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Boxeo infantil en La Habana, pasión entre ruinas

Un grupo de menores de Cuba entrena con dedicación este deporte visto como una salida laboral a pesar de la prohibición del profesionalismo en la isla

  • Los rostros de los niños que entrenan boxeo en el barrio Centro Habana (Cuba) muestran el entusiasmo por conseguir un futuro prometedor en una disciplina que les puede ayudar a subir de escalafón social como deportistas de élite. Acuden a ejercitarse cada tarde apasionados por dar prestigio a su país y se cuidan como lo hacen los deportistas adultos, incluso sometiéndose a duras sesiones de entrenamiento. Se entregan con dedicación, sacrificio y golpes en un país caracterizado por dar grandes frutos olímpicos, ya que el boxeo profesional está vetado en la isla.
    1Los rostros de los niños que entrenan boxeo en el barrio Centro Habana (Cuba) muestran el entusiasmo por conseguir un futuro prometedor en una disciplina que les puede ayudar a subir de escalafón social como deportistas de élite. Acuden a ejercitarse cada tarde apasionados por dar prestigio a su país y se cuidan como lo hacen los deportistas adultos, incluso sometiéndose a duras sesiones de entrenamiento. Se entregan con dedicación, sacrificio y golpes en un país caracterizado por dar grandes frutos olímpicos, ya que el boxeo profesional está vetado en la isla.
  • El barrio de Centro Habana es uno de los más pintorescos, densamente poblados y deteriorados de la capital cubana con edificios coloniales ya inhabitables y en continuo peligro de derrumbe.
    2El barrio de Centro Habana es uno de los más pintorescos, densamente poblados y deteriorados de la capital cubana con edificios coloniales ya inhabitables y en continuo peligro de derrumbe.
  • En el solar de un antiguo edificio colonial derruido se encuentra el club de boxeo infantil, justo detrás del capitolio habanero. Está ubicado en este lugar desde hace tres años, cuando se derrumbó su antiguo local.
    3En el solar de un antiguo edificio colonial derruido se encuentra el club de boxeo infantil, justo detrás del capitolio habanero. Está ubicado en este lugar desde hace tres años, cuando se derrumbó su antiguo local.
  • Una veintena de niños entre 9 y 16 años entrenan desde la salida de la escuela hasta bien entrada la noche. Hay ocasiones en que las madres tienen que ir a buscarlos “y sin las tareas escolares hechas”, comenta una de ellas.
    4Una veintena de niños entre 9 y 16 años entrenan desde la salida de la escuela hasta bien entrada la noche. Hay ocasiones en que las madres tienen que ir a buscarlos “y sin las tareas escolares hechas”, comenta una de ellas.
  • El preparador voluntario Daniel Casanova da instrucciones antes de comenzar el entrenamiento.
    5El preparador voluntario Daniel Casanova da instrucciones antes de comenzar el entrenamiento.
  • El sueño de convertirse en boxeadores engancha cada día más a los entusiasmados niños. En La Habana, numerosos espacios abren sus puertas para que los más pequeños puedan desarrollar sus habilidades en este deporte.
    6El sueño de convertirse en boxeadores engancha cada día más a los entusiasmados niños. En La Habana, numerosos espacios abren sus puertas para que los más pequeños puedan desarrollar sus habilidades en este deporte.
  • “Esta humilde e improvisada fábrica de boxeadores trabaja las ilusiones de los pequeños en medio de golpes y disciplina", dice Casanova. Algunos de los jóvenes boxeadores reconoce en voz baja que sueñan en que el boxeo les pueda aportar la oportunidad de una mejor vida, de poder escapar de la isla y cumplir los sueños que en Cuba parecen imposibles.
    7“Esta humilde e improvisada fábrica de boxeadores trabaja las ilusiones de los pequeños en medio de golpes y disciplina", dice Casanova. Algunos de los jóvenes boxeadores reconoce en voz baja que sueñan en que el boxeo les pueda aportar la oportunidad de una mejor vida, de poder escapar de la isla y cumplir los sueños que en Cuba parecen imposibles.
  • La falta de material deportivo dificulta las sesiones de entrenamiento, pero los jóvenes avanzan porque cuentan con el interés de los profesores, el apoyo de los padres y algún turista que se deja caer por el solar.
    8La falta de material deportivo dificulta las sesiones de entrenamiento, pero los jóvenes avanzan porque cuentan con el interés de los profesores, el apoyo de los padres y algún turista que se deja caer por el solar.
  • El Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) prohíbe a los profesores aceptar donativos de extranjeros. "Nosotros decimos a los que ofrecen aportaciones que si quieren lo pueden poner encima del ring después del entrenamiento, y ahí los muchachos cogen las cosas y se las reparten. Normalmente el dinero lo invierten en equipación para el gimnasio", cuenta el preparador voluntario José Gómez Mustelier, que fue campeón olímpico y mundial amateur.
    9El Instituto Nacional de Deportes, Educación Física y Recreación (INDER) prohíbe a los profesores aceptar donativos de extranjeros. "Nosotros decimos a los que ofrecen aportaciones que si quieren lo pueden poner encima del ring después del entrenamiento, y ahí los muchachos cogen las cosas y se las reparten. Normalmente el dinero lo invierten en equipación para el gimnasio", cuenta el preparador voluntario José Gómez Mustelier, que fue campeón olímpico y mundial amateur.
  • César de 14 años, reconoce que fue su padre quien le convenció para boxear y asiste al gimnasio desde los ocho. Su máxima ilusión es poder llegar a representar a Cuba en unas olimpiadas.
    10César de 14 años, reconoce que fue su padre quien le convenció para boxear y asiste al gimnasio desde los ocho. Su máxima ilusión es poder llegar a representar a Cuba en unas olimpiadas.
  • Disami Suárez hace guantes con Casanova en un rincón del solar. Su sueño es ser algún día "un gran boxeador y recorrer mundo”. Sus familias les apoyan. Tener un deportista de élite en casa “es una bendición y un número de lotería”, asegura Yurisei, su madre.
    11Disami Suárez hace guantes con Casanova en un rincón del solar. Su sueño es ser algún día "un gran boxeador y recorrer mundo”. Sus familias les apoyan. Tener un deportista de élite en casa “es una bendición y un número de lotería”, asegura Yurisei, su madre.
  • El solar convertido en gimnasio se llena con padres y familiares cada viernes cuando se celebran combates entre los alumnos. Es cuando se demuestra la pasión que existe en Cuba por este deporte.
    12El solar convertido en gimnasio se llena con padres y familiares cada viernes cuando se celebran combates entre los alumnos. Es cuando se demuestra la pasión que existe en Cuba por este deporte.
  • “Por desgracia, cuando los niños crecen y se convierten en adolescentes la necesidad se hace acuciante: se dedican a buscarse la vida de la calle y abandonan el boxeo”, asegura Casanova.
    13“Por desgracia, cuando los niños crecen y se convierten en adolescentes la necesidad se hace acuciante: se dedican a buscarse la vida de la calle y abandonan el boxeo”, asegura Casanova.
  • El boxeo en Cuba es deporte nacional sólo detrás del béisbol. Los preparadores no sólo se esmeran en enseñar esta disciplina como ejercicio, sino también buscan fomentar el respeto hacia el adversario.
    14El boxeo en Cuba es deporte nacional sólo detrás del béisbol. Los preparadores no sólo se esmeran en enseñar esta disciplina como ejercicio, sino también buscan fomentar el respeto hacia el adversario.