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Tortilla de brócoli y queso

No lleva patata, pero prepararla es facilísimo y puedes partir de verdura congelada. Guarda esta receta para aplicarla a otras hortalizas

El toque de color de la mesaJulia Laich

Lo bueno de muchísimas verduras, aparte de todo lo que sabemos en términos nutricionales, es que se puede preparar tortillas con ellas. ¿Por qué destacamos esta característica? Porque las tortillas suelen gustar a todo el mundo, son relativamente fáciles de preparar, si te sobra puedes comerla al día siguiente fría o caliente, llevan pocos ingredientes que suelen ser económicos y se pueden meter en un táper y llevar al trabajo.

En esta ocasión la preparamos de brócoli y le añadimos queso, una combinación que ya dimos en su momento por exitosa. También podrías prepararla con coliflor o con romanesco, con espinacas o acelgas usando una buena cantidad –recuerda que se reducen mucho al cocinarlas– o con col de cualquier tipo cortada en juliana y salteada, por mencionar algunas que están ahora de temporada.

El punto importante es que escurras bien la hortaliza que uses –incluso puedes apretarla con las manos limpias para eliminar todo el líquido posible– para que tu tortilla a) no quede aguada o b) no se convierta en soufflé al cocinarla, ya que el agua crea burbujitas de vapor en el interior.

Para hacer una versión ultra rápida de esta tortilla puedes obviar la cebolla y en su lugar añadir un poco de cebolla o ajo en polvo, si quieres darle más sabor. También es totalmente válido y práctico recurrir a la verdura congelada. Al contrario de lo que muchas veces indicamos, en esta receta sí nos interesa cocinar el brócoli hasta que esté tierno, ya que se integrará mejor con el huevo y la textura a la hora de comer será más agradable.

Dificultad: Poquísima

Ingredientes

Para 2-4 personas dependiendo del acompañamiento

  • 350 g de brócoli fresco o congelado
  • 1 cebolla
  • 4 huevos M
  • 1 cucharadita de mostaza (da sabor, pero es opcional)
  • 125 g de queso rallado (gouda, emmental, cheddar...)
  • Sal fina
  • Pimienta negra
  • Aceite de oliva

Instrucciones

1.

Separar los ramilletes de brócoli si se usa fresco. Cocerlo en agua hirviendo con sal hasta que esté tierno. Dejarlo escurriendo en un colador.

2.

Cortar la cebolla en juliana fina. Calentar una sartén antiadherente con aceite de oliva a fuego medio-bajo. Rehogar la cebolla con una pizca de sal hasta que esté translúcida y dorada.

3.

Batir los huevos en un bol y salpimentar. 

4.

Cuando el brócoli se haya enfriado un poco, aplastarlo con las manos limpias para eliminar todo el líquido posible. Picarlo ligeramente y añadirlo al bol.

5.

Agregar la cebolla y el queso rallado. Mezclar.

6.

Calentar una sartén antiadherente con un chorrito de aceite de oliva a fuego suave. Verter la mezcla y cocinar por ambos lados –dándole la vuelta con un plato como se haría con una tortilla de patatas– hasta que esté cuajada. Servir. 

Si tienes dudas o quejas sobre nuestras recetas, escríbenos a elcomidista@gmail.com. También puedes seguir a El Comidista en Youtube.

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