Carod defiende la permanencia de ERC en el Gobierno pero no desvela su futuro

El ex presidente de Esquerra ha defendido un independentismo práctico, que suelte lastre y "mire adelante"

La expectación ha sido enorme. El vicepresidente del Gobierno catalán, Josep Lluís Carod-Rovira, pronunciaba, a título personal, una conferencia en La Pedrera de Barcelona en la que había dicho que desvelaría su futuro político tras ser excluido de la lista de ERC en las próximas elecciones autonómicas. El presidente republicano, Joan Puigcercós, le comunicó hace tres semanas que no cuenta con él, que ha llegado la hora del relevo generacional en Esquerra. Carod, sin embargo, no ha desvelado su futuro, aunque ha defendido la presencia de ERC en el Gobierno catalán. Tanto en legado político, no ha escatimado elogios a los logros del Gobierno de José Montilla, como en vísperas al futuro.

Quien capitaneó la irrupción de ERC en la Generalitat en 2003 ha aventurado "cambios profundos en la política catalana en los próximos años" y ha manifestado: "Yo estaré en estos cambios". "Ya estoy ahora, contribuyendo a prepararlos, sin la más mínima interferencia en la dinámica electoral", ha matizado en el antepenúltimo párrafo de una conferencia de 16 folios.

Como en otras ocasiones Carod ha defendido un independentismo práctico, que suelte lastre y "mire adelante"; que se libere de "la mochila de la herencia", los "lloros y lamentos", del "enemigo donde descargar culpas" y del "un romanticismo catalanesco". Carod ha hablado de lo que llama "un proyecto nacional no nacionalista" y ha asegurado que en los últimos tiempos aumentan "los independentistas que no se definen ni reconocen como independentistas... sino que son instrumentalmente independentistas" y han llegado al soberanismo "desde el bolsillo, la cabeza, el corazón, la herencia o las maletas recién deshechas".

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