El padre de Charlene de Mónaco afirma que estuvo sola en Sudáfrica y que su pasado como nadadora le ayudará a superar sus secuelas

El regreso de la princesa a Mónaco a principios de noviembre parecía indicar una mejora en su estado de salud, pero solo una semana después canceló su agenda para recuperarse en una clínica privada de Suiza

Charlene junto a su padre, Michael Kenneth Wittstock, el día de su boda con el príncipe Alberto, en 2011.
Charlene junto a su padre, Michael Kenneth Wittstock, el día de su boda con el príncipe Alberto, en 2011.imago stock&people (Imago/Photoshot / Cordon Press)

Hace ya varias semanas que Charlene de Mónaco se recupera en una clínica privada de Suiza de las secuelas físicas y psicológicas que padece como consecuencia del año traumático que ha vivido. Fue a finales de noviembre cuando su marido, el príncipe Alberto de Mónaco, confesó que la princesa sufría un profundo “agotamiento emocional y físico”, solo unos días después de anunciar que se ausentaría del acto de la fiesta nacional del Principado del 19 de noviembre, al cual había prometido asistir tras su vuelta de Sudáfrica. A esas declaraciones se han sumado esta vez las del padre de la exnadadora de 43 años, Michael Wittstock, que ha comentado por primera vez las dificultades a las que se ha enfrentado su hija durante sus intervenciones quirúrgicas, y ha asegurado que su pasado como deportista la ayudará a superar este bache. “Solía nadar 20 kilómetros al día. Sabiendo lo duro que entrenaba entonces, sé que podrá superar esto y saldrá mucho más fuerte”, ha aseverado en una entrevista para la revista sudafricana You.

Durante su estancia en su Sudáfrica natal, la princesa se alojó en una reserva de Durban, en la provincia costera de KwaZulu-Natal. Sus padres no viven lejos de la zona, pero no pudieron acompañarla cuando estuvo convaleciente, por lo que la princesa se vio obligada a pasar la mayor parte del proceso sola. Michael Wittstock ha explicado que uno de los motivos fundamentales fue el miedo al coronavirus. “No quería infectarla porque estaba muy vulnerable tras las intervenciones”, ha aclarado Wittstock, además de comentar que Charlene “estaba sufriendo una fatiga terrible”.No podía dormir ni comer bien. Ha perdido mucho peso tras esa etapa, lo que la hace más vulnerable a las enfermedades como el resfriado, la gripe o, Dios nos libre, el coronavirus”, reflexiona.

Charlene, que se sometió a múltiples cirugías correctivas durante el verano por las complicaciones derivadas de una severa infección otorrinolaringológica, pudo reunirse tras 10 meses con su esposo y sus hijos, los gemelos Jacques y Gabriella, que cumplirán siete años el 10 de diciembre. El padre de la princesa ha concluido la charla asegurando que él y su mujer mantienen una “gran relación” con la familia a pesar de vivir lejos del Principado: “Hablamos regularmente por teléfono, y también llamamos mucho a los gemelos”.

El regreso de Charlene a Mónaco parecía indicar una mejora en su salud, pero, según las últimas declaraciones de su marido para la revista Paris Match, la princesa fue consciente “a su vuelta de que su estado de cansancio profundo no le permitía afrontar sus obligaciones”. Ella misma admitió que necesitaba ayuda, en palabras de Alberto. “Decidimos juntos, con nuestra familia cercana, que lo mejor era que pudiera seguir descansando tranquilamente fuera de Mónaco, en el extranjero, por razones evidentes de discreción y comodidad”, ha añadido el jefe de Estado, que confía en que ese “retiro terapéutico” le permita a su mujer recuperarse definitivamente y reunirse pronto con sus más allegados.

Charlene cayó enferma en mayo, cuando ya llevaba varias semanas inmersa en un proyecto medioambiental para la conservación de los rinocerontes en Sudáfrica. Desde que le fuese diagnosticada la infección a raíz de una intervención dental, Charlene ha sido operada tres veces y su regreso al Principado se dilató tanto, que su marido y sus mellizos cogieron un avión al país africano en julio para reunirse con ella, después de meses separados. A lo largo de este tiempo, tanto Charlene como Alberto han tenido que desmentir nuevamente los rumores de crisis que los acompañan, prácticamente, desde que contrajeron matrimonio hace 10 años.

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