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Michael J. Fox, enfermo de párkinson, prepara su retirada: “Si este es el final de mi carrera, que lo sea”

El actor asegura que las jornadas maratonianas y “memorizar siete páginas de guion” son algo de épocas pasadas y que se dedicará a escribir

Michael J. Fox, en una gala de su fundación en Nueva York en noviembre de 2019.
Michael J. Fox, en una gala de su fundación en Nueva York en noviembre de 2019.Steven Bergman/AFF-USA.COM / GTRESONLINE

El actor Michael J. Fox ha anunciado su intención de dar un paso atrás en el mundo de la interpretación y ya prepara su retirada. Así lo ha contado él mismo en su ya superventas libro de memorias, lanzado la semana pasada y titulado —en un guiño a la trilogía de Regreso al Futuro que le lanzó a la fama a finales de los noventa— No Time Like Future (No hay otro tiempo mejor que el futuro).

Según explica en el libro, Fox está planeando lo que denomina “una segunda retirada”, tras la que ya pergeñó hace más de dos décadas, cuando anunció que había sido diagnosticado con un párkinson. Ahora su delicada salud también vuelve a frenarle. No se trata solo de la enfermedad degenerativa que sufre desde mediados de los noventa, sino de más complicaciones. Como ha desvelado en estas memorias, su sufrimiento fue inmenso hace dos años, cuando tuvieron que operarle de un tumor (finalmente benigno) en la espalda, en una cirugía que le obligó a aprender a caminar de nuevo, y que se complicó con una caída en casa que le causó un conato de depresión.

En opinión del intérprete, “hay un momento para todo”. “Y mi momento de dedicar 12 horas de trabajo al día, de memorizar siete páginas de diálogo, ya quedó atrás. Al menos por ahora”, asegura en las memorias. “Siendo justo conmigo mismo, con productores, directores, editores y con los pobres atribulados supervisores de guion, por no hablar de los actores que merecen un poco de paz, me dispongo a entrar en un segundo retiro”, escribe. “Eso podría cambiar, porque todo cambia. Pero si este es el final de mi carrera actoral, que lo sea”.

“El trabajo como actor no me define”, afirma Fox en el volumen, tal y como publica la revista People. “La incipiente disminución de mi capacidad de asimilar palabras y repetirlas textualmente es solo el más reciente de mis problemas”, escribe. “Hay razones por las que me cuesta memorizar: pueden ser la edad, los problemas cognitivos a causa de la enfermedad, las distracciones de las constantes sensaciones que me provoca el párkinson o la falta de sensibilidad por la médula espinal; pero lo veo como un mensaje, un indicador”, afirma en el libro.

Según contó hace unas semanas Fox a People, su memoria a corto plazo estaba “destrozada”. “Siempre he tenido una gran capacidad para la memorización y los guiones. Y he pasado por situaciones extremas en mi último par de trabajos donde tenía partes con muchísimo texto. Y he sufrido mucho en ambos”, recordaba. Durante este tiempo han sido claves en su vida su esposa, Tracy Pollan, y sus cuatro hijos. Sam, el mayor, ya tiene 31 años, y tras él están las gemelas Aquinnah y Schuyler, de 25, y Esmé, de 19.

Estas no son las únicas habilidades que empiezan a fallarle a Fox. Ya no toca la guitarra, ni dibuja tan bien como solía. “Y nunca bailé bien, y actuar se empieza a hacer cuesta arriba. Así que me dedico a escribir. Por fortuna, lo disfruto mucho”.

Estos días Estados Unidos está pendiente de las revelaciones de las memorias del expresidente Barack Obama, pero hay otra autobiografía lanzada el mismo día y que también está siendo de gran interés general; de hecho, el de Obama es el primer libro más vendido y el de Fox el cuarto, tras dos publicaciones infantiles. El actor de 59 años —la misma edad del exmandatario— desvela a lo largo de sus más de 250 páginas una historia de superación conocida por el gran público, pero que en los últimos años se ha complicado por el deterioro de su enfermedad y por la aparición de nuevas dolencias. “El último par de años han sido más complicados que la mayoría, pero he pasado por cosas maravillosas. La vida es rica, es buena”, desvela Fox.

La alegría de vivir y es algo especialmente llamativo en la vida del actor. “El optimismo está anclado en la gratitud, y lo que sigue a eso es la aceptación”, reflexiona. “Aceptar que eso es lo que ha pasado, y aceptarlo como es. No significa que no puedas comandar el cambio, que tengas que aceptarlo como un castigo o una pena, sino ponerlo en su lugar adecuado. Y después ver todo lo que queda por crecer y mejorar en la vida. Y luego uno podrá moverse, avanzar”.

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