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Dos posibles señales del MH370 abren nuevas esperanzas en el Índico

La búsqueda se traslada de nuevo más al sur tras refinarse los datos de satélite

Dos breves sonidos abren una nueva esperanza de hallar el avión de Malaysia Airlines desaparecido el 8 de marzo con 239 personas a bordo. Nada verificado. Muchas dudas por las falsas pistas que han surgido en el mes transcurrido desde que el MH370 se esfumó. Pero una esperanza consistente. Porque nuevos análisis de los datos del satélite devuelven la zona de búsqueda prioritaria otra vez hacia el sur, en el área donde el patrullero chino Haixun 01detectó las dos señales. Una muy breve el viernes por la noche y otra durante 90 segundos el sábado, que podrían corresponder al Boeing 777 perdido, a unos dos kilómetros una de otra, en el Índico sur, en una zona donde el mar alcanza una profundidad de 4.500 metros.

Según la información aportada por las autoridades chinas, esas señales corresponden a la frecuencia en la que emiten los localizadores adjuntos a las cajas negras del aparato (37,5 kilohercios), que funcionan durante un mínimo de 30 días. La vida de las baterías se acaba y cuando dejen de emitir (los fabricantes sostienen que pueden estar operativos unos 10 días más) sólo tendrá sentido buscar mediante sonar y cámaras.

Esa posible pista fue calificada de “importante y alentadora” por Angus Houston, director del Centro de Coordinación de la Agencia Conjunta (JACC, en sus siglas en inglés), órgano creado por Australia para coordinar los trabajos entre los ocho países implicados en los trabajos de búsqueda. El sábado se avistaron una serie de objetos blancos flotando en el mar a unos 90 kilómetros de donde el barco chino registró la señal acústica, aunque se desconoce si están relacionados con el avión desaparecido.

Un total de 12 aviones (10 militares y dos civiles) y nueve barcos (dotados con un total de 10 helicópteros, según especificó Houston) participaron ayer en la búsqueda en tres áreas separadas con una superficie total de 216.000 kilómetros cuadrados —algo inferior a la del Reino Unido— en el Índico sur, a unos 2.000 kilómetros al noroeste de la ciudad australiana de Perth.

Fuentes: Gobierno de Malasia y Autoridad Australiana de Seguridad Marítima.
Fuentes: Gobierno de Malasia y Autoridad Australiana de Seguridad Marítima.

Houston enfrío ayer cualquier atisbo de entusiasmo. Ya ha habido muchas falsas pistas (sobre todo procedentes de fuentes chinas), que han informado de posibles restos del avión luego no confirmados. Y “las especulaciones y las noticias sin confirmar” colocan a los familiares de las víctimas en “un terrible estrés”, avisó Houston.

Para verificar esas señales acústicas, barcos y aviones de la flota internacional que llevan 20 días buscando en el sur del Índico han sido enviados al lugar donde fueron registradas por el Haixun 01. El Echo de la marina británica y el Ocean Shield de la australiana comenzaron el viernes el rastreo submarino de las cajas negras, mediante hidrófonos remolcados con cables a gran profundidad (TPL), del que en principio carece el Haixun 01.

Pero en la mañana de ayer el Ocean Shield también detectó otra señal en la zona donde se encontraba, a unos 550 kilómetros al norte del Haixun 01, por lo que no se trasladará a esa zona antes de terminar sus pesquisas. Se preveía que el Echo alcanzara al barco chino esta madrugada pasada, pero el buque australiano tardará en llegar 24 horas desde que reciba la orden. Otras señales detectadas por el Echo en días pasados fueron desechadas al haberse determinado que podrían corresponder a sonidos de ballenas o a motores de otros barcos.

Los nuevos análisis de las últimas señales del MH370 recibidas en un satélite parecen apuntalar la hipótesis de que el avión se encuentra en la zona donde se detectaron las señales por parte del patrullero chino. El avión de Malaysia Airlines desapareció de los radares civiles a la 1.19 hora local del 8 de marzo en el golfo de Tailandia, cuando volaba de Kuala Lumpur a Pekín. Las autoridades malasias consideran como la tesis más probable que alguien desconectó los sistemas de comunicación del B-777 y cambió su rumbo deliberadamente.

Un radar militar detectó el avión una hora después en el estrecho de Malaca. Hasta siete horas después, uno de los sistemas del avión emitió hasta seis señales captadas por un satélite sobre el Índico.

El análisis de las mismas dibujó dos arcos, uno al norte y otro al sur del océano Índico, como posibles últimas posiciones del avión. Un estudio más refinado de la posible trayectoria señaló una enorme zona prioritaria de búsqueda en el sur, pero en los últimos días se habían acotado áreas más al norte. Ayer Houston explicó que un nuevo refinado de los análisis llevan de nuevo la búsqueda más al sur, al haberse determinado una velocidad del avión mayor de la considerada inicialmente.

Pero en toda esta rocambolesca y misteriosa historia hasta las supuestas pistas están bajo sospecha. El Haixun 01 detectó las posibles señales del MH370 a unos 200 kilómetros de donde se supone que debía estar: en la zona que había señalado el centro de coordinación australiano para la búsqueda del día. Eso indicaría que los chinos han decidido ir por libre y buscar por su cuenta. El Gobierno de Pekín, que tiene a 153 de sus ciudadanos perdidos con el avión, ha sido muy crítico con el modo en que las autoridades malasias han gestionado esta crisis. Houston zanjó la cuestión afirmando que está “muy satisfecho” con la coordinación con los “amigos chinos”. Unos amigos que, dijo, “están compartiendo toda [la inteligencia] relevante en esta búsqueda”.

Con todo, el Haixun 01 habría detectado las señales con un hidrófono portátil en la superficie, fabricado por Teledyne Benthos, una compañía de EE UU según The New York Times. Thomas Altshuler, vicepresidente de la compañía, explicó que ese aparato está pensado para búsquedas en aguas someras en manos de submarinistas si bien no descartó que pueda detectar sonidos a gran profundidad. ¿A cuánta? “Necesitarías estar cerca. No a 3.000 metros sobre el fondo y cuatro kilómetros de distancia”.

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