La Policía busca pruebas en el piso de Juana Canal, desaparecida hace 19 años y hallada muerta hace tres

Los investigadores creen que su muerte violenta se produjo en el domicilio en el que vivía en Madrid y desde aquí se trasladó su cuerpo

Los policías a las puertas del inmuebles en el que vivía Juana Canal.
Los policías a las puertas del inmuebles en el que vivía Juana Canal.P. P. A.

La historia de Juana Canal tiene un parón en 2003, cuando desapareció, y sigue en julio de 2022, cuando notificaron a su familia que el cráneo y el fémur hallados en un paraje rural de Ávila se correspondían con los de la mujer. Este jueves esa historia prosigue en el piso de Madrid en el que vivía, en el distrito de Ciudad Lineal, donde sobre las diez de la mañana han entrado agentes de Homicidios y de la Policía Científica en busca de pruebas que permitan saber cómo murió, a manos de quién y, quién sabe, encontrar un por qué. Los agentes tienen el convencimiento de que falleció en esta vivienda y que el que el cuerpo fue trasladado desde aquí hasta el punto en el que apareció, donde ha permanecido 16 años. El principal sospechoso es el que era su pareja en ese momento, afirman fuentes cercanas al caso.

Juana Canal, Juani para sus amigos, desapareció el 22 de febrero de 2003. Eso hace que, si se determina que murió asesinada ese día, el crimen esté a unos meses de prescribir, un plazo que se cumple a los 20 años de este delito. Aunque también existe la posibilidad jurídica de que ese tiempo comience a correr desde que se encontraron sus huesos. Los restos fueron hallados cerca de una estación de servicio en el término municipal de Navarredondilla (Ávila) en 2019, pero por un problema de comunicación y por la pandemia, no se le comunicó a sus allegados hasta este julio. La aparición de los huesos relanzó la investigación de este caso, al que la Policía busca poner un colofón a pesar del tiempo transcurrido.

La nota que supuestamente escribió Juana Canal para despedirse de su familia cuando desapareció, en 2003.
La nota que supuestamente escribió Juana Canal para despedirse de su familia cuando desapareció, en 2003.

El día en el que se perdió el rastro de Juana Canal, uno de sus hijos regresó a casa y encontró una nota manuscrita por la nueva pareja de su madre en la que le explicaba que habían discutido y que se había marchado. Todas las miradas apuntan desde entonces y hasta hoy a la expareja de Juana, no solo por la extraña nota que dejó en el piso, sino también porque es dueño de varias propiedades en la zona cercana al punto en el que aparecieron los restos. Sus allegados siempre rechazaron la idea de una desaparición voluntaria, porque se esfumó dejando en casa su documentación y porque no creían que fuera capaz de abandonar así a los dos hijos que tenía de una relación anterior.

En su día, el hombre fue interrogado por los investigadores, al igual que el resto del entorno de Canal, tras lo que desapareció de la vida de la familia de la que hasta entonces había sido su pareja. Hasta hoy no se había inspeccionado la vivienda y en este tiempo ha sido ocupado por un inquilino cercano a la familia de la fallecida. “Hay muestras que, por mucho tiempo que haya pasado, pueden permanecer”, explica una fuente de la investigación. La familia ha dado permiso para que se llevara a cabo esta inspección.

Una fuente forense indicó en julio que existía poca probabilidad de que el análisis de los huesos diera muchas pistas sobre el final de Juana Canal, a no ser que presentara una lesión específica en la cabeza. Por eso, el análisis de esta supuesta escena del crimen podría aportar muchas de las respuestas que se encuentran en el cuerpo.

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En todo este tiempo, la familia ha mantenido viva la esperanza de encontrarla. “Esta es mi hermana, Juana Canal, desaparecida en 2003. Al no ser una celebridad no hemos podido sacarlo en telediarios ni programas de sociedad, pero es muy importante ―como podréis suponer―, para nosotros. Se hicieron todo tipo de búsquedas ―sobre todo particulares― aunque G. C. y P. N., han trabajado también lo suyo, sin haber conseguido nada. El propósito de ésta es aprovechar la oportunidad que nos brinda esta red para extender su imagen y datos a amigos, y amigos de amigos. Cuantos más, mejor”. Este es el mensaje que su hermana Ana María colgó en sus redes sociales hace seis años.

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Sobre la firma

Patricia Peiró

Redactora de la sección de Madrid, con el foco en los sucesos y los tribunales. Colabora en La Ventana de la Cadena Ser en una sección sobre crónica negra. Realizó el podcast ‘Igor el ruso: la huida de un asesino’ con Podium Podcast.

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