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Madre coraje, madre de Cristiano Ronaldo

Publicada una autobiografía de Dolores Aveiro, en la que habla de su vida familiar y del momento en que recogió a su nieto recién nacido en Florida

Dolores Aveiro con sus hijos Cristiano y Katia.
Dolores Aveiro con sus hijos Cristiano y Katia. CORDON

Madre coraje, La vida, la fuerza y la fe de una luchadora, así se titula el libro de Dolores Aveiro, más conocida por ser la madre del futbolista Cristiano Ronaldo.

El libro, que será presentado oficialmente el miércoles por el secretario de Estado de Medio Ambiente José Eduardo Martins, es la biografía autorizada de la madre de Ronaldo, escrita por Paulo Sosa Costa.

“La mujer a la que el sufrimiento nunca apagó la esperanza”, se señala en la portada. La obra, de 248 páginas, editada por Materia-Prima, retrata las penurias de una mujer que se educó en un orfanato, padeció la violencia familiar, luchó contra un cáncer y contra una pobreza extrema, circunstancias que le hicieron plantearse abortar cuando se quedó embarazada de Cristiano,"el bebé que cambiaría el rumbo de todos”.

Nacida el último día de 1954 en el pueblo de Caniçal, la infancia puede describirse -tras leer el libro- como un infierno. A los cinco años murió su madre Matilde (37 años). Su padre, José Viveiro, se ve con cinco hijos y absolutamente incapaz de llevarlos adelante. Excepto el mayor, los cuatro pequeños fueron enviados a distintos hospicios de Funchal. Dolores y su hermana Laurentina a uno, y los más pequeños, Jorge y Florentina, a otro.

Dolores recuerda que era constantemente castigada por las monjas. Le colocaban un saco en la cabeza por dormirse en misa o le ponían friegas de ortigas para que no siguiera meándose en la cama. A los 9 años huye, pero la encuentran y la envían a un centro de deficientes donde el médico comprueba que no lo es.

Finalmente, su padre que vivía con otra mujer, Ángela, recoge a sus hijos. Bajo el mismo techo vivían cinco hijos de la madrastra, cuatro de Matilde y José, y uno en común. Dolores vuelve a ser castigada y golpeada con regularidad. A los 13 años la sacan de la escuela y la ponen a trabajar en la vendimia, hasta que a los 18 años se casa con Dinis. Pasa la noche de bodas en la misma habitación de los suegros, lo que no fue obstáculo para que cuatro años después tuviera ya tres hijos,  Hugo, Elma y Cátia.

Y en esto, cuando más distanciada estaba de Dinis, que seguía sin trabajar, a los 30 años, vuelve a quedarse embarazada. Dolores Aveiro pretende abortar; “pero el médico no apoyó mi decisión”. Pese a ello optó por una receta casera que le proporcionó una vecina: beber cerveza negra caliente y correr hasta que el cuerpo no aguantara más. Así lo hizo pero, pese a correr y correr, el embarazo siguió adelante con absoluta normalidad. Su desesperación llegó hasta el momento del parto cuando, el médico, para animarla, dijo al ver al bebé: "Con estos pies le va a salir futbolista". El nombre: Cristiano, porque sí, y Ronaldo por el presidente de Estados Unidos Ronald Reagan.

La situación familiar, como había pronosticado el médico -"este bebé le va a traer muchas alegrías"- fue mejorando. Elma, con16 años, se pone a trabajar en un hotel; Hugo, con 15 ayuda en una empresa de aluminios, la pequeña Cátia cuida de Ronaldito y la madre deja la vendimia y entra a trabajar en la cocina del mismo hotel de su hijo en Funchal.

La madre de Ronaldo también explica cómo fue la decisión de su hijo de ser padre. “Quiero tener un hijo y me gustaría que mi madre me ayudase en la educación y darle el amor como hizo conmigo y con mis hermanos. La madre del bebé nunca será conocida”, declaró el futbolista. Y Dolores Aveiro voló a Florida (Estados Unidos) para ir a buscar a su nieto de cuya madre "nunca" se sabrá la identidad. El padre, mientras, estaba disputando el mundial de Suráfrica.

La familia, procedente de Madeira, ha salido adelante gracias al hijo menor, Cristiano Ronaldo dos Santos Aveiro, que siendo un jovenzuelo (16 años) fue fichado por el Sporting de Lisboa, trasladándose de su Funchal natal a la capital portuguesa. La madre recuerda el último susto, cuando el médico del club le anunció que su hijo tenía un problema de corazón por el rápido desarrollo físico. Pero, afortundamente, salió bien de la operación.

En un partido contra el Manchester United en 2007, el jugador deslumbró al entrenador escocés Alex Ferguson, que le fichó inmediatamente. En esa etapa inglesa, su entrenador también ejerció de padre, y en ocasiones le castigó por su carácter infantil. Ya en ese club fue elegido el mejor jugador del mundo, título que reeditó con el Real Madrid este año.