La caja b del PP

La confesión de Bárcenas

El extesorero del PP remite un escrito a la Fiscalía Anticorrupción en el que confiesa que el partido se financió ilegalmente entre 1982 y 2009 | Declara que algunas de las donaciones que recibió el PP eran a cambio de contratos públicos | “Mostré los papeles a Rajoy en 2009 y los destruyó, me guardé una copia” | “Hay una grabación donde Lapuerta habla de la entrega de dinero” | Denuncia presiones de su partido para guardar silencio sobre la caja b

El extesorero del PP Luis Bárcenas, a su llegada a la Audiencia Nacional, el 14 de octubre de 2016.
El extesorero del PP Luis Bárcenas, a su llegada a la Audiencia Nacional, el 14 de octubre de 2016.Alvaro Garcia / EL PAÍS

El extesorero nacional del PP Luis Bárcenas, condenado en el caso Gürtel a 29 años de cárcel, ha remitido un escrito a la Fiscalía Anticorrupción a seis días del comienzo del juicio sobre la financiación ilegal del PP, previsto para el próximo lunes, y donde se sienta como principal acusado. Se trata de un texto en el que Bárcenas confiesa una serie de hechos que afectan a exdirigentes populares muy relevantes―incluido el presidente del Gobierno Mariano Rajoy― y promete colaborar con la justicia en las distintas investigaciones aún en curso que afectan a hechos que conoció o en los que participó como gerente o tesorero del PP. La Fiscalía pide para él cinco años de cárcel por apropiación indebida y falsedad documental.

Bárcenas recuerda en el escrito, al que ha tenido acceso EL PAÍS, que el 15 de julio de 2013 ya confesó al juez la existencia de una caja b en el PP y muchos detalles de su funcionamiento, pero remarca que esa declaración “pudo ser más amplia, mas no lo fue siguiendo la recomendación del abogado”. En su nueva confesión, sostiene, por ejemplo, que mostró a Rajoy los documentos que demostraban la financiación ilegal del PP durante 20 años y que el entonces presidente del partido los metió en una trituradora de papeles sin saber que el tesorero se había guardado una copia.

Además, Bárcenas sugiere en esta declaración que algunas donaciones de empresarios pudieron estar vinculadas a la adjudicación de contratos por parte de Administraciones del PP ―un delito de cohecho que todavía está en investigación y que el primer instructor tuvo que descartar al no encontrar pruebas suficientes durante sus pesquisas―.

El extesorero aclara a la Fiscalía Anticorrupción que su silencio de los últimos años en los que ha estado preso se ha debido a que el PP le prometió que su esposa, Rosalía Iglesias, no ingresaría en prisión si él se mantenía callado. Pero Iglesias fue finalmente juzgada y condenada a 12 años de cárcel por delito fiscal, blanqueo y apropiación indebida. Ingresó en prisión el pasado diciembre después de confirmar el Tribunal Supremo la sentencia de la Audiencia Nacional de 2018.

Lo que sigue es un amplio resumen de la confesión de Bárcenas, firmada por el extesorero y fechada el 26 de enero:

“El Partido Popular me prometió que mi mujer no entraría en prisión”

“Mi segunda declaración en la pieza de los papeles no se compadece con esta línea de colaboración, toda vez que, con ingenuidad, di por buena la promesa que se me había hecho llegar a través de intermediarios de que mi mujer, Rosalía Iglesias, no entraría en prisión a consecuencia de la sentencia de la pieza Época 1. De hecho, ya hice constar en mi declaración del 15 de julio de 2013 que había recibido presiones con el fin de guardar silencio y no incriminar ni manchar el buen nombre del que era mi partido ante el riesgo de que mi mujer pudiera entrar en prisión. El sentimiento de culpabilidad de haber podido provocar que mi mujer estuviese en riesgo de perder la libertad y entrar en prisión me hizo creer, inocentemente, en la promesa ―por parte del Partido Popular― que unos meses después a esta declaración del 15 de julio se me hizo llegar sobre que Rosa no entraría en prisión gracias a las gestiones que se habían iniciado. De ahí que firmara ―podíamos llamar― `la paz’ con dicho partido político, retirando la denuncia que había interpuesto por la destrucción de la información contenida en ordenadores de mi disposición personal, o de mis pretensiones laborales en la jurisdicción laboral a consecuencia de mi salida del Partido Popular”.

“Me ha resultado desalentador conocer la Operación Kitchen”

“Si me hubiera podido quedar ánimo de guardar silencio por lo que alguien podría llegar a entender como una lealtad mal entendida, lo cierto es que me ha resultado desalentador el conocimiento de los hechos que están siendo instruidos en el Juzgado Central 5 de la Audiencia Nacional, en concreto en la Operación Kitchen, que revelan el montaje de seguimientos y vigilancias ilegales ―no acordadas judicialmente― e incluso, con uso de fondos reservados ordenados por altos cargos del entonces Gobierno y que pertenecían al Partido Popular, con la inestimable colaboración de altos cargos policiales”.

Entre julio de 2013, apenas unos días después de la confesión de Bárcenas en el juzgado, y julio de 2015, el Ministerio del Interior puso presuntamente en marcha un operativo de espionaje ilegal a la familia Bárcenas, pagado con fondos reservados y realizado a espaldas del juez, con el objetivo de sustraer documentación comprometedora para el PP, según ha acreditado la investigación judicial.

“Me han sustraído documentación sensible al Partido Popular”

“Estas actuaciones han llegado hasta el punto de lograr la sustracción de documentación sensible al Partido Popular, de la que es buen ejemplo el robo en el estudio de mi mujer donde desaparecieron pendrives y diversos papeles que eran comprometedores a esta pieza y a otras que están siendo investigadas en otras piezas. (…) Llevo privado de libertad casi cuatro años y medio, y esta situación hace que uno piense en los errores que he podido cometer en la vida, el mal que he podido inferir a la sociedad fruto de una España en la que todo valía. Soy consciente de estos errores y del dolor infligido a mi mujer y a mi hijo. Un sufrimiento del que no son merecedores. Todas estas circunstancias me han llevado a presentar este escrito y ofrecer mi colaboración con la justicia”.

En realidad, los papeles que presuntamente robaron a Bárcenas los comisarios de la Operación Kitchen apenas añadieron gravedad a los hechos que el extesorero del PP ya había relatado en su confesión ante el juez Pablo Ruz el 15 de julio de 2013. Esos papeles no se incorporaron a la investigación judicial hasta que estalló el caso Kitchen.

“Desde 1982 existió institucionalizado un sistema de financiación del PP con percepciones en b”

“Desde 1982 existió institucionalizado un sistema de financiación del PP con percepciones en b que se realizaban a través de donativos (…) En 2008 existían unos ingresos anotados en esta contabilidad paralela de 1.000.000 de euros de los que se destinaron en torno a 900.000 euros con cargo a aquellos fondos b a la remodelación de la sede del Partido Popular en Madrid en la calle de Génova número 13. Esos fondos ―caja b― se nutrían con carácter general de donativos o aportaciones efectuadas por personas relacionadas con empresas beneficiarias de importantes adjudicaciones públicas. Estos donativos se realizaban con entregas en metálico que se hacían directamente a Álvaro Lapuerta, estando yo presente en algunas de ellas. (…) Lapuerta era la persona designada para poner en conocimiento ―si fuera el caso― al ministro que fuera competente en razón de la obra o servicio al que pudiese afectar la concreta adjudicación pública”.

En esta declaración, Bárcenas sugiere que algunas donaciones de empresarios tenían efectos sobre adjudicaciones de contratos de ministerios. La Audiencia Nacional tiene abierta una investigación sobre contratos adjudicados a donantes por más de 600 millones de euros en seis ministerios durante la etapa de gobierno de José María Aznar.

“Pudieran existir casos de donativos a cambio de contratos públicos”

“Es cierto que la inmensa mayoría de estos donativos no tenían una naturaleza finalista, entendiendo por finalista como contraprestación por porcentaje a la adjudicación de obra o servicio público adjudicado, sin perjuicio de que puedan existir algunos concretos casos en los que sí concurrió aquella motivación, que, sin embargo, no son objeto de enjuiciamiento en la presente pieza, sino en otra en la que me ofrezco a prestar la colaboración oportuna”.

En sus distintas declaraciones durante la investigación del caso de la caja b, Bárcenas negó que las donaciones estuvieran vinculadas a contratos públicos. Es la primera vez que sugiere que algunos de los empresarios que entregaban dinero al Partido Popular recibían a cambio contratos públicos.

“Rajoy era perfecto conocedor de todas estas actuaciones, le mostré los papeles en su despacho y los destruyó”

“De todas estas actuaciones era perfecto conocedor don Mariano Rajoy, hasta el punto de que en 2009 tuvimos una reunión en su despacho en el que mostré los papeles de esta contabilidad b, espetándome que cómo podía seguir conservando toda esta documentación comprometedora, que terminó, personalmente, destruyéndola en la máquina destructora de papeles, sin saber que yo guardaba copia de esta documentación, gran parte de la cual me ha sido sustraída del estudio de mi mujer cuando entraron a robar en el mismo”.

