Los correos del comisionista Medina ofreciendo su material al Ayuntamiento de Madrid: “El desinfectante es el que se ha usado en Wuhan”

El Consistorio envía al juzgado los mensajes internos que llegaron al correo genérico de la coordinación general de alcaldía

Luis Medina Abascal, en 2020. Vídeo: GETTY

El Ayuntamiento de Madrid entregó este lunes dos correos electrónicos claves al juzgado que investiga el contrato de compra de material sanitario por el que los comisionistas Alberto Luceño y Luis Medina consiguieron en 2020, al inicio de la pandemia, primas millonarias. En esos correos, uno de los dos investigados ―Luis Medina, hijo del fallecido duque de Feria y de Naty Abascal― escribe a la dirección electrónica genérica que el Consistorio puso en marcha para la compra de material sanitario en la primera ola de la pandemia (cgalcaldia@madrid.es).

Tanto Medina como Luceño sostienen que actuaron movidos por el deseo de ayudar en la lucha contra la covid, pero la Fiscalía defiende que, en realidad, su ánimo fue obtener un exagerado e injustificado beneficio económico. Los dos mediaron para que una empresa vendiera material sanitario al Ayuntamiento de la capital por un valor de 15,8 millones de euros y cobraron una comisión de casi seis millones. Con la comisión, compraron coches de lujo (entre ellos un Ferrari y un Lamborghini), un yate y un piso en Pozuelo de Alarcón.

Ambos correos han sido adelantados este martes por OkDiario y La Razón, y a ellos ha tenido acceso EL PAÍS. El primero es del 18 de marzo de 2020, cuatro días después de que se decretara el estado de alarma en España y cuando fallecían en la capital cientos de personas por coronavirus. “Hola Maite”, escribe Medina a las 13.39, cometiendo un error en el nombre de pila de la responsable pública a la que se dirige. Maite es en realidad Matilde García Duarte, directora general de alcaldía del Ayuntamiento de Madrid. “Siguiendo las instrucciones de Carlos te envío algunos productos que tenemos disponibles y listos para enviar por avión a terminal cargo Barajas”, prosigue el correo. Carlos es Carlos Martínez-Almeida, el primo del alcalde, José Luis Martínez-Almeida, y la persona que ha facilitado a Medina el correo genérico del Consistorio. Tanto el primo de Almeida como la directora general de alcaldía han sido llamados como testigos por el juez. Fuentes de la Fiscalía descartaron durante la primera fase de investigación que cometieran tráfico de influencias.

“Actualmente le estamos vendiendo al gobierno alemán y belga aquí en Europa”, continúa Medina en el correo electrónico. “Si [sic] quiero que tengas en cuenta el desinfectante. Viene de unas fábricas en USA. Ellos están produciendo ahora exclusivamente para el ejército americano y hemos conseguido que su planta de Ohio nos sirva. Es el que se ha usado estos meses para la contención en Wuhan. Dime si hubiera otros productos que necesites. Trabajo directamente con las fábricas. Los pagos mediante un escrow [depósito de garantías] para seguridad vuestra. Puede ser desde Miami o Suiza. Este es mi teléfono. Por si quisierais que os aclarara cualquier cosa: Que tengas buen día!!”.

Solo 24 horas después, a las 15.56 del 19 de marzo, Medina vuelve a enviar otro correo electrónico a la dirección genérica. “Matilde, aquí tienes algo del material que tenemos disponible”. Los dos correos son reenviados finalmente a Elena Collado, la alto cargo del Ayuntamiento encargada de gestionar todos los contratos sanitarios durante la pandemia.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.
Suscríbete

Carlos Martínez-Almeida es abogado de profesión e íntimo amigo de la directora general de alcaldía. Ella asegura que conoce al primo de Almeida y a la familia del alcalde desde hace casi 20 años. Matilde García y el líder popular forman parte de la promoción de abogados del Estado de 2001. Aquellos días de marzo de 2020, con el coronavirus avanzando a velocidad de vértigo, el primo del regidor la llama por teléfono. En esa conversación, tal y como contó García a este diario el pasado 10 de abril, el familiar de Almeida le dice: “¿Hay algún correo donde puede remitirte este ofrecimiento de material o le digo [a Medina] que lo remita al Estado?”.

“Sí”, respondió ella, “hay un correo genérico, que es este”. “Ah, vale, fenomenal”, contestó el primo. Al día siguiente, el primo de Almeida escribió un mensaje de WhatsApp a la coordinadora general: “Oye, me dice que no le contesta nadie. ¿Me lo puedo quitar de encima amablemente?”. García le contesta que ella no ha recibido nada. Le recomienda que le diga a Medina que vuelva a enviar el correo. Entonces, al día siguiente, el 19 de marzo, observan que, efectivamente, había dos correos de Medina: uno el 18 y otro el mismo 19. “Y ya lo reenvía una funcionaria que trabaja para mí”, recordaba García. “Yo no hacía compras. Yo me encargaba de las donaciones”, subrayó en esa conversación con EL PAÍS la directora general de alcaldía, que añadió que ella no conocía “de nada” a Medina y Luceño.

Suscríbete aquí a nuestra newsletter diaria sobre Madrid.

Sobre la firma

Manuel Viejo

Es de la hermosa ciudad de Plasencia (Cáceres). Cubre la información política de Madrid para la sección de Local del periódico. En EL PAÍS firma reportajes y crónicas desde 2014.

Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS