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La soledad de nuestros pueblos

Actualmente, el medio rural afronta problemas de desempleo, despoblamiento y envejecimiento de la población que afectan a regiones cada vez más extensas. Las posibilidades de crecimiento y desarrollo de las zonas rurales están ligadas a la permanencia de la población con edades intermedias. Por ello, resulta tan perjudicial el hecho de que jóvenes y personas de media edad abandonen el medio rural, lo que da una perspectiva de descenso vegetativo de la población. La despoblación del campo conlleva una pérdida de superficie cultivada y de producción. A su vez, el envejecimiento de la población provoca un aumento de los gastos sociales y sanitarios, al mismo tiempo que debilita el porcentaje del sector activo en edad de trabajar y producir. Las tradicionales actividades agrícolas, ganaderas y forestales siguen siendo la base fundamental de la actividad económica del medio rural, que depende casi exclusivamente del sector primario. Mucho se habla de intentar reducir la brecha entre el medio urbano y el rural pero no se hace lo necesario para evitarlo. El campo necesita políticas valientes y modernas que le devuelvan su gran dignidad.— Ana Vallespí Marqués. Alcañiz (Teruel).

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