Bárcenas declaró algo parecido al juez Pablo Ruz en 2013, pero lo situó en 2010: “Metí en un sobre 4.900 euros que quedaban en la caja, se los dejé, subí una copia del listado, una fotocopia que él destruyó luego en la destructora de papeles, y le dejé un sobre en el despacho”.

“Rajoy, Cospedal, Trillo, Cascos, Acebes, Arenas y Rato recibieron complementos salariales”

“Las personas que recibieron estos complementos salariales fueron en concreto: Mariano Rajoy, Dolores de Cospedal, Federico Trillo, Pío García Escudero, Francisco Álvarez Cascos, Ángel Acebes, Javier Arenas, Rodrigo Rato y Jaime Ignacio del Burgo. Estas entregas eran realizadas, personalmente, por don Álvaro ―y en ocasiones por mí―, con mi conocimiento, por cuanto que me daba instrucciones de sacar el metálico de la caja fuerte situada en mi despacho con una periodicidad que dependía de la liquidez de la caja diversa, de manera que las introducía en un sobre en el que ponía el nombre correspondiente”.

Los papeles de Bárcenas recogen también otros nombres que también recibieron dinero de la caja b popular y que la investigación ha confirmado como verdaderos. Y aunque en esa contabilidad paralela también aparece “J.M.”, Bárcenas no ha confirmado nunca, ni lo ha hecho ahora, que esas iniciales correspondan a quien fue el presidente del partido entre 1990 y 2004, José María Aznar.

“Existe una grabación en la que Álvaro Lapuerta habla de las entregas, entre otros, a Mariano Rajoy”

“Existe una grabación en poder de una persona ―que oportunamente señalaré por razones de oportunidad procesal― que yo he escuchado, en la que Álvaro Lapuerta en una conversación grabada con esta persona, con la que Álvaro tenía confianza, le comentaba sobre estas entregas en metálico que se realizaban mensualmente a estos miembros del PP, en la que se mencionaba entre otros, expresamente, a Mariano Rajoy”.

Durante siete años de investigación judicial de los papeles de Bárcenas nunca se descubrieron grabaciones que apuntalaran las anotaciones recogidas en la contabilidad paralela del PP. Aunque los comisarios que realizaron el presunto espionaje ilegal de la familia Bárcenas llegaron a presumir de supuestas grabaciones del tesorero, nunca se ha confirmado su existencia. Ahora, Bárcenas hace referencia a la grabación que supuestamente ha escuchado y que hizo otra persona a Álvaro Lapuerta, quien fue tesorero nacional entre 1993 y 2008.

Un periodista de EL PAÍS habló en varias ocasiones con Álvaro Lapuerta después de la publicación de los papeles de Bárcenas por este diario en enero de 2013. En esas conversaciones, Lapuerta sugería que se produjeron las entregas de dinero en metálico a determinados miembros de la cúpula del partido.

Lapuerta sufrió una caída en abril de 2013 y estuvo varios días en coma. Desde entonces, las dificultades para tomarle declaración fueron enormes debido a los problemas de salud que sufría. Falleció en 2018 sin que los distintos jueces instructores de la Audiencia Nacional que pasaron por la causa lograran una declaración del extesorero, amplia y detallada, sobre el mecanismo de financiación que el PP mantuvo durante casi 20 años.

“Negociamos pagar parte de las obras de Génova 13 en b”

“En las negociaciones con la empresa Unifica se acordó pagar parte de la ejecución de estas obras con dinero procedente de la caja b, con la finalidad de dar salida a dichos fondos y obtener al mismo tiempo un descuento en torno a un 10%. (…) Estos pagos no se contabilizaron ni se declararon a Hacienda por parte del Partido Popular. En cuanto al pago en metálico era destinado, según las conversaciones que mantuvimos con Gonzalo Urquijo, a su criterio: para distribuirlo para el pago de sus proveedores y de sus servicios. Dichas cantidades fueron entregadas por mí a Gonzalo Urquijo”.

“Compramos acciones de Libertad Digital porque era afín a las ideas del PP y a las tesis de la autoría de ETA en el 11-M”

“En lo que afecta a la suscripción de acciones de Libertad Digital por Álvaro Lapuerta, por importe aproximado de 140.000 euros que tuvo lugar a finales de 2004, dicha suscripción se realizó por parte de Álvaro con fondos procedentes de la caja b, que me pidió que se los facilitara, y así hice, de la caja fuerte que se encontraba en mi despacho. El motivo por el cual se suscribieron estas acciones fue a consecuencia del aumento de capital social que se realizó por Libertad Digital y por razón de que este medio resultaba afín a las ideas del Partido Popular y especialmente a las tesis de la autoría de ETA en los atentados del 11-M que tuvieron lugar unos meses antes de la suscripción de estas acciones”.

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