Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Los conductores, lo único nuevo en el regreso de los autobuses turísticos

Probamos el servicio de los buses rojos que se reanuda hoy de la mano de la EMT, tras estar 28 días suspendido

Los autobuses turísticos rojos de dos plantas vuelven a recorrer Madrid desde esta mañana después de 28 días sin servicio. A pesar de que la Empresa Municipal de Autobuses (EMT) se hace cargo del servicio temporalmente -en principio hasta julio -hasta que sea adjudicado a una empresa privada, tal y como se decidió el jueves en el pleno del Ayuntamiento- la impresión tras subirse al autobús y recorrer los dos trayectos es que el servicio regresa a las calles con pocas novedades.

Los mismos autobuses, los mismos itinerarios, el del Madrid Histórico y el del Madrid Moderno, que salen desde el mismo punto en la plaza de Cánovas del Castillo (Neptuno), los mismos horarios (de diez de la mañana a siete de la tarde) con la misma frecuencia de paso de 20 minutos, el mismo sistema de audio, la misma explicación en los ocho idiomas que ya estaban disponibles con la anterior concesionaria e incluso las mismas azafatas.

Los conductores, empleados de la EMT, parecen ser la única novedad del servicio turístico. Para adaptarse a su nuevo puesto los trabajadores municipales han hecho un curso de formación de dos días "para aprender el recorrido de las líneas turísticas y familiarizarnos con el vehículo", explicaba uno de los empleados que se estrenaba hoy al volante de estos autobuses de 11 metros de largo y cuatro de alto. Aún así, tanto los conductores como el personal del Servicio de Atención Móvil al Cliente (SAM) a bordo del autobús insisten en que el trabajo es básicamente el mismo. "El manejo es igual,lo único es que hay que ir más despacio", apuntaba el conductor.

Lagestión municipal temporal se aprobó con los votos a favor del PP, la oposición de IU y la abstención del PSOE. La oposición pidió que la EMT se hiciera cargo del servicio de forma definitiva en lugar de convocar un concurso público. PSOE e IU aseguran que el servicio sería rentable para el Consistorio -más de 475.000 personas lo usaron en 2009-.

La concesión a los autobuses de Madrid Visión, que pagaba casi un millón de euros al año al Consistorio en concepto de canon, finalizó a principios de enero y desde entonces el servicio quedó suspendido, inmerso, además, en una polémica por el estado en el que la UTE concesionaria, de la que formaba parte Gerardo Díaz Ferrán, devolvió los autobuses al Consistorio, y por las dudas acerca de si transitoriamente prestaría el servicio la EMT o no.

En julio, nueva concesionaria

El concurso público se resolverá hacia el mes de marzo, por lo que la nueva concesionaria se haría con el servicio en julio. De momento, ya se ha interesado por el contrato una de las dos empresas que gestionaban los autobuses turísticos de Madrid. Es el socio minoritario (Grupo Julià), que tenía el 40% de Madrid Visión -el otro 60% era de Trapsa-.

Los billetes podrán comprarse dentro del propio autobús, en la caseta de la calle Felipe IV y en otros distribuidores autorizados. Las tarifas oscilarán entre los 17,50 euros del billete para adultos por una jornada -con Madrid Visión costaba 17,20- y los 22 euros para dos días. El precio para mayores de 65 años y jóvenes de 6 a 16 años será de 11,50 euros para dos días o de nueve euros para uno. Los menores de 6 años pueden viajar gratis. Durante la validez del billete, se puede subir y bajar cuantas veces se quiera.

A partir de julio, el nuevo contrato prevé que la ruta 1 circule desde el Teatro Real, por el centro histórico, la zona de los museos, Alcalá, el barrio de Salamanca y Gran Vía hasta plaza de España, y se amplíe hasta la Puerta de Toledo para mostrar las intervenciones recientes en el entorno del Manzanares. Para la ruta 2 -con salida en Neptuno hacia Cibeles y Colón, el Santiago Bernabéu, la zona comercial del Barrio de Salamanca y el Museo Arqueológico hasta la puerta de Alcalá- está propuesta una ampliación que llegue a las Cuatro Torres por la Castellana.