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“Cuando llegué ya estaba desnudo”

La compañera de juerga del príncipe Enrique en Las Vegas habla de su cita tras salir de la cárcel

La esteticista que paso una noche de juerga con el príncipe Enrique en Las Vegas.

La juerga de Enrique de Inglaterra en Las Vegas continúa dando que hablar. La esteticista, que sostiene haber estado con el príncipe la noche en que se tomaron las fotos de su desnudo, asegura ahora que la corona británica está detrás de su encierro en prisión durante un mes. Carrie Reichert denuncia que la justicia del Estado de Misisipi comenzó a perseguirla por unos cheques sin fondos que firmó en 2003. Todo después de que hablara con la revista People sobre su encuentro con el príncipe.

Las imágenes en las que se ve al nieto de Isabel II desnudo demuestran que la juerga fue por todo lo alto. Los medios de comunicación de todo el mundo se hicieron eco de la fiesta, horas antes de que estallara otro escándalo para la Corona británica, el toples de Catalina Middleton junto a su marido Guillermo, en el sur de Francia, que también corrió como la pólvora. Pero esta vez no hubo demanda en los tribunales con la esteticista como ocurrió con los medios que publicaron las fotos de la duquesa sin la parte de arriba del biquini.

Reichert fue arrestada en el aeropuerto de San Diego por haber expedido cuatro cheques sin fondos de 13.000 libras (alrededor de 16.000 euros) y fue trasladada a una de las cárceles más “duras del Estado”, según el abogado de ella, donde pasó un mes, relata el Daily Telegraph. Ella piensa que ha sido tratada injustamente: “Creo que los servicios de seguridad británicos o quien quiera que sea, que protegen a la familia real están detrás de todo esto”. Niega los cargos y dice que los cheques son de una aventura empresarial fallida.

En Estados Unidos emitir un cheque sin fondos puede ser considerado delito. Las cortes de Harrison Country han confirmado que Reichert fue detenida por un “delito grave referente a un cheque”. Su abogado asegura que “en condiciones normales su cliente no tenía por qué haber ingresado en prisión y que podía haber sido puesta en libertad bajo fianza”. En cualquier caso el Estado de Misisipi trata como casos graves los cheques fraudulentos y si en el proceso, que está aún abierto, es declarada culpable podría llegar a pasar cinco años en prisión.

“No estoy seguro de que las autoridades de Misisipi sean necesariamente las que han estado detrás de todo este trato exageradamente duro a mi cliente", ha comentado su abogado Donald Rafflerty. Las autoridades han declinado hacer declaraciones. “Es un caso abierto y sería inapropiado comentar”, dijeron.

Reichert señala que ella es una de las 10 “chicas guapas” que fueron seleccionadas para ir a la fiesta del príncipe al que describió como “un caballero”. Además ha desvelado que compartió “un beso” con el menor de los hijos del príncipe Carlos y Lady Di y que fue “divertido pero no romántico”. Y añadió: “No iba a dejar pasar la oportunidad de ir a una fiesta con Enrique. Cuando yo llegué ya estaba desnudo y su actitud era loca y delirante”.

Según su descripción había un billar y el nieto de la reina Isabel estaba “en una actitud alocada”, tocando la guitarra con un palo de billar. “La habitación estaba a oscuras y nos besamos durante 15 o 20 minutos. Estoy segura de que alguien debió de toparse con nosotros en algún momento porque había gente entrando constantemente”.

Fuentes de la BBC aseguran que la falta de discreción de Enrique le costó una gran reprimenda por parte de su padre, el príncipe Carlos y un lavado de imagen en los días que siguieron a la publicación. Después de su fiesta en Las Vegas, Enrique compensó el bochorno de la reina con su presencia en varios actos benéficos.