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Una juerga de millonarios que acaba en el hospital

El hijo menor de Carolina de Mónaco, Pierre Casiraghi, envuelto con sus amigos en una fuerte pelea en Manhattan

Pierre Casiraghi y Stavros Niarchos III, en Mónaco. Ampliar foto
Pierre Casiraghi y Stavros Niarchos III, en Mónaco.

Malas noticias para los Casiraghi. Una noche de fiesta acabó convirtiéndose en una trágica visita al hospital para Pierre, el hijo menor de Carolina de Mónaco, quien resultó herido tras un altercado la madrugada del sábado en un lujoso bar de copas de Manhattan, en pleno centro de Nueva York. El príncipe tuvo que ser trasladado a urgencias, aunque fue dado de alta pocas horas después.

Según han relatado fuentes de la policía a los medios estadounidenses, el nieto de Grace Kelly y el príncipe Rainiero, de 24 años, se encontraba con varios amigos en el exclusivo club Double Seven de la Gran Manzana cuando se vio involucrado en una fuerte discusión con un antiguo dueño del local, el empresario Adam Hock, de 47 años. El hombre resultó detenido por agentes de seguridad bajo los cargos de agresión.

El relato de varios testigos de la pelea da cuenta de que Casiraghi y sus acompañantes, entre quienes se contaba el millonario heredero griego Stavros Niarchos III, exnovio de Paris Hilton, llevaban varias horas bebiendo en el local y “empezaron a meterse con el grupo de Hock”, en especial con las chicas. Y es que entre ellas se encontraban nada menos que las espectaculares modelos Natasha Poly, Valentina Zalyaeva y Anja Rubik. “Se comportaban de forma grosera”, contaron algunos presentes al periódico New York Post. “Eran insportables”, añadió uno de los acompañantes de Hock, que aseguró que el grupo de jóvenes millonarios compró una botella de vodka de unos 400 euros y empezaron a molestar a las chicas.

“Lo siguiente que vi fue que aquello se convirtió en un infierno”, cuenta otro testigo al rotativo estadounidense. Al parecer, Hock reaccionó de forma airada y le dio un puñetazo al príncipe, que “cruzó volando el local y cayó en una mesa al otro lado”. Ante la mirada de las maniquíes, el empresario pegó también al heredero del imperio naviero griego, de 26 años, y a dos amigos más del hijo de Carolina de Mónaco: Restoin Roitfeld, de 27, y Diego Marroquin, de 33. Testigos de la pelea contaron a la revista People que tras los golpes, Casiraghi “tenía la cara ensangrentada, con profundos cortes por todas partes”. “Parecía como si necesitara cirugía plástica”. Pero según fuentes policiales, todos quienes prestaron declaración manifestaron en su relato que el príncipe también trató de atacar a su oponente, y estuvo a punto de darle en la cabeza con una botella rota.

Tras ser detenido, el exdueño del local permaneció dos noches en el calabozo de un juzgado criminal de Manhattan. El domingo declaró: “Solo intentaba defenderme a mí y a los demás. ¿Por qué a ellos no se les detuvo ni están esposados?”. Tras entregar su testimonio, el empresario fue puesto en libertad con cargos. “¿Cómo pueden acusar a mi cliente de atacar a cuatro hombres?”, se quejaba en la revista People el abogado de Hock, Sal Strazullo. “Estas personas atacaron a un grupo de gente y mi cliente actuó en legítima defensa, lo cual está en su derecho”.

La versión de Pierre, en tanto, no ha trascendido. El hijo menor de Carolina de Mónaco y su segundo marido, Stefano Casiraghi, fue dado de alta del hospital presbiteriano Weill Cornell durante la mañana del sábado. Portavoces del Principado no han querido referirse al altercado al ser preguntados por los medios estadounidenses. “No podemos comentar los hechos ahora mismo porque no tenemos ninguna información con respecto a que hayan ocurrido”.

Adam Hock deberá volver a declarar ante el juez el próximo 29 de marzo.