El arte joven marca el ritmo de la recuperación del sector

Las galerías celebran el desconfinamiento con Art Nou, la cita de la creación emergente

'Una luz cegadora' de Anna Irina Russell, proyecto que se presenta en Art Nou.
'Una luz cegadora' de Anna Irina Russell, proyecto que se presenta en Art Nou.

La primera sensación al entrar en el espacio de Bombon Projects es la de estar mirando el resultado de un cataclismo. Del suelo, convertido en una piscina, surgen elementos de metacrilato dotados de sensores de movimiento y electroimanes que hacen vibrar el agua y crean juegos de luces, siempre distintos, en la sala sumida en la oscuridad. La imagen parece evocar una de las inundaciones a las que el mundo está inevitablemente abocado si el Círculo Polar Ártico sigue a 38 º como en estos días. Sin embargo Una luz cegadora, la instalación de Anna Irina Russell, plantea muchas más cuestiones inherentes a las formas de comunicación y sus distorsiones, la percepción de la realidad, el poder transformador de la luz y la capacidad de utilizar sistemas tecnológicos de seguridad y control de forma creativa. “Russell intenta desestabilizar la hegemonía prevalentemente visual del régimen sensorial humano”, indica Joana Roda, fundadora de Bombon Project, que desde su apertura en 2017 se ha caracterizado por propuestas innovadoras que la han posicionado entre las galerías jóvenes con mayor repercusión de la ciudad.

Una luz cegadora es el proyecto inédito que presentan en la 9ª edición de Art Nou que por segundo año consecutivo reúne del 25 de junio al 10 de septiembre, las propuestas de medio centenar de artistas repartidas en 19 galerías. La envergadura y complejidad de la instalación indica la importancia que ha ido cobrando esta manifestación que se ha consolidado como un dispositivo para la activación de la escena artística emergente de Cataluña. Los artistas se han involucrado con las problemáticas actuales más que en otras ocasiones. Lo demuestra el proyecto sobre la emergencia climática y la necesidad de recuperar nuestro vínculo con la naturaleza de Sara Agudo Millán en Chiquita Room, una de las galerías jóvenes que ha irrumpido con más fuerza en el panorama barcelonés. Si no fuera por las mascarillas, el impacto de la covid casi no se percibe. Las galerías han vuelto a la normalidad de siempre, un gel en la entrada y adelante, no hay alfombrillas desinfectantes, ni aparatos de ozono para purificar el aire y los códigos QR no han sustituido las socorridas hojas de sala, lo cual en algunos casos resulta francamente útil. Por ejemplo para apreciar mejor los objetos sonoros que Laura Llaneli exhibe en ADN, agrupados en la instalación Palpitar palpar, que analiza el impacto del mismo estímulo sonoro en materiales diversos. En un momento en que la situación sanitaria nos ha alejado el uno del otro hasta el punto de temer el contacto y la cercanía, los objetos de Llaneli funcionan e interactúan a nivel alegórico como una comunidad. También Art Nou como evento remite a la idea de comunidad y a la voluntad de los galeristas de volver a activar la escena artística. “Hay muchísimas ganas de hacer cosas, más que preocupación o miedo se percibe entusiasmo y ganas de retomar nuestros territorios”, afirma Emilio Álvarez de Àngels Barcelona que presenta un proyecto de Irene Solà. Pese a ello, las galerías no quieren perder el bagaje adquirido durante los meses de confinamiento, en los que trasladaron a la web toda su actividad con resultados más que positivos. “Cuando te trasladas fuera del centro, en un lugar como L’Hospitalet, ya te planteas trabajar de forma distinta y nos hemos dado cuenta que la gente, si quiere comprar y conoce el artista, no tiene ningún reparo en hacerlo a través de Internet”, asegura Alex Nogueras, el 50% de NoguerasBlanchard, que ha decidido mantener el reparto de tareas establecido durante la clausura y seguir dedicándose intensamente a las relaciones y la venta online. “Prácticamente todas las ferias que copaban la gran mayoría del mercado, han sido suspendidas hasta 2021 y esto ofrece nuevas oportunidades”, indica Nogueras, pendiente de saber si se celebra la FIAC, la feria de París, a finales de octubre. Su propuesta para Art Nou es un trabajo de fotografía analógica de Rafa Castells, que ofrece en grandes dimensiones y sobre lona una nueva visión del barrio. Dada la clausura inesperada más de la mitad de las galerías permanecerán abiertas en agosto.

Ha sido un año triste para el arte que ha perdido muchos personajes queridos. Entre estos el artista Pep Montoya, fallecido a los 68 años por coronavirus el 16 de abril. Montoya estaba preparando una exposición en la galería Senda. ”Esta muestra se celebrará en dos partes: una durante Art Nou y la otra en otoño como estaba previsto”, explica Chus Roig, directora de Senda. La muestra Desde dentro reúne a modo de homenaje seis jóvenes artistas, alumnos de Montoya, cuya palabras acompañan las obras.


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