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Ácidas uvas de Fin de Año

Artículos publicados un mismo día, el 31 de diciembre, concentran muchas de las quejas recibidas en este periodo navideño

Buena parte de los numerosos mensajes que han llegado a mi buzón de correo durante estas fiestas navideñas tienen un denominador común: se refieren a artículos publicados el último día de 2015.

¿Qué temas recogía la edición de ese 31 de diciembre para levantar semejante polvareda epistolar? La noticia que dominaba la portada, a tres columnas, era: “El bloque catalán de Podemos impedirá el pacto con el PSOE”. Un titular que ha indignado a varios lectores. “Produce irritación por lo sesgado y tendencioso", escribe Loreto Primo Mateo, aragonesa residente en Valencia, que propone este otro: “El bloque andaluz-extremeño-manchego del PSOE impedirá el pacto con Podemos”.

David Alandete, director-adjunto, no está de acuerdo con esta crítica: “El titular de portada refleja fielmente la información que se recoge en las páginas de España. Según dicha crónica, representantes de los 12 diputados de En Comú Podem, coalición con la que se presentó Podemos en Cataluña, dijeron que el referéndum de independencia es una propuesta irrenunciable en su programa. Esta posición supone un bloqueo de facto a un acuerdo con el PSOE, cuyo comité federal aprobó previamente la renuncia a dialogar con cualquier formación favorable al llamado derecho a la autodeterminación”.

La última página ha motivado también quejas. Estaba dedicada al libro de un grafólogo, Pablo Méndez, en el que estudia las firmas de 15 políticos españoles, con un fin bastante inocuo a tenor del título: ¿Con qué político te irías a cenar esta noche?

Varios lectores han encontrado el tema poco serio. “Aparte de la tontería que significa ignorar que cada ciudadano podría tener interés en cenar con algún político cercano a su ideología, pero también lejano o que se situase a una distancia intermedia, creo innecesario recordar que la grafología tiene las mismas y nulas fiabilidad, validez y credibilidad que la observación de los posos del café, la onicomancia, las profecías de Nostradamus o las promesas electorales de Mariano Rajoy”, escribe Josep M. Llauradó Pons desde Palma.

¿Qué recogía la edición del 31 de diciembre pasado para provocar tantas quejas?

Eva Sáiz, la subdirectora que decidió publicar el texto, lo defiende: “La información responde a los principios que inspiran las contraportadas del diario, en busca de enfoques distintos y originales de historias que no aparecerían en las páginas de información pura y dura, sin perder por ello el rigor. En este caso, teniendo en cuenta las fechas navideñas y lo crispado del panorama político, abordar el tema desde la perspectiva curiosa de un grafólogo coincidía con el espíritu de la última página”.

Ese jueves 31, la columna de la página 2, que firma el escritor Julio Llamazares, se titulaba Casualidad y trataba del controvertido resultado de la votación de la asamblea celebrada el 27 de diciembre por la Candidatura d'Unitat Popular (CUP). Como recordarán, se produjo un empate. Hubo 1515 votos a favor de apoyar la investidura de Artur Mas como presidente de la Generalitat, y otros tantos en contra.

Llamazares decía, citando a algunos expertos, que la probabilidad del empate era del 0,33 por mil. Varios lectores me han escrito para corregir este dato. “Esta probabilidad es, a mi juicio, irrelevante, pero en todo caso, equivocada”, escribe Daniel García, del Departamento de Económicas de la Universidad de Viena. “La probabilidad de empate si se trata de un proceso aleatorio en que cada individuo decide votar por una de las alternativas lanzando una moneda al aire es de un 1,445%”.

En realidad, Llamazares se basó, según me ha explicado, en los resultados publicados en Internet por el catedrático de la Universidad de Sevilla Mario Bilbao, una de las ecuaciones que han circulado profusamente por las redes sociales. “En cualquier caso, (y de eso hablaba mi artículo) las posibilidades de un empate casual son tan remotas que lo de menos es la cifra exacta”, añade el escritor.

He pedido una opinión al respecto a Manuel de León, reputado matemático que dirigió el Instituto de Ciencias Matemáticas. De León no entra en la guerra de ecuaciones, y considera muy difícil llevar dicha votación al terreno matemático. “En la asamblea de la CUP votaron personas, después de un largo debate”, dice. “No puede compararse su comportamiento con el de dados o monedas que se arrojan al aire”.

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