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Victoria de Hohenlohe-Langenburg, una joven para una casa nobiliaria de postín

La hija de Marco de Hohenlohe, de 20 años, se convierte en duquesa de Medinaceli nueve meses después de la muerte de su padre

Victoria de Hohenlohe-Langenburg, en el funeral de su padre en septiembre de 2016.
Victoria de Hohenlohe-Langenburg, en el funeral de su padre en septiembre de 2016.

Victoria de Hohenlohe-Langenburg, de 20 años, se ha convertido oficialmente en la XX duquesa de Medinaceli, un título con Grandeza de España que da nombre a una de las casas nobiliarias con más postín y tradición del país. La nueva duquesa sucede a su padre, Marco de Hohenlohe-Langenburg y Medina fallecido el 19 de agosto del año pasado en Sevilla. Victoria de Hohenlohe-Langenburg se ha convertido en la XX duquesa de Medinaceli, un título con Grandeza de España que da nombre a una de las casas nobiliarias con más postín y tradición del país. La nueva duquesa, de 20 años, nacida en la provincia de Málaga y criada en Múnich, esperó los meses de rigor que aconseja la tradición para reclamar este reconocimiento heredado de su padre, y ya ha salvado el último trámite oficial para poder ostentarlo.

La hoy duquesa de Medinaceli, el pasado octubre en Madrid.
La hoy duquesa de Medinaceli, el pasado octubre en Madrid.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó el pasado lunes, 22 de mayo, la disposición del Ministerio de Justicia que, en nombre del Rey, manda expedir a favor de Victoria Elisabeth la Real Carta de Sucesión en el título de duque de Medinaceli, “previo pago del impuesto correspondiente”. La nueva titular de una de las casas ducales más antiguas del país, está muy poco expuesta a los focos mediáticos, habla inglés, alemán y español y reside en Madrid, donde estudia en el Instituto de Empresa.

Marco Hohenlohe-Langenburg era el mayor de los tres hijos de Ana de Medina y Fernández de Córdoba, fallecida en marzo de 2012 y primogénita de la anterior duquesa, Victoria Eugenia Fernández de Córdoba, que murió con 96 años en agosto de 2013. El título de Medinaceli lo heredó su nieto Marco y nunca ha estado en cuestión que su sucesora sería su hija mayor, aunque la muerte del anterior duque se produjo sin aclarar la transmisión de los otros 41 reconocimientos nobiliarios que ostentaba su abuela. Esta situación abrió una pugna entre dos ramas de la familia no resuelta a la que la nueva duquesa está dispuesta a plantar cara, ya que se ha subrogado en las peticiones que hizo su padre. La decisión de la también condesa de Ofalia ha provocado que el procedimiento sobre 38 expedientes prácticamente tenga que comenzar de nuevo, según fuentes del Ministerio de Justicia. Todos han retornado a la Diputación de Grandeza, la casilla de salida.

El litigio familiar transcurre de forma discreta y las dos partes enfrentadas siempre han desvinculado este interés por los títulos de la Fundación Casa Ducal de Medinaceli y del patrimonio que gestiona. El presidente del patronato de este organismo es Ignacio de Medina y Fernández de Córdoba, duque de Segorbe y el más pequeño de los cuatro hijos de la duquesa fallecida. El tío de Marco de Hohenlohe reclamó en marzo de 2015 la sucesión de 20 títulos que ya habían sido reivindicados por su sobrino.

El rey Felipe VI (a la izqueirda), junto a Pablo Hohenlohe, Flavia Hohenlohe, Victoria Elisabeth y Alexander Hohenlohe Langenburg y María del Prado, en el funeral por el duque de Medinaceli, Marco Hohenlohe.
El rey Felipe VI (a la izqueirda), junto a Pablo Hohenlohe, Flavia Hohenlohe, Victoria Elisabeth y Alexander Hohenlohe Langenburg y María del Prado, en el funeral por el duque de Medinaceli, Marco Hohenlohe.

Victoria de Hohenlohe se trasladó a España desde Múnich en 2014, cuando su padre se convirtió en el XIX duque de Medinaceli y cambió por tercera vez el apellido de un ducado que nació con los infantes de La Cerda, nietos de Alfonso X el Sabio, en el siglo XIII. La joven vivía hasta ese momento en la ciudad alemana con su madre, Sandra Schmidt-Polex, y su hermano pequeño, Alexander. Aunque se han criado en Alemania, el contacto con la familia española y las visitas al país han sido siempre constantes.