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La princesa Mako pospone su boda hasta 2020 “por falta de preparación”

La nieta mayor del emperador Akihito de Japón retrasa su enlace con un plebeyo previsto para noviembre para "pensar sobre el matrimonio"

La princesa japonesa Mako y su prometido Kei Komuro el pasado septiembre en Tokio. En vídeo, el día del anuncio del compromiso.

La boda entre la princesa Mako de Japón, la nieta mayor del emperador Akihito, y su prometido Kei Komuro, un antiguo compañero de universidad, que estaba prevista para el 4 de noviembre se pospone al año 2020. Según ha informado este martes la Casa Imperial, la princesa “se ha dado cuenta de que no hay tiempo suficiente para los preparativos”. “Creemos que pudimos apresurarnos en varios aspectos", señaló Mako, quien añadió que ahora quieren "dedicar suficiente tiempo a pensar sobre el matrimonio y a prepararlo".

Mako y Kei Komuro, ambos de 26 años, tenían pensado formalizar su compromiso el próximo 4 de marzo a través de una ceremonia tradicional por el rito Nosai no Gi, algo similar a la pedida de mano en la que se hace una promesa de matrimonio ante los padres de la novia. La fecha inicial del enlace fue anunciada hace tres meses, después de que en septiembre la pareja hiciera público su compromiso entre un gran revuelo mediático en Japón. Y es que el hecho de contraer matrimonio con un plebeyo supondrá para la nieta mayor del emperador Akihito perder sus derechos y deberes como miembro de la familia imperial nipona, según marca la controvertida ley que regula la institución y que solamente se aplica a las mujeres.

Un portavoz de la Agencia negó que existiera ningún vínculo entre la decisión de atrasar el enlace y las recientes informaciones publicadas por los medios nipones sobre una disputa financiera entre la madre de Komuro y su expareja, según recoge la agencia Kyodo. La princesa Mako también destacó en la nota oficial que el retraso de la boda hasta 2020 permitiría que esta tenga lugar después de una serie de importantes ceremonias de la Familia Imperial, en alusión a la abdicación del emperador Akihito, prevista para finales abril de 2019.

La princesa Mako es la hija mayor del príncipe Akishino, segundo hijo del emperador y segundo en la línea sucesoria al trono del Crisantemo tras el príncipe heredero Naruhito. Este futuro matrimonio ha reabierto el debate sobre la necesidad de reformar la normativa que rige la casa imperial nipona desde 1947, que establece que las mujeres que nacen en su seno pierden su estatus de realeza al casarse con un varón que no es de sangre real, algo que ha reducido sustancialmente el número de sus integrantes.

La familia imperial de Japón, en una imagen de 2016. ampliar foto
La familia imperial de Japón, en una imagen de 2016. REUTERS

La boda de Mako mermará todavía más esta institución avejentada y cada vez más escasa, abocada a una amplia brecha generacional. Cuando la princesa se case, la familia imperial pasará a contar con 18 miembros, sólo cinco varones, los únicos que pueden acceder al trono.

La princesa Mako conoció a Komuro en 2012, durante su primer año como alumna en la Universidad Internacional de Tokio, durante una sesión de orientación para programas de intercambio para estudiar en el extranjero. Komuro pidió casarse con la princesa en 2013, y ella aceptó. "Me atrajo de él su sonrisa brillante como el sol", aseguró Mako en septiembre cuando hizo oficial su compromiso, a lo que su prometido respondió: "Ella cuida de mí con calma, como la luna". El futuro marido de la princesa explicó entonces que su idea es formar una familia "tranquila y pacífica".