Los errores logísticos y de organización lastran la primera fase de vacunación en Cataluña

El Govern solo administra 6.093 vacunas hasta el viernes

Las primeras dosis de la vacuna, a su llegada al Banco de Sangre y Tejidos de la Generalitat.
Las primeras dosis de la vacuna, a su llegada al Banco de Sangre y Tejidos de la Generalitat.HANDOUT (AFP)

La primera semana de vacunación contra la covid-19 no ha cumplido con las expectativas. Errores logísticos con los suministros y problemas en la organización de los equipos de enfermeras que suministran las dosis han hecho que la campaña vaya a un ritmo más lento del previsto. Hasta el viernes, solo se había vacunado a 6.093 personas, admite el Departamento de Salud. El Govern había asegurado que cada semana llegarían y se administrarían 60.000 dosis, lo que debía permitir vacunar a usuarios y trabajadores de residencias en un máximo de tres semanas.

La vacuna contra la covid-19 llegó triunfalmente el pasado domingo con los primeros vacunados en las residencias, pero en los días siguientes ya se han empezado a ver los problemas logísticos y de organización que conlleva una operación de tal envergadura.

El proceso de llegada de las vacunas es complejo. La empresa fabricante, Pfizer, suministra desde Bélgica las dosis ultracongeladas a una temperatura de -80º. Cataluña tiene contratada la llegada de unas 60.000 dosis cada semana, que aterrizan en el Aeropuerto de El Prat. Pero para distribuir estas vacunas a los 25 puntos que el Govern ha habilitado en todo el territorio, es necesario descongelar las dosis y traspasarlas a unas cajas que las mantienen a una temperatura de entre 2º y 8º, en las que la vacuna mantiene su eficacia en un plazo máximo de cinco días.

Esta compleja operación ya ha sufrido problemas esta semana en Cataluña. El primer gran contratiempo fue que la mayoría de las cajas (vacías) que sirven para distribuir las vacunas no llegaron a tiempo. Estas cajas se fabrican en Reino Unido, y estuvieron bloqueadas durante varios días en las largas colas de camiones que se formaron, días antes del acuerdo del Brexit, en el Eurotúnel que hace de paso fronterizo entre Francia y Reino Unido. El Departamento de Salud no detalla cuántas cajas se quedaron allí, pero sí admite que la llegada gradual y tardía de este producto ha complicado la distribución de las vacunas.

El segundo problema tiene que ver con los plazos de llegada de las dosis. Las 60.000 vacunas tenían que llegar el lunes 28 de diciembre y estaba previsto que se vacunara hasta el sábado. Un problema logístico en Bélgica del fabricante, Pfizer, hizo que las dosis no llegasen hasta el martes, y los preparativos obligados retrasaron el inicio de la vacunación un día más, hasta el miércoles. Así, entre el día 30 de diciembre y el día 1 de enero, tres días, se administraron 6.093 dosis, según los datos de Salud.

La semana pasada, la responsable del programa de vacunación en Cataluña, Carmen Cabezas, aseguró que el primer día de vacunación, el domingo 27, ya se administraron 900 dosis, y que la previsión del Govern era que cada semana se administraran 60.000. El objetivo es que la primera etapa de vacunación (que se destinará a usuarios y trabajadores de residencias, personal sanitario y personas dependientes) esté completada a finales de marzo, con un total de 900.000 dosis. Un portavoz del Departamento de Salud explica, sin embargo, que la previsión es que cada semana lleguen 60.000 dosis, pero que no necesariamente se tienen que administrar todas durante la semana. “La previsión es que en dos, o como máximo tres semanas, se haya hecho la primera campaña de vacunación en las residencias”, afirma. La vacuna contra la covid-19 requiere de dos dosis para cada persona, que se administran con un lapso de 21 días. En los centros de personas mayores, entre usuarios y trabajadores, hay 104.000 personas, lo que significa que, si se pretende completar la primera campaña en tres semanas, el ritmo de vacunación tiene que ser de casi 35.000 dosis a la semana.

Por ahora, esta semana hasta el viernes solo se administraron 6.093. El Departamento de Salud, que este domingo también ha habilitado el día para vacunar pese a que no estaba previsto —para recuperar el tiempo perdido— reconoce que el retraso también se debe a problemas derivados de la organización. La campaña de vacunación estaba previsto que empezase el 4 de enero, y se avanzó una semana. Esto conllevó dificultades para poner en marcha los equipos. Además, cada residencia tiene que enviar a la Generalitat un documento con las personas que quieren y pueden recibir la vacuna, lo que al principio de la campaña resta agilidad. Según Salud, más del 95% de los usuarios de residencias están de acuerdo en recibir la dosis.

Los indicadores empeoran

Tras las fiestas de navidad, el coronavirus avanza de forma preocupante. Los datos apuntan en una misma dirección: la situación epidemiológica por la covid-19 empeora en Cataluña. Todos los indicadores empeoran. En las últimas 24 horas se han registrado casi 2.000 nuevos contagios, 51 defunciones y un centenar de ingresos hospitalarios, a la vez que han vuelto a aumentar tanto el riesgo de rebrote como la velocidad de transmisión (Rt) del virus.

El Procicat analizará la situación el próximo lunes y se reunirá para decidir si se aplican nuevas restricciones, tal como piden los expertos desde hace días. Este sábado, el comité ejecutivo de la comisión de seguimiento de la covid-19 se reunió en el Palau de la Generalitat bajo la presidencia de la Generalitat y ha debatido sobre el empeoramiento de los datos. El Govern se ha conjurado para adoptar “las medidas que toquen” y que marquen los expertos.

Según los datos actualizados por el Departamento de Salud, el riesgo de rebrote —que mide el potencial de crecimiento del virus— ha subido 25 puntos en un solo día y se sitúa ya en los 368. La Rt, por su parte, se eleva dos centésimas más que el día anterior: cada 100 infectados contagian ahora a 102 personas.

La presión hospitalaria también ha crecido en las últimas horas y actualmente hay ingresadas por coronavirus 1.859 personas, un centenar más que el día anterior, mientras se mantiene en 373 la cifra de pacientes en las unidades de cuidados intensivos. Un total de 1.973 personas fueron diagnosticadas con coronavirus mediante pruebas PCR o test de antígenos. Cataluña, además, contabilizó otras 51 defunciones por el virus.

Sobre la firma

Josep Catà Figuls

Es redactor de Economía en EL PAÍS. Cubre información sobre empresas, relaciones laborales y desigualdades. Ha desarrollado su carrera en la redacción de Barcelona. Licenciado en Filología por la Universidad de Barcelona y Máster de Periodismo UAM - El País.

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