Escultores

Richard Serra, poeta del vacío y el acero

La Galería Guillermo de Osma expone una docena de esculturas y obras en papel de uno de los grandes escultores de los siglos XX y XXI

Escultura 'Step' (1983), de acero corten, de Richard Serra. Cortesía Galería Guillermo de Osma
Escultura 'Step' (1983), de acero corten, de Richard Serra. Cortesía Galería Guillermo de OsmaGaleria guillermo de osma

El mercado del arte se está moviendo en Madrid. Así al menos ha ocurrido en la Galería Guillermo de Osma, en la que se exponen obras de Richard Serra (San Francisco, 81 años), tres esculturas y una decena de obras en papel relacionados con su trabajo escultórico. De estas se han vendido tres de papel de gran formato y una de acero corten a coleccionistas españoles. Las piezas en papel oscilan en el mercado entre 175.000 y 550.000 euros y la escultura supera ampliamente esas cantidades. La muestra en la galería madrileña se ha realizado en colaboración con la bilbaína CarrerasMugica, esta es la segunda exposición del artista estadounidense que realiza Guillermo de Osma en España.

En la muestra sobre este escultor y pintor, que se podrá visitar hasta julio, se exhiben un conjunto de obras de los años setenta y los ochenta. Hace un año que ambas galerías optaron por llevar adelante un proyecto conjunto sobre el artista y la búsqueda de piezas para exponer un periodo concreto de su obra pictórica y escultórica representativa de ambas décadas.

Uno de los artistas más relevantes

Serra, según explica Guillermo de Osma, es “uno de los artistas más relevantes desde la mitad del siglo XX y de este siglo. Ha abierto nuevos campos a la escultura, dimensionándola con la arquitectura”. Poeta del acero y el vacío empezó a dibujar siendo un niño, pero para sus grandes piezas de acero corten nunca ha utilizado bocetos sino maquetas. El galerista destaca del conjunto de la obra del artista “el atractivo geofísico y la belleza visual siempre en tensión que tienen sus piezas de acero”.

Obra 'C.C. VIII' (1983-84), de Richard Serra, pieza relacionada con la escultura Clara, Clara, instalada en las Tullerías de París. Cortesía de la Galería Guillermo de Osma.
Obra 'C.C. VIII' (1983-84), de Richard Serra, pieza relacionada con la escultura Clara, Clara, instalada en las Tullerías de París. Cortesía de la Galería Guillermo de Osma.

De Osma explica que admira del escultor la búsqueda incesante de llevar al límite sus obras. “Es un hombre de una gran fuerza intelectual y profundas convicciones que unidas a la manifestación física de su obra, de dimensiones cada vez más poderosas y siempre al límite de lo posible, hacen de él un artista admirado y controvertido”. Sus inicios le sitúan como claro exponente del minimalismo en la obra que crea en los años 60 y 70 pero su evolución deriva hacia otros caminos hasta llegar a un punto que le distancia de cualquiera de sus contemporáneos o de las tendencias puntuales del arte.

Equilibrio y tensión

La galería Guillermo de Osma había trabajado con Serra en la instalación en España de dos importantes esculturas de grandes dimensiones: el tamaño y el peso de estas obras hacen imposible exponerlas en el espacio de la galería, pero figuran en el catálogo publicado para la exposición. En él participan Juan Ignacio Vidarte, director del museo Guggenheim de Bilbao, que señala La materia del tiempo, de Richard Serra, como una de sus obras favoritas, y un ensayo del artista multidisciplinar Asier Mendizabal.

En las esculturas de Serra la idea del equilibrio en tensión se materializa por el desarrollo técnico. La pieza Three unequal elevations (1981) está formada por tres bloques de acero forjado dispuestos en el espacio a seis metros de distancia. “Habíamos pensado colocarla, pero su peso hace imposible instalarla en la galería. Sería una locura poner en el piso los 500 kilos de cada uno de los bloques”. Esta pieza, según el galerista, es “un ejemplo del arte minimalista donde se propone la participación activa del espectador mientras formula una relación entre escultura y espacio a través de las sensaciones transmitidas por la materia, el volumen, la masa y el peso”. El papel que juega el espectador en esta redefinición del espacio es fundamental que se desplace al interior de la obra para ver y sentir la escultura.

La colaboración del artista, según De Osma, ha sido imprescindible para que la galería haya podido recuperar una de sus piezas históricas, Step (1982), una de las primeras en integrar una colección española, la del coleccionista Jacques Hachuel quien posee una destacada representación de obras de artistas del siglo XX.

La obra 'Tujunga Cut', (1983), de Richard Serra. Cortesía de la galería Guillermo de Osma.
La obra 'Tujunga Cut', (1983), de Richard Serra. Cortesía de la galería Guillermo de Osma.

Otra de las esculturas de Serra que se encuentra en España es Five Plates Counter Clockwise Pentagon (1987), en el Palacio de Miramar en San Sebastián, y es reflejo de la importancia que el escultor da a los ángulos, que funcionan como soporte estructural de las planchas. Richard Serra es uno de los escultores contemporáneos que cuenta con una importante cantidad de esculturas públicas, el artista confrontan su obra con la arquitectura que la rodea o el entorno natural donde van a ser instaladas. No sin polémica, como el caso de la escultura Tilted Arc, una plancha de acero de 37 m de largo y 4 de alto que estuvo instalada en el Federal Plaza en Manhattan. Su retirada fue motivo de un importante debate público y de un proceso judicial. Resolución que permitió elaborar una ley de protección de los derechos de los artistas sobre sus obras. La escultura terminó desmontándose y las piezas se encuentran actualmente en un hángar. En la exposición se puede contemplar Federal Plaza I (1984) dibujo que hace referencia a la citada escultura.

Si en Nueva York fue polémica la escultura Tiltel Arc, en Madrid, el artista tuvo que hacer una obra gemela de la obra Equal-Parallel / Guernica-Bengasi (1986), de 38 toneladas que desapareció en 1990 de un almacén del Museo Reina Sofía, y que se exhibe en el museo desde 2008. La obra salió del museo por unas reformas y nunca más se supo de los cuatro bloques de acero que forman parte de ella.

En sus obras sobre papel, Serra utiliza una mezcla de óleo en barra (paintstick), pigmento negro y cera que funde con calor y aplica con presión, una técnica que les dota de una materialidad que desdibuja los límites de la pintura y el dibujo.

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