La Generalitat eleva a tres millones el desvío de dinero procedente de subvenciones públicas

Millet se embolsó más de 23 millones de euros de las tres entidades que gestionan el Palau de la Música

El desvío de fondos del Palau de la Música también llega a las subvenciones. Lo acredita la revisión de cuentas encargada por la Generalitat, que eleva a 2,95 millones de euros la cantidad de fondos públicos que el ex presidente de la institución, Fèlix Millet, arrebató a la entidad para fines propios. El Ejecutivo catalán ha podido comprobar que Millet usó parte de este dinero para las obras de ampliación de su casa de L'Ametlla del Vallès y sufragar regalos y viajes familiares. Estos 2,95 millones corresponden al consorcio, integrado por las administraciones públicas. Pero Millet también se hizo con fondos de la Asociación Orfeó Català y la fundación. En total, el fraude asciende a más de 23 millones.

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Millet y su mano derecha, Jordi Montull, ahora están imputados por apropiación indebida y falsedad documental. El juez Juli Solaz, en cambio, no tenía pruebas de que los ex directivos del Orfeó hubieran cometido un presunto delito de malversación de fondos públicos. La auditoría de la Intervención General del Gobierno catalán puede cambiar esta situación, puesto que el consorcio se nutre sobre todo de las inyecciones de capital que aportan el Ayuntamiento de Barcelona, la Generalitat, el Ministerio de Cultura y la Diputación de Barcelona. Millet era el gerente de esta institución.

La auditoría elaborada por la Generalitat describe el modus operandi de Millet. La mayor parte del dinero se desvió a través de las aportaciones que el consorcio público efectuaba a la Asociación, que es la propietaria del Palau de la Música. Entre 2002 y 2008, Millet se embolsó 1,7 millones de euros con el pretexto de que era dinero que iba a la asociación, cuando ésta nunca llegaba a ingresar esas cantidades. Las auditorías que el Departamento de Economía había elaborado sobre los ejercicios 2002 y 2003 ya advertían de que había ingentes cantidades de dinero público que iban a la asociación y que no estaban debidamente justificadas. Finalmente, tras entrevistar a dos empleados del consorcio, la Generalitat ha acreditado que Millet extendía cheques al portador que cobraban varios empleados en Caixa Catalunya y que luego le entregaban. Algunas cantidades también se retiraron en efectivo.

Falsificación de facturas

La segunda fórmula era la falsificación de facturas. En conjunto, Millet se hizo con 750.154 euros procedentes del consorcio a través de certificados que validaron las empresas Triobra, Clos 9, Clos Interiors, Manteniments Integrals FM2, Eiffage Energía, Instal·lacions i Manteniments Tècnics de Catalunya y Vigilancia y Sistemas de Seguridad. La empresa Triobra facturó al Palau 392.175,43 euros que correspondían a las obras que realizó en su casa de L'Ametlla del Vallès, según admite el anterior consejero delegado de la sociedad, Emilio Vidal, a los interventores. Vidal fue presidente hasta enero de la Asociación Española de Dirección Integrada de Proyectos, que reúne a las empresas que, curiosamente, deben encargarse de controlar que no haya desvíos presupuestarios o temporales en las obras.

A pesar de que los interventores hallaron irregularidades en la gestión del Palau, el Instituto Catalán de Finanzas concedió dos créditos al consorcio, uno por 1,26 millones y otro por 731.710 euros. La auditoría acredita que Millet usó al menos 172.308,45 euros de este dinero para su uso particular. La mayoría de este dinero corresponde a las facturas de Triobra. A todo este dinero cabe sumar varias cantidades que suman 637.286,37 euros, aportadas por el Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (ICAEM) sin justificar.

El fraude final suma más de 23 millones. Sin embargo, Millet se valió sobre todo de la plataforma de la asociación, que estaba fuera del control de cualquier auditor, y del dinero aportado por los empresarios a la fundación para inyectar a sus cuentas 20,1 millones de euros. De nuevo, las transacciones irregulares entre ambas entidades fueron la plataforma idónea para retirar dinero. Por el camino se perdieron 12,8 millones de la fundación que iban a la asociación. A ello cabe sumar 3,18 millones de transacciones inmobiliarias; 2,29 millones por facturas de obras irregulares; 982.583,84 euros por contrataciones de otros servicios de forma ilegal, y 857.900 euros en gastos de carácter personal que Millet y Montull facturaron a la entidad.

Reorganización del Patronato

La presidenta en funciones del Palau de la Música, Mariona Carulla, ha anunciado una reorganización del Patronato. "El número de patronos es muy grande", ha reconocido Carulla, que ha avanzado que pasará de tener 104 miembros a 11. El objetivo es racionalizar una instancia nada práctica e ingobernable. También se creará un consejo de mecenazgo.

Estas once personas serán una suerte de junta gestora que compondrán representantes de las tres administraciones públicas y de los principales mecenas de la institución, entre ellos Mariona Carulla, Leopoldo Rodés, Ignasi García-Nieto, Àngels Vallvé, Carlos Cuatrecasas y Joan Llinares. Varios patronos han enviado cartas de dimisión durante estos últimos días, pero no se ha querido revelar quiénes han optado por ese extremo.

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