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Paralizado el desahucio de una ONG por falta de policías

La asociación lleva sin pagar los 1.500 euros de alquiler del inmueble en la calle Princesa desde diciembre

La comisión judicial ha paralizado este mediodía el desahucio de Paz Ahora, una ONG de ayuda a los refugiados, de una oficina en la calle Princesa, en el barrio de Moncloa, "por falta de policías", tal y como aparece escrito en el informe de suspensión del alzamiento. La asociación lleva sin pagar los 1.500 euros de alquiler del inmueble, de casi 200 metros cuadrados, desde el mes de diciembre. El cerrajero, un tipo fornido que esperaba el dictamen de la comisión apoyado en la pared, tuvo que agarrar los dos maletines con sus herramientas y volver por donde había venido.

La delegación judicial llegó al número 80 de la calle pasadas las 11.30 y se encontró en el portal con la resistencia de cinco mujeres y tres hombres de la asociación que impedían su paso. Tan solo una pareja de agentes de la Policía Municipal se iba a ocupar del caso. Arriba, en el piso, se habían atrincheradas una docena más de personas.

El secretario judicial optó desde el principio por aplazar el desahucio: "A las bravas va a ser peor. Solo contamos con la ayuda de una pareja de policía (así lo hizo después constar en el informe). Mejor lo dejamos para más adelante. Solemos dar una segunda oportunidad a los desahuciados". El abogado de la inmobiliaria insistía en que se llevase a cabo la acción cuanto antes pero nadie atendió a sus requerimientos.

Uno de los policías apuntó que era difícil que viniesen más refuerzos en poco tiempo porque había otros alzamientos en otros puntos de la ciudad. Se mostraba crítico con la resistencia: "Solo quieren hacerse la foto", repitió varias veces. Finalmente se aplazó el alzamiento hasta el 3 de octubre a las 10.30 horas.

Julio Rodríguez, el presidente de la ONG, asegura que la viabilidad de la organización se ha hecho insostenible una vez que las subvenciones que recibían de las administraciones públicas han quedado paralizadas. "Hemos sobrevivido como hemos podido,con donaciones puntuales de los socios pero ha llegado un momento que nos hemos visto desbordados. Esperábamos para julio la aportación del Ministerio de Asuntos Exteriores pero no se nos concedió y esto nos ha llevado a la quiebra".

La asociación contó con el apoyo de dos diputadas de IU, María Espinosa y Tania Sánchez, que se unieron a las personas que bloqueaban la puerta. Las diputadas solicitaron a las administraciones que no recorten las ayudas a las ONG y pidieron a la presidenta Esperanza Aguirre que facilite locales a las que no pueden afrontar el alquiler, como es el caso de Paz Ahora. Por ahora no tendrán que dejar la oficina.