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El jefe de bomberos del Cecopi sobre la gestión de la dana: “La consejera es la responsable desde el minuto cero”

José Miguel Basset dice que se dejó de vigilar el barranco del Poyo porque el caudal bajó y era la hora de comer. Desvincula a Mazón, que insiste en la gestión colegiada, de la toma de decisiones

Rueda de prensa de José Miguel Basset, en el centro, junto a Carlos Mazón, del 30 de octubre. A la izquierda, Pilar Bernabé, delegada de Gobierno; detrás, Vicente Mompó, presidente de la diputación de Valencia, y Salomé Pradas, entonces consejera de Inteior.
Ferran Bono

El inspector jefe del Consorcio Provincial de Bomberos de Valencia durante la pasada dana, José Miguel Basset, no alberga ninguna duda sobre quién es la persona responsable de la gestión de emergencias, como las inundaciones del pasado 29 de octubre: la entonces consejera de Interior, Salomé Pradas. Lo reiteró en diversas durante su comparecencia de casi cuatro horas en la comisión de estudio de la diputación de Valencia, presidida por Vicente Mompó, del PP, sobre la catástrofe que causó 227 muertos y un desaparecido en la provincia, celebrada el pasado martes por la mañana a puerta cerrada y cuyo vídeo fue remitido anoche.

“La protección civil ha ido derivando en que todo esto acaba dependiendo de un responsable político que es un conseller”, en este caso una consejera, dijo nada más iniciar su esperada exposición en alusión a lo que marca el plan autonómico. Él estuvo desde el primer momento en el Cecopi (Centro de Coordinación Operativa Integrado), que coordinó la emergencia desde las 17 horas. “No es mi intención exculpar o culpar a nadie. Según el plan de emergencias todos sabemos que el presidente no es el responsable, podría tener responsabilidad por otros sitios. La consellera es la responsable del plan desde el minuto cero, ya desde que la propia preemergencia se establece. No hay más”, afirmó a preguntas del portavoz socialista, Carlos Fernández Bielsa.

Pradas, destituida de su cargo a las tres semanas, ha sido imputada por la jueza de instrucción de la causa de la dana, Nuria Ruiz Tobarra, junto al que fue su número dos en la consejería, Emilio Argüeso. En uno de sus autos, la magistrada invitó a declarar voluntariamente ante ella al presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, del PP, ya que al estar aforado no puede obtener su versión de otra manera. El jefe del Consell se ha desvinculado del envío “tardío” y “errado”, según la jueza, de la alerta a los móviles al asegurar que llegó al Cecopi a las 20.28. La Generalitat tampoco declaró la emergencia catastrófica que prevé su legislación en virtud de la cual la responsabilidad de la gestión hubiera pasado de la consejera al presidente.

Este miércoles, Mazón ha respondido a dos preguntas relativas a la comparecencia de Basset, de quien ha dicho: “Es un hombre suficientemente solvente para tener en cuenta sus consideraciones y es interesante siempre escucharle”. El antiguo jefe de bomberos, que se jubiló recientemente a los 65 años, relató que a las siete menos cuarto de la mañana del 29 de octubre los bomberos ya estaban haciendo rescates. La alarma a la ciudadanía no se envió hasta las 20.11. ¿Fue un tiempo suficiente para haber reaccionado de otra manera?, se le ha preguntado. “No voy a emitir ninguna valoración por respecto al proceso de instrucción”, ha contestado Mazón. Luego ha añadido: “Lógicamente, hay rescates derivados de las lluvias y una cosa son las lluvias y otras las riadas”.

Y sobre la responsabilidad de Pradas en la gestión reiterada por Basset, ha mantenido el discurso de la Generalitat sobre las decisiones colegiadas de aquella tarde: “La normativa es clara: hay un mando único, un comité asesor, un comité de dirección, un órgano en el que de manera corresponsable participan todas las administraciones, y en las que todas están obligadas a trabajar de manera coordinada y a informar de manera fehaciente”.

Mazón ha señalado que Basset era “el jefe técnico del operativo”. Sin embargo, el exjefe de Bomberos incidió en varias en la comisión de la Diputación en que la gestión directa de la dana no era de su competencia. Formaba parte del comité asesor del Cecopi, al que fue convocado por el subdirector de Emergencia, Jorge Suárez, que le dijo “en tono de confianza, vente para acá”, según relató.

Basset afirmó que no sabría decir a qué hora llegó Mazón al Cecopi -“no estaba yo para mirar el reloj”- y se mostró muy contrariado sobre las informaciones relativas a que la Generalitat retiró a los bomberos enviados al barranco del Poyo para vigilar su caudal sobre las 15 horas. “Es cierto que los bomberos forestales tenemos una encomienda por parte de la Generalitat”, respecto a la vigilancia de determinados barrancos, admitió. “Nosotros mismos enviamos dos unidades a hacer la revisión, una de la la zona del Magro y otra en el barranco del Poyo” sobre el mediodía, añadió.

Vigilancia del barranco del Poyo y las “ganas de comer”

“El Magro ya se ha desbordado y ya se hacen rescates y se quedan trabajando. Según lo que me dijeron mis técnicos, la escala de medición del barranco del Poyo no era preocupante ni mucho menos. Se trasladan a otro punto de la población de Chiva a otra medición. Vuelven al primer punto de la escala del Poyo y el nivel ha descendido. Son las dos y media” y se marchan, indicó en una primera respuesta al portavoz socialista, sin aclarar si hubo una orden directa de retirada. Por último, Basset ha concluido que los trabajadores tomaron la decisión de irse porque tenían “ganas de comer” y que su versión se puede confirmar escuchando los audios del 112 que graba las comunicaciones en un sistema que emplean también los bomberos.

Por otro lado, Basset aseguró que las miles de llamadas pidiendo auxilio al 112 de aquel fatídico 29 de octubre se transmitían de manera automática. Los técnicos toman nota de las llamadas y las filtran a los distintos cuerpos competentes en función del contenido de las mismas. Y sostuvo que los representantes de las instituciones y los organismos reunidos en el Cecopi tenían acceso a esa información, a preguntas a la portavoz de Compromís, Dolors Gimeno.

Basset apoyó algunas de sus explicaciones en las afirmaciones dadas a lo largo de estos cinco meses por Mompó, presente también en el Cecopi. En este sentido, insistió en que se encendieron “las luces rojas” para enviar el mensaje de alarma a los móviles de la ciudadanía sobre las 19 horas “en el momento en que la Confederación Hidrográfica del Júcar que dice que hay riesgo de que [la presa] de Forata se rompa” y no por el peligro de desbordamiento del barranco del Poyo. “Y ahí hubo un punto de inflexión”. Apuntó también que según tiene “entendido”, el envío de este mensaje precisa de una autorización del Gobierno central, si bien reconoció que no conoce bien el protocolo.

La delegada de Gobierno en la Comunidad Valenciana, Pilar Bernabé, negó ayer de manera taxativa este extremo y lamentó que aún no se supiera cómo funciona el Es-Alert, tras incidir la portavoz del PP en la Diputación, Reme Mazzolari, en la implicación del Ejecutivo central en el envío de este mensaje.

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Sobre la firma

Ferran Bono
Redactor de EL PAÍS en la Comunidad Valenciana. Con anterioridad, ha ejercido como jefe de sección de Cultura. Licenciado en Lengua Española y Filología Catalana por la Universitat de València y máster UAM-EL PAÍS, ha desarrollado la mayor parte de su trayectoria periodística en el campo de la cultura.
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