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"El 'blaverismo' ha impregnado el discurso de la política valenciana"

Vicent Flor sufrió un boicot ultra el martes durante la presentación de su libro

Vicent Flor habla con resignación: "Es algo a lo que estamos acostumbrados últimamente". Se refiere al episodio vivido la noche del pasado martes cuando un grupo de personas vinculadas a la ultraderecha intentaron boicotear la presentación de su libro Noves glòries a Espanya en el salón de actos de la FNAC en Valencia.

Según informó la Delegación del Gobierno, 15 personas fueron identificadas por estos hechos de las cuales cinco serán imputadas por presuntos delitos de desórdenes públicos y nueve serán propuestas para sanción administrativa por vulnerar la seguridad ciudadana. Por el momento, el único detenido es Juan G. Santandreu, líder de Coalició Valenciana, por desórdenes públicos, injurias graves y resistencia a la autoridad. Santandreu pasará mañana a disposición judicial tras haberle sido denegado el habeas corpus, hecho que ha retrasado el proceso.

"Me acusan de catalanista, cosa que nunca he sido", asegura Flor

Según el sociólogo, entre las 80 personas, aproximadamente, que llenaban la sala, se encontraban unos 30 individuos que portaban banderas de España, la comunidad y el Grup d'Acció Valencianista (GAV). En ellas aparecía escrito, recuerda Flor, "catalanistas terroristas". Entre el grupo se encontraban Santandreu, José Luis Roberto, líder de España 2000 y Manuel Latorre, del GAV. De los tres, a quienes pudo reconocer Flor, se habla en Noves glòries a Espanya. "Lo que se dice de ellos en el libro son datos que están publicados". Pero el profesor considera que a todos ellos les ha molestado lo que ha escrito.

Durante la presentación compartían mesa con el sociólogo, como ponentes, Mònica Oltra, diputada de Compromís; Vicent Olmos, de la editorial Afers; y el periodista y colaborador de EL PAÍS, J. J. Pérez Benlloch. Los ultras comenzaron a gritar durante la intervención de Olmos pese a que Flor cree que su intención era hacerlo en la de Oltra. "Eran palabras de muy mal gusto y expresiones verdaderamente machistas". Según Flor, el grupo llegó a proferir amenazas de muerte, mencionando a Guillem Agulló, el joven asesinado por neonazis en 1993 en Castellón.

Pero en el salón de actos hubo más que palabras. Los boicoteadores lanzaron "pequeñas bombas de humo", ejemplares del libro y sillas que impactaron contra los asistentes y que dieron como resultado tres contusionados según consta en el atestado policíal. Además, Flor asegura que los ultras también llevaban una botella de medio litro con un líquido que "olía muy mal" y que no llegaron a utilizar.

El sociólogo lamenta que la policía llegara cuando ya habían transcurrido 30 minutos desde el inicio del boicot. La policía niega, como se ha asegurado desde Compromís, que hubiera sido informada del posible riesgo del acto y afirma que acudió al ser avisada.

Oltra y Flor están estudiando presentar una denuncia por amenazas. Acció Popular contra la Impunitat se ha puesto en contacto con ambos para apoyarles y ha condenado públicamente la agresión. También la Universidad de Valencia, donde imparte clases Flor, ha emitido un comunicado lamentando los hechos y reivindicando "los valores democráticos y la libre expresión de las ideas".

Para Flor el origen de la agresión está en que "el blaverismo ha impregnado el discurso de la política valenciana, especialmente en el PP". De ahí, asegura, derivan políticas como la supresión de TV3 en la comunidad o la infrautilización del valenciano, "con la excusa del anticatalanismo".

Noves glòries a Espanya es un ensayo sociológico en el que se denuncia "la impunidad y actitud populista y fascista de estos grupos. Me acusan de catalanista, cosa que nunca he sido", asegura el profesor. En el libro analiza el hecho de que "la sociedad valenciana sea la que menos identificada se siente en España con su lengua. Eso es por el anticatalanismo", sentencia.

Por su parte, Compromís ha solicitado una reunión urgente con la delegada del Gobierno, Ana Botella, para pedirle que actúe ante "los últimos ataques contra la convivencia democrática".