Opinión
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Isla de calor

Este artículo estival propone incentivar a comunidades de propietarios, a adquirentes y oferentes de pisos y locales para que piensen en la maravilla de disponer de una cubierta verde, de una azotea viva, o de una combinación de ambas. De generalizarse, sería una revolución urbana

Cubierta verde en el tejado del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona.
Cubierta verde en el tejado del Museo de Ciencias Naturales de Barcelona.JUAN BARBOSA

Como todas las urbes contemporáneas, pero en mayor medida que bastantes otras, Barcelona es una isla de calor: es una ciudad muy densa; sus edificios, de cemento y muy juntos, dejan ver poco cielo, respiran poco. Prácticamente todas sus calles están asfaltadas de gris oscuro y son recorridas por vehículos movidos por motores térmicos. Además, ni esta ciudad ni, en general, este país señalan los límites de las propiedades con vallas bajas de madera, sino con muros de dos o más metros. Y cada vez hay más puertas de hierro, cada vez hay menos rejas y las que quedan crecen en altura. El fenómeno e...