participar en 27 Estados, y está pendiente de los tribunales para hacerlo en más de una docena más, según el diario estadounidense The New York Times.

El sistema electoral estadounidense otorga un número fijo de representantes a cada estado; el candidato más votado en ese territorio obtiene el voto de todos ellos; el presidente del país lo decide la suma de los votos de todos los representantes de todos los estados. Así, en 2000 el resultado en Florida se decidió por sólo 537 votos, pero una vez inclinada la balanza a favor del republicano George W. Bush, éste consiguió todos los representantes de ese estado, y con ellos la presidencia del país. La mayoría de expertos electorales creen que con que una pequeña parte de los 97.000 votos de Nader hubieran ido para Gore, éste habría ganado en Florida y habría sido elegido presidente.

Pese a que las encuestas empiezan a decantarse claramente en favor de Bush, las elecciones de este año parecen también tan extraordinariamente igualadas como para ser decididas por un puñado de votos en un puñado de estados, y de ahí el miedo de los demócratas a Nader, a quién han intentado convencer por todos los medios de que se retire de la carrera electoral.

El último sondeo conocido es el realizado la semana pasada por la cadena de televisión CBS y The New York Times, divulgada hoy por este diario. Según este estudio, Bush marcha a la cabeza con el 50% de la intención de voto, frente al 41% de Kerry. Esta misma encuesta reflejaba una semana antes una relación de 49-42 a favor del candidato republicano. Nader, por su parte, obtiene un respaldo del 3%. El margen de error es del 3%.

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