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Mas dice que sin atajar "el abuso" no se podría pagar la renta mínima en octubre

El presidente de la Generalitat afirma que darán explicaciones sobre esta ayuda en el Parlament, como van a pedir el PSC, ERC e ICV

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha afirmado hoy que si su gobierno no hubiera actuado contra el "abuso" en el cobro de la Renta Mínima de Inserción (RMI) por parte de algunos beneficiarios, en octubre no hubieran podido pagar esta ayuda a nadie, aunque tuviera derecho a ella, por falta de dinero. Durante una visita a las fiestas del barrio de Gracia de Barcelona, Mas ha señalado que su gobierno no tiene ningún problema en ir al Parlament a dar explicaciones sobre esta cuestión, después de que PSC, ERC e ICV tengan previsto formalizar mañana su petición para que comparezcan los consejeros de Empresa y Ocupación, Francesc Xavier Mena, y de Bienestar y Familia, Josep Lluis Cleries.

La Generalitat decidió de forma sorpresiva que este mes los 34.000 beneficiarios de la RMI no cobrarían la ayuda por transferencia, sino con un cheque nominal, para detectar posibles casos de abuso, lo que ha provocado un alud de quejas de muchos de los usuarios que afirman que no han recibido el talón, que supone su única vía de ingresos. Mas ha defendido hoy la necesidad de esta actuación y ha apuntado que tiene una "explicación clarísima", ya que "ahora hay menos dinero" y la obligación del ejecutivo es "preservar el dinero que hay para que se gaste bien y sobre todo que llegue a las personas que realmente lo necesitan".

El presidente catalán ha recordado además que el anterior gobierno tripartito presupuestó el año pasado la dotación para el programa de la RMI con un total de 100 millones de euros, que ahora el ejecutivo de CiU ha ampliado, pese a los recortes por la crisis, hasta los 130 millones. "Nadie puede decir que no hemos tenido sensibilidad", ha subrayado Mas, quien ha advertido que, al ritmo de nuevas incorporaciones a estas ayudas, hubieran cerrado el año con un gasto de 200 millones, por lo que no se hubiera podido acabar pagando.

En este sentido, ha sostenido que cuando desde la administración catalana comprobaron cómo crecía el ritmo de personas que se acogían a esta prestación, tuvieron claro que habría sido "inviable" seguir pagando a partir del mes de octubre. "O actuábamos para intentar romper el abuso, o si no en octubre no podría cobrar prácticamente nadie, y hay mucha gente que lo necesita", ha exclamado.

Mas, que ha evitado hablar de "fraude" en el cobro de estas prestaciones, se ha mostrado convencido de que su actuación demostrará que hay un "porcetaje significativo" de beneficiarios que abusan del sistema porque cobran la ayuda, de unos 400 euros, pese a que viven fuera de Cataluña, e incluso de España, o que trabajan en la economía sumergida. El presidente catalán ha apuntado que este "abuso" perjudica sobre todo a las personas que de verdad necesitan la ayuda y que ahora se podían quedar sin cobrarla "si nos quedábamos sin dinero".

Sobre el papel que están jugando en esta polémica los partidos que integraron el tripartito (PSC, ERC e ICV), ha lamentado que permanezcan "instalados en la crítica" y ha afirmado que, aunque están en su derecho de criticar, deben ser conscientes de la situación en la que dejaron a la Generalitat y por ello "ayudar un poco más".

"La situación no es fácil", ha reconocido Mas, que ha admitido que entiende que haya beneficiarios de la RMI que se hayan podido sentir incómodos o que hayan tenido que hacer un "esfuerzo suplementario" este mes de agosto por el retraso en el cobro, pero lo ha justificado porque su gobierno tiene la obligación de "gastar menos y mejor", ya que si sigue creciendo la deuda los impuestos servirán solo para pagar intereses.