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SI YO TE CONTARA ... HISTORIAS DE LOS LECTORES

Des-acuerdo europeo

Existen acuerdos para permanecer tres meses en otro país mientras se busca empleo y sometido a las condiciones de la institución de empleo correspondiente

Me uno a la moda de la ciber-terapia de grupo para contar nuestras penas... quién sabe si algún día estas historias sirvan para crear una historia de terror en la gran pantalla o para algún experimento sociológico o simplemente para que sigan diciendo que somos una generación acomodada y quejica.

Ingeniero técnico en diseño industrial, con sangre, sudor y lágrimas. Erasmus en Italia, para comprobar que efectivamente no nos enseñaron nada de diseño porque casi nadie sabía sobre la materia. Casi cinco años trabajando en lo que buenamente va surgiendo, sin ser necesaria tanta formación. Se acercaba la famosa crisis y los contratos basura de la gran multinacional a nivel mundial no me salvarían de acabar en el infierno de la cola del "paro", con continuas prórrogas y contratos de sustitución porque el proceso de fusión de la compañía no permitía hacer mucho más. Pero te pedían hacer horas extras gratis cuando era necesario, sin ofrecer ningún tipo de esperanza que compensara el esfuerzo... a lo sumo, promesas poco creíbles, si acaso.

Se habla de lo difícil que lo tienen los menores de 25 para acceder ahora al mercado laboral, pero también hay que ver lo difícil que lo teníamos hace unos años y ahora nos encontramos con la barrera de los 30 años ya superada, cuando estábamos empezando a tener un empleo poco decente, pero al menos ya algo decente. Ya tenemos experiencia, hablamos algún idioma que otro, pero resultamos más caros que los menores de 25...o nos duele más tener que infravalorarnos para tener más oportunidades, porque ser competente a veces no compensa. También sucede que ni somos jóvenes inexpertos para moldear a su antojo, ni tenemos la suficiente experiencia como para que se nos considere "expertos".

Hartos de oír a todas horas la palabra "crisis" y lo mal que está el país, las continuas y absurdas disputas políticas y lo cotizado que está el debate rosa (y rosa desteñido, porque el asunto va a peor, cuando parecía imposible) en los medios... nos lanzamos a la aventura internacional. Hay que saber que no está muy publicitado, pero existen acuerdos europeos para permanecer tres meses en otro país mientras se busca empleo y sometido a las condiciones de la institución de empleo correspondiente. Soy afortunado por estar disfrutando de esta oportunidad, si bien sales del país sintiéndote un corderito más con el que están experimentando (he de decir que es voluntario). La información es escasa, confusa y a veces contradictoria. El hecho de ser desempleado te quita el derecho a tener la tarjeta sanitaria europea que conceden para un período de dos años. Sales con un permiso provisional y con la promesa de que la Seguridad Social, el centro de empleo y el sistema de salud del país de acogida se van a encargar de solucionar todo. Pero la realidad es que te quedas entre dos aguas y tienes unos derechos parciales porque no estás en una situación ilegal, pero a todos los efectos tampoco no es legal, pues no estás integrado como el resto de ciudadanos.

Además, ves las dificultades que te presentan tanto las autoridades como las compañías de seguros para circular con tu vehículo, transcurrido un tiempo en el extranjero. Te exigen que regularices la situación del vehículo en el país de destino, si bien tu propia situación sigue entre dos aguas. Y te arrepientes por haber gastado tanto dinero en algo que pensabas que necesitabas para trabajar, cuando poco tiempo después te quedas desempleado y ves que no te dejan disfrutar de una pequeña libertad como es la autonomía para desplazarte. Viva Europa y sus acuerdos de libre circulación.

Mientras tanto, la tarea de enviar currículos se hace tediosa porque las respuestas no existen o son para decir que rápidamente la vacante fue ocupada o que es necesario presentar copia del documento de identidad del país de acogida (imposible, porque no lo emiten a extranjeros) para comprobar la veracidad de los datos del currículo...y se atreven incluso a decir que solamente quieren contratar a ciudadanos nacionales. Entonces es cuando te cuestionas la legalidad del asunto (claramente ilegal) y piensas si compensa tanto esfuerzo o si es mejor volver al domicilio familiar (con 30 años) y trabajar en una panadería de barrio. Y también piensas que volver sin aparentemente haber conseguido nada (al menos sí que has aprendido un idioma o más y has conocido nuevas personas, nuevos lugares, etc.) es un paso atrás y que también puedes trabajar en la panadería del barrio "extranjero", que tampoco requiere de formación universitaria, ni másters, ni apenas un manejo más que básico del idioma en cuestión.

Y ves que en España entre tanto se organiza una huelga general porque alguien se opone a que se produzcan renovaciones en el sistema...será entonces que está bien como está (para algunos). Al menos yo me considero afortunado, pues no tengo una familia que mantener, ni pagar una hipoteca que me ahogue el cuello...y tengo la posibilidad de vivir con los padres o seguir un tiempo en piso compartido, porque vivir sólo hoy en día es un lujo, incluso de alquiler (claro, también tienes que tener un empleo para firmar un contrato de alquiler por 1 año... aunque tu contrato de trabajo sea de 6 meses).

Cuando vea la luz, no sabré si correr hacia ella o temer que no sea tan bueno "pasar a mejor vida".