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La Guardia Civil se centra en el entorno de la menor asesinada en Málaga

La autopsia revela que la niña murió por los golpes en la cabeza que recibió

La Guardia Civil está investigando el entorno de la niña de 13 años hallada muerta en Arriate (Málaga) para tratar de esclarecer su asesinato. Desde primera hora de la mañana, los investigadores se han entrevistado con familiares, allegados y compañeros de instituto de la menor. Algunos interrogatorios han durado más de dos horas, según fuentes cercanas al caso. Bernardino Gaona (IU), alcalde de este municipio de 4.136 habitantes, ha asegurado esta mañana que las pesquisas están "muy avanzadas".

El cuerpo de María Esther Jiménez Villegas fue hallado ayer por la tarde en el interior de la caseta de una piscina particular, situada a las afueras de la localidad. Fuentes de la investigación han señalado que tenía fuertes golpes en la cabeza que habrían sido propinados con un objeto contundente, posiblemente una piedra.

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Hallado un cadáver en la zona donde se buscaba a una menor

La víctima estaba en el suelo, con la cara cubierta. Un grupo de guardias ha estado toda la mañana examinando el lugar, conocido como paraje de la Curva, en busca de pistas. La autopsia, practicada esta mañana en el Instituto de Medicina Legal, ha confimado que murió por los golpes que recibió en la cabeza. El caso se encuentra en manos del juzgado de instrucción número 3 de Ronda, donde han declarado secretas las actuaciones.

Los padres de la menor, que son aparceros y residen en este municipio malagueño desde 2007, han indicado que ni ellos ni su hija tenían enemigos. Juan Isidoro Jiménez, de 36 años, y Carmen Villegas, de 34, tienen otras dos hijas de 18 y cinco años de edad. Según los progenitores, la zona en la que se ha localizado el cadáver de su hija no era un lugar al que la chica fuera a jugar habitualmente."Queremos que se investigue lo que ha ocurrido y que, el que haya matado a mi niña, cumpla su condena y no salga a los tres años por buena conducta", ha reclamado Juan Isidoro. Según el padre, la Guardia Civil les ha pedido que no toquen nada del cuarto de la menor.

La familia vive en un segundo piso de un bloque de viviendas de protección oficial, situado en la calle Manuel Cabrera, en pleno centro de la localidad. Allí les han visitado numerosos familiares y amigos, además de periodistas. Ha sido tal la afluencia de visitas, que la Policía Local ha tenido que regular el acceso a la vivienda.

En el instituto en el que estudiaba la chica se han suspendido las clases y el Ayuntamiento de Arriate tiene previsto decretar tres días de luto. Un grupo de vecinos ha repartido lazos negros en señal de duelo y a las 19.30 de esta tarde han convocado una concentración de repulsa en las puertas del Consistorio.

Las amigas de la niña la vieron por última vez la tarde del miércoles. La dejaron sentada en una parada de autobús, situada a las afueras de la localidad, que suelen utilizar como punto de encuentro. "Con frecuencia caminaba sola hasta la parada donde se reúnen todos los niños", ha asegurado Nerea Pimentel, amiga de la familia y vecina, de 19 años. Según el padre de la menor, esa misma tarde también había estado charlando con la encargada de una pizzería.

Tanto sus amigas como su familia describían a María Esther como una niña "muy buena, tranquila e inocente". Sus padres comenzaron a inquietarse el miércoles sobre las 21.30 cuando su hija no acudió a casa a cenar. Después de llamar, incluso de madrugada, a vecinos y amigos para ver si habían sabido algo de ella, se inició una batida de búsqueda por el pueblo y por los montes cercanos. El dispositivo incluyó un vertedero cercano al pueblo, donde existe una zanja, y una vivienda abandonada, donde la niña solía jugar.

Según fuentes cercanas a la investigación, citadas por Europa Press, la menor fue vista también por la zona del vertedero dentro de un todoterreno.

Técnicos y forenses inspeccionan el lugar donde ha sido encontrado el cadáver de la niña en Arriete.
Técnicos y forenses inspeccionan el lugar donde ha sido encontrado el cadáver de la niña en Arriete.JULIÁN ROJAS
Juan Isidro Jiménez y Carmen Villegas, padres de María Esther, en su domicilio de Arriate
Juan Isidro Jiménez y Carmen Villegas, padres de María Esther, en su domicilio de ArriateJULIÁN ROJAS
José María Villegas junto a Patricia Villegas, abuelo y tía de la joven fallecida, durante la concentración en la plaza del Ayuntamiento de Arriate.
José María Villegas junto a Patricia Villegas, abuelo y tía de la joven fallecida, durante la concentración en la plaza del Ayuntamiento de Arriate.JULIÁN ROJAS

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