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El día que Ciudadanos me caló bien calado

En el vídeo trabajé el humor basado en la hipérbole y me quedé tan ancho. De verdad creí que colaría, pero… ¡ay!

Hace unos meses se puso en contacto conmigo el Ayuntamiento de Madrid para que hiciese un vídeo promocionando la plataforma de participación Decide Madrid. En ella, los ciudadanos pueden proponer o apoyar iniciativas para mejorar la ciudad —es una idea tan buena que incluso Javier Marías no se ha pronunciado en su contra, por el momento—. Les dije que no, porque estaba muy liado —haciéndome las ingles brasileñas, inventando palabras: siberet, hipiticlever…— pero insistieron y, al final, terminé dándoles el sí.

En el vídeo trabajé el humor basado en la hipérbole y me quedé tan ancho. De verdad creí que colaría, pero, ¡ay!, no contaba con Ciudadanos. Ese partido serio, regenerador y superpactante, me caló enseguida. A ellos no se les escapó que en el vídeo presentaba a los madrileños como “unos caciques, unos catetos que no saben hacer propuestas y que solo presentan chorradas”, además utilizando palabras malsonantes y, esto lo añado yo, mal pronunciadas.

Merezco una sanción. Creo que me pondré en loop el discurso de Albert Rivera en la investidura de Rajoy. ¡No! ¡Eso sería un premio! Bueno, pues entonces me castigaré sin ver MYHYV durante toda la semana.

Por cierto, desde Ahora Madrid dijeron que lo hice gratis y no es cierto; me pagaron con una caja de magdalenas de Carmena: deliciosas magdalenas transversales.