Carta a mi hijo con discapacidad: el día que Arbeloa supo ver que necesitaba una anécdota, un respiro, un gesto de reconocimiento
Lo que nos salva no es solo la medicina, también esos pequeños gestos inesperados que nos dicen “te veo, sé que estás ahí y que es difícil”, y te recuerdan que no estás solo






