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Muere la hija fotógrafa de Jane Birkin

Kate Barry, de 46 años, fue encontrada en la calle parisina donde vivía, justo debajo de su piso

La artista había superado el alcoholismo y su antigua adicción a las drogas

Kate Barry (a la izquierda) y su hermana Charlotte Gainsbourg, fotografiadas el 22 de octubre de 2013. Ampliar foto
Kate Barry (a la izquierda) y su hermana Charlotte Gainsbourg, fotografiadas el 22 de octubre de 2013. Foc Kan

Su madre era la actriz y cantante anglofrancesa Jane Birkin, admirada y querida a ambos lados del Canal de la Mancha. Su padre fue el célebre compositor John Barry, autor de las bandas sonoras de varias películas de James Bond y Out of Africa, y posteriormente fueron el cantante Serge Gainsbourg y el cineasta Jacques Doillon, los sucesivos compañeros sentimentales de Birkin, quienes la criaron. Kate Barry, que cosechó éxitos como fotógrafa en varias revistas de moda y galerías de arte, falleció el miércoles a los 46 años de edad en circunstancias trágicas.

El cuerpo de Barry, mediohermana de Lou Doillon y Charlotte Gainsbourg, fue hallado el miércoles por la tarde en una calle de París, debajo del inmueble donde residía. Barry había cerrado su apartamento, situado en el cuarto piso de un edificio del lujoso distrito XVI, desde dentro. La policía encontró en él, según informa el diario Le Monde, pastillas contra la depresión.

Barry, perfectamente bilingüe como su madre y sus hermanas, había superado una etapa de drogadicción y alcoholismo en la adolescencia y ayudó a fundar una asociación de lucha contra la toxicomanía. Su compromiso político y social queda reflejado, asimismo, en las fotos realizadas para la asociación Ni Putas Ni Sumisas y en su participación en un colectivo de ayuda a la población siria. Como fotógrafa, colaboró con las revistas Vogue, Elle, Paris Match y el dominical del Sunday Times e hizo las cubiertas de varios discos de Jane Birkin, France Gall y Carla Bruni. Su sensibilidad y talento, aplicados a la fotografía y el estilismo de moda, la hicieron volcarse principalmente en el retrato, con frecuencia de personajes femeninos.

Hace tan solo tres meses había sido objeto de la exposición titulada Punto de vista, clausurada el 20 de noviembre, que sirvió para inaugurar la galería de arte Cinéma de París, dedicada al séptimo arte. Antes había expuesto sus fotos en la galería Léo Sheer, en la Basílica de Sant'Alessandra en Fiesole (Italia) y en el Museo Mori de Tokio.

La fotógrafa malograda, que deja tras de sí a un hijo, Roman de Kermadec, de 26 años de edad, fue recordada por la ministra francesa de Cultura, Aurélie Filippetti, que elogió "su visión pictórica de los tejidos, de la puesta en escena, de la luz y de la composición".